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Musulmanes piden suprimir las fiestas de Moros y
Cristianos

El presidente de la Federación Española de
Entidades Religiosas Islámicas (Feeri), el imán
de la mezquita La Unión de Málaga, Félix
Herrero, exigió que se suspendan las
tradicionales Fiestas de Moros y Cristianos que
se celebran en Andalucía, Aragón y Comunidad
Valenciana por la imagen que se da del pueblo
musulmán y consideró que “no tienen cabida en la
España democrática”.
Herrero se preguntó qué reacción tendría la
población de determinados pueblos si se
celebrara la entrada de las tropas de Franco “y
el consiguiente castigo que infringió a la
población”.
“No tienen cabida en la España democrática de
hoy día”, declaró, y por ello reclamó que, “en
aras de la buena convivencia”, se supriman estas
actividades en los diferentes pueblos españoles.
“A estas fiestas hay que aplicarles el mismo
criterio y, con el fin de la buena convivencia,
deben desaparecer“, subrayó.
Para el presidente de la Feeri, “en una España
democrática, donde están representadas todas las
confesiones religiosas, estas celebraciones de
conquistas deben desaparecer“. Además, expuso
que el origen de estas fiestas no se encuentra
en la época de la Conquista, sino posteriormente
y señaló que algunas representaciones se
añadieron después.
En este sentido, aludió a los actos “ofensivos”
contra Mahoma que se dan en algunos pueblos
valencianos, caso de los valencianos Bocairent y
Beneixama -que han suprimido algunas de las
actividades-, donde las fiestas de moros y
cristianos concluían con la reconquista de un
castillo por el bando cristiano y la destrucción
con petardos de una efigie de cerca de tres
metros llamada La Mahoma.
En este sentido, señaló que, según le han
transmitido, la tradición de esta representación
data del siglo XIX. “Como cualquier otra
representación de islamofobia o racismo debe
eliminarse”, concluyó Herrero.
La Fiesta de Moros y Cristianos nace para
rememorar la Reconquista de la Península
Ibérica. El mayor número de festividades se dan
en la Comunidad Valenciana, sobre todo en la
provincia de Alicante. En Andalucía, se
representan en localidades de Granada, Almería o
Jaén. También en la Serranía de Ronda (Málaga) y
en Andalucía occidental sólo en la localidad
gaditana de Benamahoma, el primer fin de semana
de agosto.
La Toma de Granada
En la misma línea, el presidente de la Comisión
Islámica de España y gerente de la Fundación
Mezquita de Granada, Malik Ruiz, no vio
inconvenientes en la celebración de estas
fiestas siempre que no haya elementos que puedan
ser motivo de provocación y genere discordias,
por lo que pidió que se supriman cuantas
imágenes o representaciones ofensivas se den
contra el pueblo musulmán.
En cuanto a la celebración de la Toma de Granada
que se conmemora el 2 de enero, Ruiz detalló que
“hace unos años era motivo de crispación y
dificultad pero nosotros no hemos visto ningún
impedimento” aunque significó que “no hubo
ninguna toma sino un cambio de dinastía pactado
por el desfallecimiento de la sociedad musulmana
y el auge de la cristiana”.
En definitiva y al igual que con la polémica
sobre la suspensión de la ópera ‘Idomeneo’ de
Mozart en el Deutsche Oper de Berlín donde se
representa la decapitación de las cabezas de
Mahoma, Buda, Jesucristo y Neptuno, el gerente
de la Comunidad Islámica de España valoró el
diálogo y pidió a la sociedad una reflexión
sobre la necesidad de “no tocar algunos aspectos
que generan reacciones viscerales en algunos
grupos”.
“No vamos a justificar nunca acciones violentas
pero hay que ser comedidos y tener en cuenta lo
que para nosotros significa el profeta Mahoma.
No se puede tomar a la ligera porque puede
derivar en elementos de discordia“, expuso.
Acerca de este tema, el presidente de la Feeri
se preguntó por los “intereses que hay detrás” y
no comprendió la suspensión de la ópera ante las
supuestas amenazas, en lugar de pedir la
protección de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
del Estado.
Según las crónicas, el origen de La Mahoma se
remonta al siglo XV en Jaén, en 1463. Una efigie
de Mahoma, llamado Mahomad, que simboliza en el
bando moro lo que el apóstol Santiago en el
bando cristiano.
En aquellas primigenias fiestas de moros y
cristianos, la figura terminaba arrojada a la
fuente de la plaza de la Magdalena. Desde
Andalucía el festejo habría emigrado, y arraigó
en Levante, con rituales que incluían la
mutilación del muñeco, aunque ya prácticamente
han desaparecido estas representaciones.
Fuente: villenainteresa.com
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