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Geert Wilders ¿xenófobo?

por Manuel Molares do Val
La prensa de izquierdas y de derechas, hermanadas en lo
políticamente correcto, califican de ultraderechista xenófobo a
Geert Wilders, la gran sorpresa en las recientes elecciones
holandesas en las que alcanzó 24 escaños, solamente siete menos que
el vencedor, el partido liberal conservador de Mark Rutte.
Pero a Wilders debe definirlo usted. Dígase si es ultraderechista o
xenófobo alguien que detesta a nazis y fascistas, que persiguieron a
su padre, que es liberal en todo lo referente a las libertades, y
que acepta la inmigración, aunque exige que sea regulada.
La xenofobia, dice la Academia, es odio, repugnancia u hostilidad
hacia los extranjeros, algo que afirma no sentir hacia nadie.
Incluso tiene sangre asiática, de sus antepasados indonesios, en la
excolonia holandesa.
Geer Wilders solamente detesta el islamismo. No a los musulmanes,
sino la doctrina del Corán, que es un libro tan violento y alienante
en los tiempos actuales como el Mein Kampf de Hitler, afirma.
Antes católico, hoy ateo, condenaría igual la Biblia, y de ella la
Torah, base del judaísmo, si se considerara libro doctrinal,
contemporáneo, a seguir ahora, como ocurre con el Corán. Texto al
que se unen abundantes hadizes que imponen una sanguinaria ley
religiosa, la sharia.
Denuncia además la inmoralidad de los partidos políticos que callan
ante las prácticas radicales del islamismo para ganar votos
musulmanes, y señala que la penetración del fanatismo trae
exigencias crecientes que afectan a la seguridad y bienestar de la
ciudadanía.
Ese avance se ve incluso en la reislamización acelerada de Turquía,
candidata a miembro de la UE, y cuya adhesión rechaza enérgicamente.
Dice lo mismo, pues, que los asesinados, Pim Fortuyn, político gay
holandés, y el cineasta Theo Van Gogh.
Y como Ayann Irsi Ali, musa de Van Gogh, Wilders también está
condenado a muerte por los islamistas.
Fuente: periodistadigital.com
Discurso de Geert Wilders en el Parlamento Británico
Gracias. Es fantástico estar de vuelta en Londres. Y es estupendo
que, esta vez, voy a ver más de esta maravillosa ciudad, que
únicamente el centro de detención del Aeropuerto de Heathrow.
Hoy me encuentro ante vosotros, en este lugar extraordinario.
Ciertamente, este es un lugar sagrado. Este es, como Malcolm siempre
dice, la madre de todos los Parlamentos, Y estoy profundamente
conmovido por tener la oportunidad de hablar ante vosotros.
Gracias a ustedes, Lord Pearson y Lady Cox, por vuestra invitación y
por mostrar mi película Fitna. Gracias amigos míos, por invitarme.
Lo primero, es que tengo grandes noticias. El miércoles pasado, se
celebraron elecciones municipales, en los Países Bajos. Y por
primera vez mi partido, el Partido de la Libertad, tomó parte en
ellas. Nuestro partido participó en dos ciudades. En Almere, una de
las mayoeres ciudades holandesas, y en La Haya, la tercera mayor
ciudad, que es el hogar del Gobierno, del Parlamento, y de la Reina.
Y, ¡nos salió de maravilla!. En una sola barrida mi partido se
convirtió en el más grande de Almere, y en la segunda fuerza
política de La Haya. Grandes noticias pues para el Partido de la
Libertad, e incluso mejores para la gente de esas dos bellas
ciudades.
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Y aún tengo más buenas noticias. Hace dos semanas el Gobierno
holandés se derrumbó. En junio tendremos elecciones generales. Y el
futuro para el Partido de la Libertad pinta estupendamente bien. De
acuerdo con algunas encuestas, nos convertiremos en el mayor partido
de los Países Bajos. Quiero ser modesto, pero quién sabe, ¡podría
incluso convertirme en el Primer Ministro de aquí a unos meses!.
Damas y caballeros, no lejos de aquí se encuentra una estatua del
mejor Primer Ministro que ha tenido vuestro país. Y me gustaría
contaros una cita suya hoy aquí: “El mahometanismo, es una fe
proselizante y militante. No existe fuerza más retrógrada que esta
en el mundo. Ya se ha extendido por toda el África Central, alzando
guerreros impávidos a cada paso (…) la civilización de la Europa
moderna podría caer, del mismo modo en que cayó la civilización de
la Antigua Roma”. Estas palabras son, ni más ni menos que las que
Winston Churchill escribió en su libro “La Guerra del Río”, en 1899.
Churchill estaba en lo cierto.
