Historia reciente de una rama de mi “Familia Klaber”

por Herbert Klaber

Traducción libre de Humberto Silva Morelli


Esta historia empieza con el hijo de Abraham Klaber que vivió en el pueblo de Embken Alemania. Yo creo que él se había casado dos veces. La familia total juntaba 10 niños, 3 hijos y 7 hijas. A mi padre, nacido el 3 de diciembre de 1874, se le dio el nombre de Max (2). El nos contaba historias de su juventud. Entre ellas, nos contó de cuando andaba en bicicleta. Un día, él estaba acelerando colina abajo y terminó aterrizando contra un árbol. Así perdió todos sus dientes cuando aún era muy joven. Yo recuerdo a ese papá con dientes falsos, durante toda su vida (3).

Max Klaber fue a una escuela hebrea en su pequeño pueblo. Después y para vivir, fue viajante de comercio. En una de sus paradas, en un pueblo pequeño llamada Raesfeld, Max encontró a una hermosa señorita. Max se enamoró de Regina Rosenbaum, y se casaron a fines del siglo XIX. La joven pareja se fue a vivir a una pequeña casa en el pueblo llamado Borken.

El 20 de julio de 1902, nació su primera hija que llamaron Erna. El segundo niño nació en septiembre de 1904. Todos lo llamábamos Willi. Betti nació en 1907. Alberto entró en este mundo en 1909. Erich que fue el siguiente, nació en 1914, cuando comenzó la Primera Guerra Mundial. Mi padre (Max Klaber) fue voluntario en el Ejército Alemán como estudiante de medicina. Durante 4 años y medio estuvo cerca del frente occidental, donde vio a muchos soldados heridos y muertos. Durante ese tiempo, Regina (mi madre) y Erna y Willi cuidaron de nuestro Negocio de Aceite. El hijo más joven (yo) nació más adelante, el 19 de marzo de 1920. Recuerdo que cuando yo tenía 2 años, mi padre construyó una nueva casa en el Gemener Strasse, en la frontera entre Gemen y Borken. Cuandpo nos íbamos a mudar, yo empecé a llorar y dije "Yo no me quiero cambiar. Yo quiero quedarme en la casa vieja”. Es increíble cómo a veces, uno recuerda hasta los menores detalles. Nuestra familia en ese momento vivió una vida cómoda. Mi padre junto con mis hermanos Willi y Alberto construyeron un gran negocio. Ellos eran los representantes de nuestra Compañía de Aceite para cocinar. Al cumplir mis 6 años, fui a la Escuela hebrea en Borken. Era una escuela pequeña con aproximadamente 25 niños. A la edad de 10 años fuimos a una escuela secundaria. Esos eran algunos de los momentos más buenos míos y de nuestra Familia. Nosotros pertenecimos a la sinagoga en Gemen. Era un lugar ortodoxo con un jazán que tenía linda voz. El Rabino vivía en Borken cercano. El jazán cuyo nombre era Safra me enseñó mi Sidur y la Haftarah para mi Bar Mitzvah.

Ése podría haber sido un evento maravilloso, pero su fecha fue el 1 de abril de 1933. Recién y desde enero, Adolfo Hitler había sido designado Canciller de Alemania. Desde ese mismo día, comenzó el boicot a todos los negocios judíos. Los Camisa Pardas estaban marchando y haciendo miserable la vida al pueblo judío. ¡¡Éste fue el principio del Holocausto!! Nuestra bonita Sinagoga en Gemen, durante “La Noche de los Cristales Rotos” (Cristallnacht) el 9 de noviembre de 1938, fue quemada y totalmente destruida. En el año 1934 me expulsaron de mi liceo (educación secundaria) debido a una ley contra los judíos dictada por los nazis y su gobierno. En esa época la familia Klaber era muy conocida por distinguirse en varias actividades deportivas.

