Gran Bretaña en la mira del
terrorismo nuclear

por Ruben Kaplan
El terrorismo islámico, en su
vesania, está refinando sus métodos criminales en consonancia con el
siglo XXI y pergeña atentados que puedan causar el mayor número de
muertes y devastación posibles, previendo para ello, utilizar
indistinta o alternadamente, un mortífero arsenal de armas químicas,
biológicas, radiológicas y nucleares. Un informe del gobierno
británico, del que se hace eco Duncan Gardham en el diario
londinense Telegraph, advierte que Gran Bretaña se enfrenta a una
creciente amenaza de un ataque nuclear por parte de terroristas de
Al Qaeda, basándose en la detección de un aumento considerable en el
tráfico de material radiactivo hacia ése país.
Los fabricantes de bombas que han
estado activas en Afganistán ya pueden tener la capacidad de
producir una "bomba sucia", utilizando el conocimiento adquirido a
través de Internet. Se teme que los terroristas podrían transportar
un dispositivo nuclear improvisado, por el río Támesis y hacerlo
detonar en el corazón de Londres, o en las ciudades de Bristol,
Liverpool, Newcastle, Glasgow y Belfast, consideradas vulnerables.
Lord West, el Ministro de Seguridad, también se planteó la
posibilidad que los terroristas usen pequeñas embarcaciones en los
puertos y lancen un ataque similar al de Mumbai, en 2008, cuando
murieron más de 150 personas.
Preocupado por ésta hipótesis, el
gobierno de Su Majestad, decidió crear un centro de mando para
rastrear embarcaciones sospechosas. Lord West, hablando en el nuevo
Centro Nacional de Información Marítima en Northwood, Middlesex,
dijo que cientos de miles de pequeños barcos llegan a Gran Bretaña
sin control cada año. "Creo que el público se sorprendió al
descubrir que no sabemos mucho acerca de cada contacto individual
con los buques”. Agregó que los organismos encargados de la
vigilancia de la costa no sabían "con toda claridad lo que está
sucediendo en nuestras costas".
El nivel de amenaza del terrorismo se elevó de "sustancial" a
"severo" en enero, tras el fallido intento de volar una aeronave de
Detroit el día de Navidad. Tres estudios independientes sobre la
capacidad del país para prevenir un ataque terrorista importante
fueron publicados simultáneamente el domingo pasado, antes de una
reunión internacional sobre la seguridad nuclear en Washington el
mes próximo.
Downing Street ha publicado una actualización de la Estrategia de
Seguridad Nacional en la que afirmó que "el Reino Unido se enfrenta
a amenazas nucleares ahora" y alertó sobre "la posibilidad que las
armas nucleares o materiales de esa índole, puedan caer en manos de
Estados canallas o grupos terroristas".
El Organismo Internacional de Energía Atómica registró 1.562
incidentes en los que se había perdido o robado material nuclear
entre 1993 y 2008, principalmente en la antigua Unión Soviética, y
el 65 por ciento de las pérdidas, nunca fueron recuperadas. El
desmembramiento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas,
(URSS) posibilitó que ex miembros de la mítica y temida KGB, y
grupos mafiosos vinculados al ex gobierno soviético, comenzaran a
traficar armas en los mercados negros, para solaz de los
terroristas.
Otro informe del gobierno británico relacionado con la estrategia de
Gran Bretaña para la lucha contra las armas químicas, radiológicas y
nucleares biológica, (CBRN en su sigla en inglés) describió a
Al-Qaeda como la " primera organización transnacional en apoyar el
uso las armas CBRN, contra objetivos civiles y en tratar de
adquirirlas".
El reporte dijo que la seguridad alrededor de las existencias de
material dado de baja fue "variable y en ocasiones insuficiente,
dejando los materiales susceptibles al robo, tanto a ladrones
internos, como a organizaciones delictivas y terroristas". Los usos
legítimos de estos materiales también "aumentan significativamente
el riesgo que puedan ser desviados y explotados por organizaciones
terroristas". Añadió que los miembros de al-Qaeda habían construido
instalaciones para llevar a cabo la investigación de armas CBRN
cuando Afganistán estaba bajo el control de los talibanes antes de
2002.
Desde entonces, el grupo terrorista Al- Qaeda, que se había acercado
a los científicos nucleares de Pakistán, ha desarrollado un
dispositivo para producir cianuro de hidrógeno, un líquido incoloro
muy venenoso y altamente volátil que puede ser utilizado como arma
química, y explosivos utilizados en Irak junto con cilindros de gas
cloro, tóxico empleado en la Primera Guerra Mundial.
El politólogo estadounidense Graham Allison, reconocido analista de
la Seguridad Nacional de Estados Unidos especializado en armas
nucleares y terrorismo, ha realizado un análisis en la revista
Technology Review sobre el estado del armamento nuclear en el mundo,
los potenciales riesgos y las posibles soluciones. Según Allison,
“un ataque terrorista con armas nucleares que devaste una de las
grandes ciudades occidentales es hoy por hoy inevitable. Si los
gobiernos no hacen más de lo que se está haciendo actualmente, las
posibilidades de que esto ocurra en el plazo de una década son de
más del 50%
En mayo de 2006, la ONU en un documento titulado “Recomendaciones
para una Estrategia Mundial de Lucha Contra el Terrorismo”, decía
que “Esas recomendaciones se basan en una convicción fundamental
común a todos nosotros: que el terrorismo en todas sus formas y
manifestaciones, independientemente de quien lo cometa y de dónde y
con qué propósitos, es inaceptable y nunca puede justificarse” y
advertía que un ataque terrorista con armas nucleares, biológicas,
químicas o radiológicas tendría consecuencias devastadoras de gran
alcance. Además de causar muertes y destrucción generalizada, podría
asestar un golpe catastrófico a la economía mundial y sumir a
millones de personas en la pobreza extrema.
Informes posteriores consignaban que las guerras en Afganistán e
Irak han permitido a los terroristas desarrollar los tipos más
sofisticados de bombas improvisadas y también acceder a nuevas
variedades de explosivos y novedosas formas de usarlos. La
tecnología se ha desarrollado en zonas de conflicto en el extranjero
y es rápidamente compartida por las organizaciones terroristas en
todo el mundo. No obstante el riesgo que corre de ser objeto de un
ataque nuclear o químico, el medroso Gobierno británico se muestra
reacio a llamar a la amenaza islamista por su nombre y prefiere
referirse a ella eufemísticamente como "terrorismo internacional".
Obviamente tiene una dimensión internacional, pero la mayoría de los
alrededor de 80 personas declaradas culpables y encarceladas por
delitos de terrorismo en los últimos tres años o más, son musulmanes
británicos o han vivido allí, como los jihadistas autores de los
ataques suicidas del 7 de julio en 2005 en Londres que produjeron la
muerte de cincuenta y seis personas, incluidos los cuatro
terroristas, y 700 heridos civiles. En lo que puede interpretarse
como un inútil gesto hacia los islamistas, que no le servirá para
evitar futuros atentados en su país, el Ministro de Relaciones
Exteriores británico, David Miliband, hipócritamente, como si
desconociera el accionar del Servicio de Inteligencia Secreto (SIS),
más famoso como M16, anunció el martes 23 en el Parlamento, la
remoción de un diplomático israelí no identificado, a raíz de una
investigación sobre el uso de pasaportes falsos, presuntamente
utilizados en una operación del Mossad, sospechada de matar en Dubai
entre el 19 y 20 de enero, al asesino Mahmud al-Mabhouh, líder de la
organización terrorista Hamas.
Fuente:
rkpress