Damas y caballeros, yo no tengo ningún problema, y mi partido no
tiene ningún problema con los musulmanes como tales. Hay muchos
musulmanes moderados. La mayoría de los musulmanes son ciudadanos
cumplidores de las leyes, y quieren vivir una vida igualmente
pacífica que la que nosotros y yo mismo queremos. Yo lo sé. Eso es
por lo que siempre hago una clara distinción entre la gente, los
musulmanes, y la ideología, entre el Islam, y los musulmanes. Hay
muchos musulmanes moderados, pero no existe tal cosa como un Islam
moderado.
El Islam lucha por la dominación mundial. El Corán ordena a los
musulmanes el ejercicio de la yijad. El Corán ordena a los
musulmanes imponer la ley sharia. El Corán ordena a los musulmanes
que deben imponer el Islam en el mundo entero.
Como dijo el antiguo Primer Ministro turco Erbakan: “Europa entera
se volverá islámica. Nosotros conquistaremos Roma”. Fin de la cita.
El dictador libio Gaddafi dijo:”Hay decenas de millones de
musulmanes en el continente europeo hoy en día, y su número no para
de aumentar. Es el signo claro de que el continente europeo se
convertirá al Islam. Europa será, un día ya no muy lejano,un
continente musulmán”. Fin de la cita. En verdad, por una vez en su
vida estaba diciendo la verdad. Porque, recordad: ¡la inmigración
masiva y la demografía son nuestro destino!
El Islam no es meramente una religión, es fundamentalmente una
ideología totalitaria. El Islam quiere dominar todos los aspectos de
la vida, desde la cuna, hasta la tumba. La ley sharia es una ley que
controla cada detalle de la vida en las sociedades musulmanas. Desde
la ley pública y familiar, hasta la ley penal. Es una ley que
determina cómo se debe comer, vestir, e incluso ir al lavabo. La
opresión de la mujer es buena, beber alcohol es malo.
Creo que el Islam no es compatible con nuestra forma de vida
occidental. El Islam es una amenaza a los valores occidentales. La
igualdad del hombre y la mujer, la igualdad entre homosexuales y
heterosexuales, la separación entre Iglesia y Estado, la libertad de
expresión, están todas bajo presión por causa de la islamización.
Damas y caballeros: el Islam y la libertad, el Islam y la
democracia, no son compatibles. Son valores opuestos.
No es ninguna casualidad el que Winston Churchill denominase al Mein
Kampf de Adolf Hitler como “el nuevo Corán de la fe y la guerra,
turgente, locuaz, informe, pero preñado con su mensaje”. Como
sabéis, Churchill realizó esta comparación entre el Corán y Mein
Kampf, en su libro “La Segunda Guerra Mundial”, una obra maestra por
la cual recibió el Premio Nobel de Literatura. La comparación del
Corán con Mein Kampf es totalmente acertada. El núcleo del Corán es
la llamada a la yijad. La yijad significa un montón de cosas, y es
la palabra árabe para decir “lucha”. Kampf es el término alemán para
“lucha”. Yijad y Kampf significan exactamente lo mismo.
Islam significa “sumisión”, y no puede haber ningún error sobre su
objetivo. Eso es algo determinado. La cuestión es si nosotros en
Europa, y vosotros en Gran Bretaña, con vuestro glorioso pasado, nos
someteremos o defenderemos firmemente nuestra herencia.
Nosotros vemos al Islam despegar en Occidente a un ritmo increíble.
Europa se está islamizando rápidamente. Un montón de ciudades
eurpeas contienen enormes concentraciones islámicas. París,
Amsterdam, Bruselas y Berlín son sólo unos pocos ejemplos. En
algunos lugares de esas ciudades, las normas musulmanas se están
imponiendo ya. Los derechos de las mujeres están siendo destruidos.
Burkas, velos, poligamia, mutilación genital femenina, asesinatos de
honor. Las mujeres deben ir a clases de natación separadas, y no
deben dar la mano. En muchas ciudades europeas ya existe el
apartheid. Los judíos, en un número cada vez mayor, están
abandonando Europa.
Como indudablemente ya sabéis, mucho mejor que yo, también en
vuestro país, la inmigración masiva ha aumentado rápidamente. Esto
ha causado una enorme presión sobre vuestra sociedad británica.
Mirad lo que está pasando por ejemplo en Birmingham, Leeds,
Bradford, y aquí en Londres. Los políticos británicos que se han
olvidado de Winston Churchill, han tomado la ruta de menor
resistencia. Se han rendido. Han abandonado.
El año pasado, mi partido solicitó al Gobierno holandés que
realizara un análisis de coste-beneficio sobre la inmigración
masiva. Pero el gobierno rehusó darnos una respuesta. ¿Por qué?.