Mi padre Max, en junio de 1895, ganó el primer lugar en la barra horizontal en una competencia estatal en Zuelpich, Alemania. Yo todavía tengo el hermoso documento que le dieron entonces. Mi hermano Willi que pertenecía a un club llamado "Turnerschaft Alemán" era el Abanderado Oficial en las gimnasias. También él era uno de los fundadores de ese club. Después de que los nazis fueron electos para levantar la economía alemana, inventaron las leyes contra todos los que tenían alguna ascendencia judía. Willi fue eliminado de todos los "Clubes Arios (4)" como lo fue todo judío, fuere hombre, mujer o niño.

El 9 de noviembre de 1938, “La Noche de los Cristales Rotos”, la vida para los judíos en Alemania, se puso monstruosa. Se arrestaron judíos, se les tiró en los campos de concentración, se les encarceló, etc. Mi padre, y mis hermanos Willi y Alberto, fueron obligados a vender-regalado a un nazi, nuestro maravilloso negocio. Después los tiraron a la cárcel. En ese momento, yo partí a vivir con un familiar en Winterswyk, Holanda. Desde 1937 yo estaba participando en un programa educacional llamado Ambachschool (La Escuela de Comercio). Desde que mi familia se fue a vivir cerca de la frontera con Holanda, yo pasaba la semana en Winterswyk y volvía a mi casa los viernes por la noche y regresaba a Winterswyk los domingos. Ese fin de semana, cuando fue el “Christal Nacht”, yo me quedé con la familia en Winterswyk.

Un primo de nosotros tenía un negocio de muebles en Amsterdam. Él envió un camión a un granjero que vivía cerca de la frontera alemana para traer a mis hermanos Willi y Alberto a Holanda. Así ellos llegaron como inmigrantes ilegales para el gobierno de Holanda. En cambio, como yo era un estudiante de Holanda, era legal. Mi hermana Erna y mi cuñada Hilde también terminaron en Amsterdam.

Willi e Hilde tenían la suerte de contar con buenos amigos en América, lo que les permitió partir en barco, de Rotterdam a Nueva York en 1939. Mi hermana Erna estaba en ese momento viviendo en Westerbork.

Holanda fue invadida por Alemania en mayo, 1940.

Después de que yo terminé la escuela en Winterswyk, intenté conseguir trabajo en Holanda. Dado que yo era de Alemania y había muchas personas desempleadas en Holanda, había sólo una manera de vivir... fui a trabajar para el granjero Van Arrogan en Varsseveld, Holanda.

Es abril de 1945 y en el pueblo de Varsseveld, Holanda... en la granja de Drickes Lievestro todo es alegría y felicidad. Fuimos liberados por la Primera División del Ejército de Canadá. Ciento de tanques con soldados sonrientes entraron siendo saludados por el pueblo de Varssefeld. Después de haber estado oculto por más de 2 años dentro de esa granja, todos… incluyendo a los judíos, podíamos caminar libremente por las calles de Holanda.

Lo primero que hice, fue ir al encuentro de Frieda, Max y Ernst Rosenbaum en Varsseveld. Ellos eran mi más cercanos parientes en ese pueblo. Abrazándonos y besándonos celebramos esa maravillosa ocasión.

Los Rosenbaums pudieron regresar a su antigua casa. Ellos me pidieron que me quedara con ellos de momento Aún yo no sabía lo que había sucedido con mis padres. Sólo tiempo después, averigüe que ellos fueron llevados por los Nazis, desde nuestra ciudad natal (Borken, Alemania) al Campo de Concentración Theresienstadt. Nada más supe de ellos.

De Varsseveld yo fui al pueblo de Winterswyk, Holanda. Allí quise averiguar lo que había sucedido con los judíos. Desde 1937 a 1939 allí había estudiado comercio. En ese entonces, yo vivía con los Bowman, que eran mis familiares. Ellos y la mayoría de mis conocidos judíos, habían sido enviados a un destino desconocido KZ (5).

