|
Discurso de
Gabriela Shalev Embajadora de Israel ante Naciones
Unidas

Sr. Presidente:
El Consejo de Seguridad se reunió, esta tarde, luego de los
serios acontecimientos que tuvieron lugar, hoy temprano, esta
mañana en hora local, cuando un convoy de seis barcos intentó
deshacer el bloqueo marítimo en la costa de Gaza. A pesar de
haber sido descripto, en la prensa, como misión humanitaria, que
entregaba ayuda humanitaria a Gaza, esta flotilla no era una
misión humanitaria. Si, en verdad, lo fuera, hubiera aceptado,
semanas atrás, durante su planificación, el ofrecimiento de las
autoridades israelíes de transferir la ayuda, a través del
puerto de Ashdod hacia Gaza a través del cruce terrestre
existente, de acuerdo con los procedimientos establecidos.
Muchos Estados y organizaciones, incluyendo Naciones Unidas,
utilizan, a diario, ese mecanismo.
Los organizadores de la Flotilla no sólo rechazaron esa oferta
sino que declararon –de manera clara (y cito) “Esta misión no
estaba a punto de entregar suministros humanitarios sino más
bien a punto de romper el bloqueo israelí “como Greta Berlín”,
vocero de la flotilla contó, la semana pasada, a la prensa.
Sr. Presidente,
¿Qué clase de activistas humanitarios exigen eludir a Naciones
Unidas, la Cruz Roja y otras agencias reconocidas
internacionalmente?
¿Qué clase de activistas pacíficos usan cuchillos, barras de
metal y otras armas para atacar a soldados, que se embarcan en
una nave de acuerdo con la ley internacional?
¿Qué clase de activistas humanitarios, algunos con una conocida
historia terrorista, adopta a Hamas, organización terrorista
que, abiertamente, rechaza una solución de dos Estados y llama a
la destrucción de Israel, desafiando las condiciones
establecidas por la comunidad internacional y el Cuarteto?
La respuesta es clara: no son activistas por la paz. No son
mensajeros de buena voluntad. Utilizan cínicamente una
plataforma para enviar un mensaje de odio e implementar la
violencia.
Sr. Presidente,
Permítame recordar al Consejo que existe un estado de conflicto
armado entre Israel y el régimen terroristas de Hamas que
controla Gaza.
Permítame recordar al Consejo que los misiles y morteros son
lanzados por Hamas y otros hacia el sur de Israel.
Permítame recordar al Consejo que Gaza está ocupada por
terroristas, que derrocaron a la Autoridad Palestina en un golpe
violento y que, las armas, están continuamente siendo
contrabandeadas, inclusive por mar.
Permítame destacar que un bloqueo marítimo es una medida
legítima y reconocida bajo la ley internacional que podría ser
implementada como parte de un conflicto armado en el mar. Podría
ser impuesto un bloqueo marítimo inclusive en aguas
internacionales.
Déjeme, también, subrayar que Israel proveyó, en el debido
tiempo, no solo la información sobre la existencia del bloqueo;
la apropiada notificación a los gobiernos pertinentes y a los
organizadores de la Flotilla de Gaza. Los organizadores
rechazaron los reiterados ofrecimientos israelíes de transferir
la ayuda a Gaza porque tenían otros planes.
Escuchen una de las declaraciones, emitidas con anterioridad a
los acontecimientos por parte de uno de los principales
organizadores:
“Ellos (los israelíes) van a tener que frenarnos por la fuerza”.
Bulent Yildirim, líder de IHH, uno de los principales
organizadores de la flotilla, anunció justo antes de embarcar:
“Vamos a resistir y la resistencia vencerá”.
Más aun, debería ser destacado que, el grupo organizador IHH,
tiene una orientación radical anti-occidental. Junto con sus
legítimas actividades humanitarias, apoya a las redes radicales
islámicas (como Hamas) y, en el pasado, apoyó incluso a
elementos de la jihad global, tal como Al-Qaeda.
Sr. Presidente,
Siendo una presunta misión humanitaria, esos campeones de los
derechos humanos rechazaron, en la etapa de planificación
inicial, una solicitud israelí de pedido a Hamas de permitirle a
la Cruz Roja visitar al soldado capturado Gilad Shalit.
Cuando quedó claro que, la flotilla de protesta, tenía la
intención de violar el bloqueo, a pesar de las reiteradas
advertencias, el personal naval israelí embarcó en las naves y
las re-direccionó hacia Ashdod. Desafortunadamente, los soldados
que subieron en uno de los navíos, fueron atacados, con
violencia, por medio de amenazas de muerte; municiones,
cuchillos, garrotes, implementos de la cubierta y otro tipo de
armamento fue utilizado contra soldados de las FDI, con claras
intenciones de realizar, lo que describiría como algo semejante
a un linchamiento. Los soldados, sin duda, actuaron en
auto-defensa, provocados por la incontrolada violencia intentada
contra sus vidas. De acuerdo a los informes, el desafortunado
acontecimiento resultó en la muerte y heridas de protestantes
así como graves injurias a nuestros soldados. Los heridos fueron
evacuados y están siendo tratados en hospitales israelíes.
Las FDI, como parte de sus niveles de procedimiento operativo
realizarán informes que podrían echar más luz acerca de la
incidencia de lo que hemos presenciado hoy.
Sr. Presidente,
Permítame ser muy clara. Esta no fue una protesta pacífica. La
gente de IHH a bordo de uno de los barcos no eran activistas de
ayuda humanitaria. La operación de las FDI comenzó como una
medida preventiva, oponiéndose a la ruptura ilegal del bloqueo.
Cualquier gobierno responsable actuaría, como corresponde, en
circunstancias similares para proteger a sus civiles.
Responsabilizamos a los organizadores, los provocadores, algunos
conectados con organizaciones terroristas.
Los resultados de los acontecimientos de anoche son trágicos y
desafortunados, e Israel lamenta toda pérdida de vidas
inocentes. Pero no puede poner en peligro su seguridad.
La imagen completa de las circunstancias, que llevaron a esas
consecuencias, continuará en los próximos días. Sin embargo, es
importante que - miembros del Consejo, colegas- mientras evalúan
este hecho en particular, no perdamos de vista la visión más
amplia.
No podemos ignorar la amenaza a la paz y la seguridad planteada
por Hamas.
No podemos ignorar la necesidad más básica y la obligación de
Israel de salvaguardar su seguridad mediante medidas apropiadas
cuando es amenazado.
Por otra parte, no permitamos desviarnos de la necesidad de
continuar avanzando en la senda política. Mientras la complicada
situación, dentro y alrededor de Gaza persiste, y el incidente
de hoy es solo un ejemplo de ello, debemos continuar abrazando
los positivos progresos de las últimas semanas, de manera que
nosotros y la Autoridad Palestina podamos sentarnos, juntos,
para conversaciones directas para el beneficio de nuestros
pueblos y la región como totalidad.
|