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Imposible convivencia
Los brutales atentados islamistas que han sacudido Moscú y la República de Daguestán con 40 y 12 asesinados respectivamente, debe hacer despertar ya a los europeos y rusos de su particular somnolencia, todavía consideran algunos que es tiempo de acercarse a esta ralea criminal y pactar con ellos. Y no solo eso, para cuantos siguen manteniendo sus tesis de acuerdos y alianzas de civilizaciones ya deberían saber que no parecen estar dispuestos a abandonar sus propósitos de derrotar mediante matanzas y terror a sus enemigos en Occidente, Rusia incluida. No hay posibilidad alguna de convivencia con esta gentuza, no la desean y si a veces aparentan baja actividad solo es mera estrategia coyuntural para sus propósitos de hacerse con el control mediante el terror de una civilización a la que consideran débil, corrupta, enferma, podrida y digna de ser sometida bajo el alfanje de su fe islámica. Nunca será posible una convivencia pacífica con ellos, y cuanto antes Occidente lo asuma y saque las conclusiones mucho mejor, nos ahorraremos muertes y dolor inútiles. Es más, se hace urgente y cuanto antes, demostrarles que cada muerto que nos ocasionan les cuesta muchos más de su lado. No ha otro lenguaje que puedan entender, cualquier signo en sentido contrario estimula su afán criminal y asesino. No hay suficientes mesas a las que sentarse con esta mala gente para hablar de paz, sólo parecen entender el lenguaje del dolor y sufrimiento, el mismo lenguaje que figura en su filosofía existencial y religiosa, el que les induce a morir asesinando inocentes para ascender a un paraíso de leche, miel y huríes para toda la eternidad. El uso de mujeres jóvenes hace más cruel el panorama como necesaria una decisión urgente y contundente porque cada atentado con víctimas hace que miles de nuevos voluntarios sientan el placer y honor de hacer lo mismo. La marea islamista conectada con la yihad cruel y asesina va en aumento de forma exponencial y pocos parecen admitirlo como realidad presente y de futuro, nada hace pensar hoy que estemos mejor que en el 2001 cuando los atentados de Nueva York y nada parece doblegarles mejor que tratarles con la misma eficacia y contundencia que la empleada por ellos y multiplicada por cien, la que Israel aplica para hacer frente a la misma situación.
El día que
Rusia se tambalee en su voluntad de poner freno
al islamismo Europa puede ponerse a temblar
porque su muro de contención oriental habrá sido
rebasado y no parece haber otro a continuación,
el camino hacia el corazón de Europa quedará
expedito y para entonces con una población
asentada de más de 20 millones de ciudadanos
islamistas expuestos a la presión de las redes
terroristas fundamentalistas, el panorama
resulta espeluznante y desolador.
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