Porque tiene miedo de la verdad. Las señales no son buenas. Una
revista semanal holandesa, “Elsevier”, calculó que los costes de la
inmigración superaban los 200 Millardos de euros. Sólo en el año
pasado, se llegó a una cifra de 13 Millardos de euros. Se han
realizado más cálculos en toda Europa: de acuerdo con el Banco
Central de Dinamarca, cada inmigrante danés procedente de un país
musulmán le cuesta al Estado danés más de trescientos mil euros. Lo
mismo se puede ver en Noruega y Francia. La conclusión que se puede
sacar de esto es lo siguiente: Europa se está empobreciendo a día de
hoy. Se hace más pobre gracias a la inmigración masiva. Más pobre
gracias a la demografía. Y los izquierdistas están asustados.
Yo no sé si es cierto, pero he leido en varios periódicos ingleses
que los laboristas abrieron las puesrtas de la inmigración masiva,
siguiendo una política deliberada para cambiar el panorama social en
el Reino Unido. Andrew Neather, un antiguo consejero del gobierno, y
escritor de discursos para TOny Blair y Jack Straw, dijo que el
objetivo de la estrategia inmigratoria laborista era, y le cito,
“frotar los morros de la derecha en la diversidad, y rendir sus
argumentos como pasados de moda”. Si esto es cierto, es algo
sintomático dela izquierda.
Damas y caballeros, no os equivoquéis: la izquierda está facilitando
la islamización. Los izquierdistas, socialistas y compañía, se
alegran por cada nuevo banco sharia que se crea, por cada nueva
hipoteca shria, por cada nueva escuela islámica, por cada nuevo
tribunal islámico. Los izquierdistas consideran al Islam como algo
equivalente a nuestra propia cultura. ¿Ley sharia, o democracia?.
¿Islam, o libertad?. Eso en realidad no les importa. Pero nos
importa a nosotros. Toda la élite izquierdista es culpable de
practicar el relativismo cultural. La universidades, iglesias,
cámaras de comercio, la prensa, los políticos. Todos ellos, están
traicionando nuestras libertades, tan duramente adquiridas.
Y yo me pregunto a mí mismo el por qué, ¿por qué los izquierdistas y
socialistas han dejado de luchar por ellas?. Hubo un tiempo en el
que los izquierdistas levantaban barricadas por los derechos de las
mujeres. Pero, ¿dónde están ahora?. ¿Dónde están en el 2010?. Están
mirando hacia el lado contrario. Porque son fanáticos del
relativismo cultural, y son dependientes del voto musulmán. Dependen
de la inmigración masiva.
Gracias al cielo que Jacqui Smith ya no está en el gobierno. Fue una
victoria para la libertad de expresión el que un juez británico
barriese de un plumazo su decisión de impedir que entrara en su país
el año pasado. Espero que los jueces de mi país sean al menos igual
de sabios, y me liberen de todos los cargos en Holanda, más adelante
en este año.
Desafortunadamente, hasta el momento no lo han hecho tan bien.
Porque ellos no querían oir la verdad acerca del Islam, ni están
interesados en escuchar la opinión de expertos legales de primer
orden en el campo de la libertad de expresión. El mes pasado, en una
sesión preliminar, el tribunal rechazó quince de los dieciocho
testigos expertos cuya presencia yo había solicitado.
Tan sólo a tres de esos expertos se les permitirá el ser escuchados.
Afotunadamente, mi querida amiga y heroica psiquiatra americana , la
Dra. Wafa Sultan será uno de ellos. Pero su testimonio se escuchará
a puerta cerrada. Aparentemente la verdad acerca del Islam, no debe
ser contada en público, y la verdad acerca del Islam deber
permanecer en secreto.
Damas y caballeros, estoy siendo juzgado por mis creencias
políticas. Ya sabíamos que la persecución política existía en los
países de Oriente Medio, como Iran y Arabia Saudí, pero nunca en
Europa, nunca en Holanda.
Estoy siendo juzgado por comparar el Corán con el “mi Lucha”. Es
ridículo. Me pregunto si en Gran Bretaña se pondrán alguna vez las
creencias de Winston Churchill a jucio…damas y caballeros, el juicio
político que se está llevando a cabo contra mí, debe parar.