En un sitio de información de la Cruz Roja, vi una publicación con los nombres de las personas de que habían vuelto de uno de los Campos de Concentración. Entre aquéllos estaba el nombre de Erna Elkan. Me alegré mucho al ver el nombre de mi hermana. Ella estaba con muchos retornados en Venlo, Holanda. Para ir allí y como no existía transporte alguno, recurrí a los soldados británicos cuyos camiones movilizaban a las personas que estaban intentando encontrar a sus amigos o parientes. Eramos muchos lo que estabamos tratando de ubicar a nuestros seres queridos. A mi me llevó un amistoso soldado inglés que iba hacia Venlo. Esto está al sur de donde yo estaba. Con él pasamos por los pueblos de Arnhem, Mymegan, etc. Éstos eran pueblos dónde, tras un fuerte lucha, entre británicos y nazis, fueron reconquistados para Holanda. Hoy conocemos estos episodios de la guerra por la película "Un Puente Demasiado Lejos" (“A Bridge Too Far” (6)). Al pasar esos campos y pueblos, pude ver la terrible lucha que se había librado. Las vacas muertas todavía estaban tiradas en los prados, árboles derribados, casas que no eran más que un montón de ruinas y ningún alma viviente, por donde pasábamos. Yo conocía a Arnhem antes de la guerra. Era una bonita ciudad. La Paz siempre es mejor que la guerra.
Finalmente localizamos a Venlo en el sur de Holanda, y al campamento del refugiados. Allí encontré a mi hermana Erna cansada y débil sobre un colchón, pero feliz de verme. Ella me presentó como "éste es mi pequeño hermano Herbert". Entonces yo tenía 25 años y mi hermana 43.

Unos años después, Erna yo y nuestros dos hermanos: Herman y Alberto Salomon junto con su sobrino Willi Loewenberg, retornaron a su casa en Borculo. Willi recién salido de Auschwitz pesaba aproximadamente sólo unos 32 kilos. Él y yo nos hicimos íntimos amigos.

En el año 1945 cuando la Segunda Guerra Mundial, había terminado. todas las personas y de todas partes, estaban buscando a sus parientes y amigos.

Entonces yo oí hablar de mi hermana Erna y de las cosas terribles que pasaron en los campos de concentración. Afortunadamente ella tuvo la suerte de quedar viva, gracias a la familia Lievestro de Varsseveld que no sólo salvó mi vida, sino también 12 vidas judías que estaban escondidas en su granja.

Yo me instalé con mi hermana Erna que rescató una casa de la familia Salomon. Allí estuvimos Herman, Alberto Salomon, su sobrino Willi Loewenberg, Erna y yo. Había una familia Elzas en ese pueblo (Borculo), que tenía una fábrica de papeles. Yo conseguí un trabajo en su oficina como un tenedor de libros. La familia Elzas emigró después a Irlanda.

Yo estaba en contacto con mis hermanos Willi y Erich que habían vivido en Chicago desde 1939. Allí Willi se re-casó con su esposa Hilde. Ellos ya estaban casados en Alemania desde 1937. Erich se había casado en Alemania con Doris. Ellos tenían sólo una hija en ese momento. Hilde y Willi tenían 2 muchachos (los gemelos).

Al momento de abrirse el Consulado Americano en Rotterdam, solicité la emigración a EE.UU. Era diciembre de 1945. Después, Willi y Erich en USA, tuvieron que hacer una declaración jurada sobre mí. Finalmente. pude conseguir un boleto en una nave con el nombre de Noordam.

La nave dejó Rotterdam el 6 de diciembre de 1946 con Herbert Klaber a bordo. Al salir nos encontramos con una tormenta, cuando cruzábamos el canal británico. Muchas personas se marearon. Yo tuve la suerte de sentirme enfermo sólo un día. El viaje de Rotterdam hasta llegar a Hoboken, New Jersey tomó 9 días. Antes yo no sabía lo grande que es el Océano Atlántico. Durante el viaje me encontré con varios jóvenes holandeses que iban a vender bulbos de tulipanes a los EE.UU. Pensé que ellos podrían ser buenos amigos.

