Estudios muestran similitud genética de los judíos

por Nicholas Wade

Las comunidades judías en Europa y el Medio Oriente comparten muchos genes heredados de la población judía ancestral que vivió en el Medio Oriente unos 3000 años atrás, incluso cuando cada comunidad lleva genes de otras fuentes- generalmente del país en que vive.

Esa es la conclusión de dos nuevas investigaciones genéticas, la primera en usar aparatos de escaneo de genoma amplio para comparar muchas comunidades judías alrededor del mundo.

Una gran sorpresa de ambas investigaciones es la cercanía genética de las dos comunidades judías de Europa, los Asquenazí y los Sefaradim. Los Ashkenazim florecieron en Europa del Norte y Oriental hasta su devastación por parte del régimen de Hitler, y ahora viven mayormente en los EE.UU. e Israel. Los Sefaradim fueron exiliados de España en 1492 y de Portugal en 1497 y se mudaron al Imperio Otomano, Norte e África y Países Bajos.

Las dos investigaciones de genomas extienden estudios previos basados solo en el cromosoma Y, el elemento genético cargado por todos los hombres. Ellos refutan la sugerencia hecha el año pasado por el historiador Shlomo Sand en su libro “La Invención del Pueblo Judío” que los judíos no tiene origen en común sino que son una miscelánea de pueblos en Europa y Asia Central que se convirtieron al Judaísmo en distintas épocas.

Las comunidades judías de Europa, el Medio Oriente y el Cáucaso todas tienen ancestria genética esencial que se retrotrae al Levante; los judíos etíopes y dos comunidades judaicas en India son genéticamente mucho más cercanas con sus poblaciones anfitrionas.

Las encuestas proveen ricos datos acerca de la ancestria genética que es de gran interés para los historiadores. “Yo estoy constantemente impresionado por la forma en la cual los genetistas se mantienen avanzando con nuevos proyectos e iluminando lo que conocemos de historia,” dijo Lawrence H. Schiffman, un profesor de estudios judaicos en la Universidad de New York.

Una de las encuestas fue conducida por Gil Atzmon del Colegio de Medicina Albert Einstein y Harry Ostrer de la Universidad de New York y aparece en el actual Periódico Americano de genética Humana. La otra, llevada a cabo por Doron M. Behar del Campus de Cuidado de Salud Rambam en Haifa y Richard Villems de la Universidad de Tartu en Estonia, es publicado en la edición del jueves de Nature.

El Dr. Atzmon y el Dr. Ostrer han desarrollado una forma de acontecimientos demográficos sincronizados desde los elementos genéticos compartidos por diferentes comunidades judías. Sus cálculos muestran que los judíos iraquíes e iraníes se separaron de otras comunidades judías unos 2500 años atrás. Este hallazgo genético refleja un acontecimiento histórico, la destrucción del Primer Templo en Jerusalén por Nebujadnezzar en 587 A.EC. y el exilio de muchos judíos allí a su capital en Babilonia.

Los elementos genéticos compartidos sugieren que los miembros de cualquier comunidad judía están relacionados unos con otros tan cercanamente como lo están primos en cuarto o quinto grado en una gran población, lo cual es unas 10 veces mas elevado que la relación entre dos personas elegidas al azar en las calles de New York, dijo el Dr. Atzmon.

Los judíos Ashkenazis y Sefardíes tienen aproximadamente 30% de ancestria europea, con la mayoría del resto del Medio Oriente, concluyen las dos investigaciones. Las dos comunidades parecen muy similares unas con otras genéticamente, lo que es inesperado debido a que han estado separadas por tanto tiempo.

Una explicación es que ellos vienen de la misma fuente de población judía en Europa. El equipo Atzmon-Ostrer encontró que la firma genómica de los Ashkenazis y Sefaradies era muy similar a la de los judíos italianos, sugiriendo que una población antigua en el norte de Italia de judíos casados con italianos podría haber sido el origen común. Los Ashkenazis aparecen primero en el Norte de Europa alrededor del año 800 D.C., pero los historiadores sospechan que ellos llegaron allí desde Italia.

Otra explicación, que puede ser complementaria con la primera, es que hubo mucho más intercambio y matrimonios entre las dos comunidades que los esperados entre las dos comunidades en los tiempos medievales.

La genética confirma una tendencia advertida por los historiadores: hubo más contacto entre Ashkenazim y Sefaradim que lo sospechado, con Italia como la pieza clave de intercambio, dijo Aron Rodrigue, un historiador de la Universidad de Stanford.

Un apellido común entre los judíos italianos es Morpurgo, que significa alguien de Marburg en Alemania, También, el Dr. Rodrigues dijo, uno de los nombres más común entre los Sefaradies que se establecieron en el Imperio Otomano es Eskenazi, indicando que muchos Ashkenazim se habían unido a la comunidad Sefaradí allí.

Las dos investigaciones genéticas indican “que puede haber orígenes comunes compartidos por los dos grupos, pero también que hubo extensos contactos y arreglos”, dijo el Dr. Rodriguez.

El Hebreo podría haber servido como la lengua franca entre la comunidad Ashkenazi, hablando Idish, y los Sefaradies hablando ladino-parlantes. “Cuando los judíos se encontraban unos con otros, ellos hablaban Hebreo”, dijo el Dr. Schiffman, refiriéndose al periodo medieval.
 


Fuente: The New York Times / OSA /eSefarad
 

 

 

volver a página principal