¿Quién se
acuerda de Eric Hopper?

Eric Hopper fue un filósofo social,
americano, no judío. Escribió columnas
en los periódicos y algunos libros.
Nació en 1902 y murió en 1983. Autor de
nueve libros, ha recibido la medalla del
Presidente por su lucha a favor de la
Libertad. Su primer libro, "El Verdadero
Creyente" es reconocido como clásico.
Enseñó en la Universidad de Columbia en
Los Ángeles. La siguiente es una de sus
columnas del año 1968. Este artículo fue
escrito hace 38 años! Hay verdades que
nunca cambian.
EL INUSUAL ESTADO
DE ISRAEL
Por Eric Hooper
Los Ángeles Times, 26.5.68
Los Judíos son un pueblo fuera de serie:
Lo qué está permitido a otras naciones,
les está prohibido a los judíos.
Otras naciones erradican a cientos,
incluso millones de personas, y no hay
ningún problema de refugiados. Rusia lo
ha hecho, Polonia y Checoslovaquia lo
hicieron, Turquía deporto a un millón de
griegos, y Argelia - a un millón de
franceses. Indonesia arrojo ¿Cuántos
chinos? - y nadie habla de refugiados.
Pero en el caso de Israel, los árabes,
que escaparon por voluntad propia se
hicieron refugiados eternos.
Todo el mundo insiste que Israel debe
aceptar de vuelta a todos los árabes.
Arnold Toynbee dice, que la expulsión de
los árabes es un desastre mayor que lo
que hicieron los nazis. Otros países,
cuando derrotan al enemigo en el campo
de batalla, dictan los términos de la
paz. Cuando Israel gana, debe suplicar
para conseguir la paz.
Cualquier persona espera que los judíos
sean los únicos verdaderos cristianos en
este mundo. Otros países, cuando son
derrotados, resurgen y se rehabilitan,
pero si Israel llegara a perder una sola
guerra, desaparecería del mapa. Si
Nasser hubiera ganado la "Guerra de los
Seis días" en junio 1967 Israel hubiera
sido borrada del mapa, y nadie hubiera
movido un dedo para salvar a los Judíos.
No hay ningún compromiso por parte de
ningún gobierno, hacia los judíos, que
valga el papel en el que está escrito.
Todo el mundo grita cuando muere un
vietnamita, o son muertos dos negros en
Rodesia. Pero cuando Hitler asesino a
seis millones de Judíos nadie abrió la
boca en contra de él.
Los Suecos, listos ahora para romper las
relaciones diplomáticas con los Estados
Unidos a causa de lo que estamos
haciendo en Vietnam, no abrió la boca
cuando Hitler asesino a los Judíos.
Suecia envió a Hitler mineral de hierro
y rulemanes, y dieron servicio a los
trenes desoldados Nazis, en camino hacia
Noruega.
Los judíos son un pueblo aislado por el
resto del mundo.
Si Israel sobrevive, será sólo por el
esfuerzo de los propios judíos, y por
los recursos de los judíos.
Por el momento, Israel es el único
aliado en quien puede confiarse sin
condiciones. Podemos confiar en Israel
mucho más de lo que Israel puede confiar
en nosotros.
Basta con imaginar lo que habría
ocurrido el verano de 1967, si los
árabes y sus partidarios rusos hubieran
ganado la guerra, para comprender hasta
donde la supervivencia de Israel es
esencial para América y Occidente en
general.
Tengo una sensación que no me abandona,
que lo que le ocurra a Israel nos va a
ocurrir a nosotros. Si Israel
desaparece, el Holocausto será el
nuestro.