Marruecos
continúa su purga de cristianos extranjeros

Las autoridades marroquíes han
expulsado la semana pasada a ocho cristianos más
extranjeras del país, el total de deportados
cristianos desde marzo alcanza los 128
cristianos deportados.
Dos mujeres extranjeras casadas con cristianos
marroquíes fueron incluidas en esta tercera ola
de deportaciones desde marzo, las autoridades
marroquíes están hostigando a la comunidad
cristiana.
Una de las mujeres es libanesa cristiana casada
con un ciudadano marroquí a la que el mes pasado
se le diagnosticó cáncer y madre de una niña de
6 años a quien se la obligó dejar atrás.
Otra de las mujeres cristiana deportada es la
española Sara Domene de 31 años de edad y que
trabajaba en el Sahara Occidental –territorio
bajo soberanía marroquí, pero no reconocida por
España- como profesora de idiomas.
Las autoridades citaron a los extranjeros a las
comisarías el viernes 25 de junio y se les dijo
que tenían 48 horas para abandonar el país por
motivos de “amenaza del orden público”
Otros nacionales que se vieron obligados a
abandonar el país el fin de semana vinieron de
Francia, Egipto, Líbano, Suiza, Nigeria y
España.
Una fuente explicó que las autoridades
marroquíes están deportando a los cristianos
bajo la acusación de "proselitismo", lo que en
Marruecos, es ilegal para los cristianos pero
para justificar las deportaciones se apoyan en
que los extranjeros suponen una amenaza para el
estado.
En abril de 2010 cerca de 7.000 líderes
religiosos musulmanes en Marruecos pidieron la
deportación mediante la firma de un documento
que describa la labor de los cristianos dentro
del país como "violación moral" y "terrorismo
religioso". La declaración de los líderes
religiosos musulmanes se produjo en medio de una
campaña de calumnias que vilipendiaban a los
cristianos y se les acusaban de "proselitismo" y
de sobornar a la gente a cambiar su fe.
Diversos medios de Marruecos y ministros del
país vecino recuerdan muy a menudo que piensan
“recuperar” Ceuta y Melilla, otros incluyen el
archipiélago Canario en sus “demandas”.
La población cristiana española en Ceuta y
Melilla correrían la misma suerte, por el mismo
delito: proselitismo y amenazas al orden
público.
Zapatero, cofundador de la Alianza de
Civilizaciones, cree gozar del “privilegio” de
poder convencer con su sonrisa y verbo a sus
aliados.
El Premier socialista español no ejerce ninguna
presión ni exige a las autoridades marroquíes
que se respete a Sara Domene, la cristiana
española.
Y más cuando Sara Domene vivía en el Sahara,
cuya soberanía marroquí no es reconocida por ni
por las Naciones Unidas ni por ningún país del
mundo.
Zapatero y Moratinos sólo saben alzar la voz
contra Israel para “reclamar” que se libere a
los tres flotilleros colaboracionistas del
islamoterrorismo que fueron expulsados de
Israel.
Zapatero duerme profundamente narcotizado por
los aromas del islamismo. Su gobierno es incapaz
de exigir al gobierno marroquí reciprocidad. Los
imames y líderes religiosos musulmanes
marroquíes que viven en España gozan de todas
las libertades, realizan proselitismo, y no se
manifiestan contra el islamoterrorismo, siendo
una cuarta parte de sus fieles simpatizantes del
salafismo y del Yihad, según los cuerpos de
seguridad del Estado [español]
Zapatero debe estar descansando después
agotadores seis meses de fatigoso y arduo
trabajo al presidir su gobierno la Unión
Europea. Seguramente cree haber “solucionado” la
crisis económica en Europa en general, y en
España en particular.
Fuente: Periodista Digital.Com