Finalmente vimos de cerca la Estatua de la Libertad en el puerto de Nueva York.
Después que bajamos de la nave y pasamos la inspección formal, etc., yo vi en la distancia y detrás de una baranda, a mi tía Nelly y su sobrina Hertha. Ellas habían venido a darme la bienvenida a América. Y después me hicieron sentirme bienvenido con sus amigos de Nueva York. Ese día me mostraron la gran ciudad de NY. Era el 16 de diciembre y Nueva York ya estaban en vísperas de Navidad. Puede usted imaginarse a un simplón como yo, entre todos los rascacielos y el tráfico de la Ciudad. Nunca me olvidaré cuando ellos me llevaron al Rockefeller Center para Navidad y mostrarme los Rocketts y mucho más.

Así fue el inicio de 1946. Dos días en NY y partí a tomar el tren a Chicago. 16 horas en tren. Cuando bajé del tren, en la Estación de la Unión en Chicago, vi que no me estaban esperando mis hermanos Willi y Erich. Por ello pensé que yo podía encontrar la casa de Hilde y Willi. Salí de la estación, tomé un autobús y le di la dirección al chófer. Mientras tanto yo estaba siendo buscado por mis hermanos en la Estación de la Unión. De repente ellos escucharon un altavoz que decía "Willi y Erich por favor acudan a un teléfono, porque vuestro hermano Herbert llegó a la casa de Willi y Hilde”. Bueno… creo que yo nunca he sido muy paciente.

Así yo… Herbert Klaber llegué a Chicago, Illinois, el 16 de diciembre de 1946.

Willi e Hilde y sus hijos Michael y Martin así como Erich y Doris Klaber, estaban muy contentos de verme después del término de la Segunda Guerra Mundial. La última vez que nos habíamos visto, estábamos en alguna parte en Holanda en 1939. Mi primera gran impresión en EE.UU. fue ver que aquí mis parientes tenían su propio refrigerador.

Las primeras semanas me quedé con Hilde, Willi y sus 2 hijos que eran gemelos. Ellos nacieron en 1942. Yo recuerdo esa fecha, porque ése fue el día cuando los alemanes nazis invadieron Rusia.

Cuando llegué a N.A. en 1946, no sabía nada de inglés y lo aprendí viviendo y yendo a ver películas. También me volví el baby sitter de los gemelos. Ellos y a su manera con su idioma de cuatro años, me hicieron entender palabras en inglés. Un buen día, Hilde averiguó que había una familia con el nombre de Goldschmidt que había llegado de Alemania a los EE.UU. antes de la guerra. Ellos tenían lo que se llama una “pensión”. Yo fui a hablar con ellos y ellos se mostraron deseosos de tenerme como pensionista. La señora Goldschmidt cocinaba y yo conseguí mi propia alcoba pequeña. Además me habían contratado en una fabrica de carteras con un sueldo de $40 por semana. Por el cuarto y la comida yo pagaba $20. Fuera de mi, habían 4 o 5 pensionistas más donde los Goldschmidt.

