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Hillel y
Shamai

por Lic. Rafael Winter
En
realidad el título no es original de quien esto escribe.
Es de Jaime Barylko, quien así tituló un capítulo de su
libro “5000 años de Pensamiento Judío”.
El Talmud es una obra de carácter enciclopédico
realmente extraordinaria. Si existe algo así como una
“mentalidad judía” es sin duda en el Talmud donde dicha
mentalidad se plasma, sin perjuicio de que el Libro de
los Libros es el Tanaj, la Biblia. Y de que el pueblo
judío ha sido denominado “Pueblo del Libro” también por
la Biblia.
Según Barylko, el Talmud es “ La Biblia desplegada a los
ojos de la vida, de la realidad y del ingreso normativo
en esa realidad” (“5000 años…Pág. 50).
La influencia del Talmud en la vida judía ha sido y
sigue siendo considerable. Uno de sus aspectos
llamativos son las discusiones, las distintas posturas
sobre los mismos temas, la confrontación de ideas.
Ocupan muchas, largas páginas. En dichas confrontaciones
se destacan cientos de personajes talmúdicos entre los
cuales resaltan dos: Shamai e Hilel. Trascendieron a su
tiempo. Tan es así que, de sus discípulos, muy
numerosos, surgieron dos Escuelas: Bet Shamai y Bet
Hilel es decir la Escuela de Shamai y la de Hilel.
Grupos de alumnos eruditos que interpretaban la Tora ,
tal como sus respectivos maestros la entendían.
Pero volvamos a ellos. Ambos remontan su existencia al
siglo I aec (época del Segundo Templo). Su vida se
desarrolla básicamente en la Tierra de Israel.
Hilel, de origen babilónico, era alumno de los sabios
Shemaia y Avtalion. Tenía el título de nasí (Presidente
del Sanhedrin) y Shamai el de Av Bet Din
(Vicepresidente, jefe de la Corte Rabínica ).
Shamai fue un gran sabio. Gran exponente de la Halaja.
Se considera que era mucho más estricto en la
interpretación y cumplimiento de la misma que su colega
Hilel. La imagen que de Shamai surge en las fuentes es
la de una persona severa, poco amigable, excesivamente
rígida. En temas de Halaja consideraba que “la ley
perfora la montaña” es decir que se debía ser de acuerdo
a su criterio, inflexible y no dar lugar a concesiones.
Sin embargo, el notable Tratado de Pirkei Avot (Parte de
la Mishna que es a su vez parte del Talmud) pone en boca
de Shamai estas palabras: “Convierte el estudio en un
hábito, habla poco y haz mucho y recibe a todos
amablemente”
Por otro lado, está el conocido relato que marca las
diferencias entre ambos (Tratado Shabat), el que dice
que, un día fue un pagano a visitar a Shamai, diciéndole
que se quería convertir “a condición de que me enseñes
todas la Tora mientras estoy parado sobre un solo pie”
Shamai lo echó. El gentil fue luego a visitar a Hilel
planteándole lo mismo e Hilel, “buen psicólogo y
pedagogo excelente” al decir de Barylko, le responde el
célebre “no le hagas a los demás lo que no quieres que
te hagan a ti”. Agregando “esa es la Tora. El resto es
comentario. Vé y estudia”. (Avot 1:15). Esto último
¿desmiente la imagen tan severa e inflexible de Shamai?
Nuevamente citemos el Tratado Avot, el cual pone en boca
de Hilel frases y conceptos, algunos muy conocidos como
los siguientes: “Sigue la senda de Aaron, amando la paz
y procurándola, amando a los seres humanos y
acercándolos a la Tora ”. Luego agregaba “Quien hace
alarde de su reputación la perderá, quien no incrementa
su saber lo disminuye, quien no estudia se deteriora
espiritualmente y quien usa la corona de la Tora en su
propio provecho merece castigo”. Concluyendo con el
también célebre “Si yo no me ocupo de mí ¿Quién lo hará?
Y si me ocupo solo de mi ¿Qué soy? Y si no es ahora
¿Cuándo?” (Avot 1:12-14).
Más adelante dice (Avot 2:5-7): “No te separes de la
Comunidad ; jamás te creas infalible y no juzgues a tu
prójimo hasta tanto no te encuentres en su misma
situación”. Agregando luego que “en el lugar donde no
haya hombres procura tú ser un hombre”. Y finalmente “a
más posesiones más preocupaciones…a más Tora más vida; a
más perseverancia en el estudio más sabiduría; a más
consejos más discernimiento; a más obras de bien más
paz”.
Considero que algunos de los conceptos vertidos por
Hilel son de las perlas más brillantes que en el
judaísmo podemos encontrar. Su influencia fue enorme y
trascendió a su propio pueblo. Fue un ejemplo de
sabiduría, humildad, humanismo y hasta donde fuera
posible compromiso y moderación.
Aunque nos hemos extendido en Hilel el Talmud,
reiteramos, destaca también a Shamai. Y como expresamos
anteriormente ambos tuvieron muchos alumnos que formaron
escuelas. La de Hilel interpretaba la Halaja de manera
moderada y la de Shamai era más rigurosa. Ambas dentro
del marco de la Halaja tal como ellos la entendían o
interpretaban: muchas veces de forma distinta. Ambos
divergieron en muchos temas fundamentales, lo que
incluye una gran cantidad de Halajot, leyes. El Talmud
así lo menciona.
Por lo general se determinaba la Halaja según la Escuela
de Hilel. Pero no siempre: hubo no pocos casos en los
cuales la Halaja (es decir la decisión) se fijó de
acuerdo a la Escuela de Shamai. Y también hubo casos en
los cuales la Escuela de Hilel fue en su dictamen más
severa que la de Shamai.
Había oposición “ideológica” entre ambas escuelas. Pero
no personal. Sus integrantes mantenían entre sí amistad,
relaciones sociales y también matrimonios.
Dice el Talmud “Todo aquel que quiere (actuar) de
acuerdo con la escuela de Shamai lo hace, (o bien) de
acuerdo a la de Hilel lo hace” (T.Bavli, Eruvin 6b).
Shamai y su escuela se inclinaban hacia la severidad.
Hilel y sus seguidores se inclinaban hacia la
moderación. Pero, y esto es muy significativo, de
acuerdo al Talmud ambas partes expresan “las palabras
del D’os viviente” (Er. 13b).
Las escuelas de Hilel y Shamai, dice Barylko, perduraron
a través de la historia. Objetivamente ambas tendencias
son columna vertebral del ser judaico. Subjetivamente mi
identificación se encuentra junto a Hilel.
Para concluir. Nuevamente al decir de Barylko: “el mundo
del Talmud no contiene una filosofía. A lo sumo contiene
varias. Hace del judaísmo un pluralismo teorético…se
afirma a la vida como elección, como libertad. La
elección suprema es la vida misma. Si el Talmud contiene
alguna filosofía, es filosofía de vida”.
Comparto plenamente esta reflexión.
Fuente: Weebly.com
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