|
El hereje que inspiró a Shakespeare
En la muy seria Enrique IV,
William Shakespeare disecciona la corte del rey
inglés que impuso su autoridad a los escoceses y los
irlandeses, aunque no pudo evitar incluir a un
personaje cómico en ella: sir John Falstaff, uno de
esos grandes señores arruinados que aprovecha su
nombre para beneficiarse de los lujos de la
aristocracia y de la bondad de las damas. La figura
de Falstaff, también héroe de la comedia Las alegres
comadres de Windsor, está inspirada en un personaje
real: John Oldcastle.
Se desconoce la fecha de
nacimiento de John Oldcastle; algunos la sitúan en
1378. Pero no era ningún oscuro bandido del Londres
del siglo XIV, sino todo lo contrario. Era hijo de
sir Richard Olscastle de Almeley y uno de sus amigos
de infancia era Enrique V, rey de Inglaterra entre
1413 y 1422, heredero de Enrique IV. En 1400, su
confianza con el entonces príncipe le abrió muchas
puertas: entró en el Parlamento en 1404 y se casó
con Joan Cobham, de la aristocracia inglesa. Sir
Oldcastle se convirtió en lord Cobham.
Oldcastle era buscado en todo
Reino Unido. Sólo aceptó entregarse tras recibir una
carta de Enrique V en septiembre de 1413; el día 25
era condenado por herejía y encerrado en la Torre de
Londres. Gracias a la ayuda de uno de sus
seguidores, consiguió escapar, aunque se desconocen
los detalles de su hazaña. Vivió oculto durante más
de tres años y lideró los movimientos lolardos.
Londres emitió una orden de busca y captura: el
documento (en los Archivos de Reino Unido) revela
que lo querían vivo o muerto.
|