En esos días yo me uní a un equipo del fútbol conocido por el nombre de Hakoah. Mi hermano había sido miembro de el, durante muchos años. Él era bien conocido entre los judíos en Chicago. Nosotros jugamos fútbol en muchos estadios alrededor de Chicago. Por el año 1947 el Hakoah se había vuelto uno de los campeones de la ciudad. Nosotros jugábamos en canchas cerradas durante el invierno. El fútbol no era bien conocido en los EE.UU. La mayoría de los jugadores por esos años vino de Europa. En uno de esos juegos en la Chicago Av. yo conocí a Marcia, que sería mi futura esposa. En nuestro equipo teníamos a un jugador llamado Larry Shelton. Él me presentó a Marcia Becker cuando me invitó a su casa en 928 Winona en el lado norte de Chicago. Dado que yo me mantuve en la calle 53 en el lado sur y no tenía auto, tenía que ir en bus o mediante el Ferrocarril Central de Illinois. Lo tenía que tomar en la Calle de Randolph para ir sur. En los sábados por las noches esos trenes corrían sólo cada hora. Yo tenía que esperar en una sala de espera, que normalmente estaba muy sola.

Yo estudié electrónica en la Escuela de Televisión Americana en Broadway, no lejos de la casa dónde vivía Marcia. Nos casamos el 16 de marzo de 1953 en un hotel cerca del Lincoln Park.


Notas:

(1) Nombre del artículo colocado por Humberto Silva Morelli, traductor de este trozo de nuestra historia familiar. El nombre original es “The Story of the Klaber Family”. Además estoy en situación de informar que actualmente recojo antecedentes de la familia de mi esposa Ruth Klaber, cuyo padre llegó a Chile en 1938 arrancando de los nazis. Si logro concretar mis propósitos, la vida en Alemania de la familia directa de mi actual suegro, será una historia con tanto dolor no narrado como esta. Mientras que su llegada a Chile y su acogida en nuestra sociedad será un ejemplo que debe ser siempre repetido para que se mantenga como tradición humana. Curiosamente mediante la Internet, y sus portales Geni y Face Book, se logró este encuentro entre familias de un mismo tronco, pero tan físicamente alejadas por el destino.

(2) Max Klaber padre del autor de este artículo, es padre de Julio Klaber; es abuelo de Walter Klaber mi suegro; y finalmente bisabuelo de Ruthy Klaber mi esposa. Curiosamente y recién después de tantos decenios, estamos ubicando eslabones olvidados en un tronco familiar común, remecido por un destino que marcó a fuego a Europa y a todo el mundo occidental.

(3) Las prótesis dentales de esa época eran de caucho vulcanizado, con dientes de porcelana incrustados. Sus deficiencias hoy se definirían como funcionales y estéticas. En relación con lo estético, su presencia no podía pasar inadvertida, dada su diferencia notable, con la dentadura natural. Lamentablemente no existía nada mejor.

(4) Clubes Arios es una forma que usa el autor para definir la tragi-cómica, pintoresca e irracional fantasía nazi, que hablaba de los “alemanes (según sus apellidos) de ascendencia “ARIA PURA””, cuya raza era superior, en inteligencia y fortaleza, a todas las razas del mundo. Este es un delirio racista y demoníaco sin base alguna, proclamado hasta hoy por todos los nazis, pero que durante la era de Hitler, sirvió para definir la totalidad de los niveles de mando institucionales alemanes, partiendo desde los Clubes de Barrio, a los que alude Herbert.

(5) KZ o KL, son siglas de Konzentrationslager, o sea cualquier Campo de Concentración creado por los nazis. Las listas de prisioneros posteriormente encontradas, no incluyen a “todos los detenidos” ni a “todos los asesinados”. También son posibles los errores de escritura de nombres y apellidos, lo que dificulta y normalmente imposibilita cualquier investigación sobre muchos desaparecidos y referidos a esas listas.

(6) Según lo explicado en Wikipedia, “Un Puente Demasiado Lejos” es una película épica americana (1977) basada en el libro del mismo nombre de Cornelius Ryan (1974), adaptado por William Goldman. La película cuenta la historia de la fallida Operación Market Garden durante la Segunda Guerra Mundial. Cuenta el esfuerzo Aliado por penetrar las líneas alemanas y tomar varios puentes, en los Países Bajos ocupados, con el objetivo principal de permitir que las tropas aliadas acorazadas flanquearan la línea Siegfried alemana.



 

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