Pero no todo es acerca de mí, esto no va acerca de Geert Wilders. La
libertad de expresión está en peligro. Como quizás ya sepáis ahora,
uno de mis héroes, la autora italiana Oriana Fallaci, tuvo que vivir
con miedo de que la extraditaran a Suiza por causa de su libro anti-islámico
“La Rabia y el Orgullo”. El dibujante holandés Nekschot fué
arrestado en su propia casa en Ámsterdam, por diez policías, por
culpa de sus dibujos anti-islámicos, Aquí, en Gran Bretaña, la
autora americana Rachel Ehrenfeld fué denunciada por difamación por
parte de un hombre de negocios saudí. En Holanda, Ayaan Hirsi Ali, y
en Australia dos Pastores cristianos fueron denunciados. Y podría
seguir, y seguir. Damas y caballeros, a través de todo Occidente,
gente amante de la libertad está sufriendo esta “yijad legal” que
está en marcha. Esto es la “guerra judicial” islámica. Y, damas y
caballeros, no hace mucho tiempo el dibujante danés Kurt Westergaard
estuvo a punto de ser asesinado a consecuencia de sus caricaturas.
Damas y caballeros, deberíamos defender el derecho a la libertad de
expresión. Con todas nuestras fuerzas. Con todo nuestro poder. La
libertad de expresión es la más importante de nuestras muchas
libertades. La libertad de expresión es la piedra fundamental de
nuestras sociedades modernas. La libertad de expresión es el aliento
de nuestra democracia, y sin libertad de expresión nuestro modo de
vida, nuestra libertad, se habrá esfumado.
Creo que es nuestra obligación preservar la herencia de los
valientes y jóvenes soldados que asaltaron las playas de Normandía.
Que liberaron a Europa de la tiranía. Esos héroes no pueden haber
muerton en vano. Es nuestra obligación defender la libertad de
expresión. Como dijo George Orwell; “Si la libertad significa en
realidad algo, significa el derecho a decirle a la gente quello que
no quieren oir”.
Damas y caballeros, yo creo en otra política, es la hora del cambio.
Debemos darnos prisa. Ya no podemos esperar más. El tiempo se acaba.
Si me lo permitís, citaré a uno de mis presidentes americanos
favoritos, que es Ronald Reagan, que dijo en una ocasión:
“Necesitamos actuar hoy, para preservar el mañana”. Y es por eso por
lo que yo propongo las medidas siguientes, sólo mencionaré unas
cuantas, para preservar nuestra libertad:
Primero, tendremos que defender la libertad de expresión. Es la más
importante de nuestras libertades. En Europa, y de hecho en Holanda,
necesitamos algo similiar a la Primera Enmienda norteamericana.
Segundo, tendremos que poner fin y librarnos del relativismo
cultural. A los relativistas culturales, a los socialistas de la
sharia, les digo orgullosamente: nuestra cultura occidental es muy
superior a la cultura islámica. No temáis decirlo. No eres un
racista cuando dices que tu cultura es mejor.
Tercero, necesitamos parar la inmigración masiva procedente de los
países islámicos. Porque más Islam, siginifica menos libertad.
Cuarto, tendremos que expulsar a los inmigrantes criminales y,
seguidamente a su desnacionalización, tendremos que expulsar a los
criminales con doble nacionalidad. Y hay muchos de esos en mi país.
Quinto, tendremos que prohibir la construcción de nuevas mezquitas.
Ya hay bastante Islam en Europa. Especialmente porque los cristianos
en Turquía, Egipto, Irán, Irak, Pakistán e Indonesia son
maltratados, y por eso debería haber un parón en la construcción de
mezquitas en Occidente.
Y por último, pero no menos importante, tendremos que librarnos de
todos esos que se hacen llamar líderes. Lo he dicho antes: Menos
Chamberlains, más Churchills. Elijamos líderes auténticos.
Damas y caballeros. A la anterior generación, la de mis padres, la
palabra “Londres” les sonaba como un sinónimo de esperanza y
libertad. Cuando mi país fué ocupado por los nacional-socialistas,
la BBC le ofrecía un parpadeo diario de esperanza, en la oscuridad
de la tiranía nazi. Millones de mis compatriotas la escuchaban en
secreto. Las palabras “esto es Londres”, eran un símbolo de un mundo
mejor que llegaría pronto.
¿Qué será lo que se emita dentro de cuarenta años?. ¿Será todavía
“Esto es Londres”?, ¿o será “Esto es Londonistán”?. ¿Nos traerá la
esperanza?, ¿O nos señalará las coordenadas de La Meca y Medina?.
¿Ofrecerá Gran Bretaña sumisión, o perseverancia?, ¿libertad, o
esclavitud?. La elección es vuestra. Y en los Países Bajos, la
elección es nuestra.
Damas y caballeros, nosotros nunca nos disculparemos por ser libres.
Nunca abandonaremos. Y ciertamente, como uno de sus antiguos líderes
dijo: Nunca nos rendiremos.
La Libertad debe prevalecer, y la libertad prevalecerá.
Muchas gracias.
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