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Israel deniega la
entrada al intelectual judío-estadounidense Noam Chomsky

El reconocido
lingüista viajaba desde Amman hasta Ramalá, donde iba a hablar
sobre la política exterior de los Estados Unidos. Un oficial
israelí le negó la entrada. El gobierno de Netanyahu habló de
“malentendido”.
Las autoridades
israelíes le negaron la entrada a Cisjordania al reconocido
lingüista Noam Chomsky. El intelectual estadounidense calificó
al país como un régimen “totalitario” por su decisión de
impedirle el acceso a los territorios palestinos, donde iba a
dar una clase.
Chomsky tenía planeado brindar una charla en la universidad de
Bir Zeit, pero no pudo llegar. En el puente de Allenby le
negaron el domingo la entrada. El autor de El nuevo orden
mundial viajaba desde Amman hasta Ramalá, donde iba a hablar
sobre la política exterior de los Estados Unidos. Fue demorado
durante cinco horas por un joven oficial que hablaba una y otra
vez por teléfono a la espera de directivas del Ministerio del
Interior, aparentemente. Durante ese tiempo a Chomsky le
dijeron, entre otras cosas, que a Israel no le gustaba lo que él
era, tal como reprodujo el diario Haaretz. “No le gustan las
cosas que digo sobre este Estado”, precisó.
Según Chomsky, quien fue rechazado junto con su hija y tres
acompañantes, los funcionarios israelíes le negaron el ingreso
cuando se dieron cuenta de que su conferencia no sería –como
creían inicialmente– en la Universidad de Tel Aviv, sino en los
territorios palestinos. “Negar el ingreso a alguien porque debe
dar una lección en Ramalá y no en Tel Aviv es algo que puede
suceder, tal vez, sólo en un país stalinista”, denunció el
lingüista nacido en 1928. Cuando la prensa le preguntó si en
alguna oportunidad previa le habían cerrado las puertas de un
país, respondió afirmativamente. Esa vez fue en 1968, después de
la invasión soviética a Checoslovaquia. De allí su comparación
con las prácticas stalinistas.
Inevitablemente, los responsables de la cartera del Interior de
Jerusalén debieron salir a dar explicaciones. Alegaron que la
denegación de entrada fue sólo un “malentendido”, ya que sus
funcionarios habrían supuestamente explicado a Chomsky que sólo
podían habilitarle el ingreso a Israel pero no a Cisjordania,
para lo cual haría falta una autorización militar. Sin embargo,
los voceros no aclararon por qué ese permiso no fue concedido al
filósofo de 81 años.
Hace dos años, las autoridades israelíes impidieron el acceso
del cientista político Norman Filkenstein, que, como Chomsky,
profesa la fe judía. En esa oportunidad, al catedrático no lo
dejaron ingresar por haber tenido contactos con personas
“hostiles al Estado israelí”.
La última vez que Chomsky pisó ese territorio fue en 1997. El
profesor de lingüística en el Instituto de Tecnología de
Massachusetts y activista de izquierda ha sido muy crítico de
las políticas de Israel, especialmente a partir de 1982, con la
primera guerra del Líbano. El intelectual que escribió Líbano,
desde adentro aboga por la solución de los dos Estados para el
conflicto de Medio Oriente, pero está en contra del boicot que
algunos docentes europeos impulsan frente a las universidades
israelíes. El escritor denunció que la prohibición de ingreso
que sufrió para impartir clases en los claustros palestinos era
“un acto que interfiere con la independencia de la universidad”.
Nunca había tenido problemas cuando dio conferencias
simultáneamente en instituciones israelíes y palestinas, pero
esta vez sólo iba a Cisjordania.
En una rueda de prensa, Mustafá Barghouti, el diputado de la
Iniciativa Nacional Palestina (INP) que invitó a Chomsky, dijo
que la decisión israelí fue un “acto muy estúpido”. “Ni Chomsky
ni nosotros pediremos nunca permiso para que un visitante entre
en Cisjordania para hablar en una universidad”, manifestó. El
político dijo que la administración de Benjamín Netanyahu no
quiere que el intelectual sea testigo de primera mano de las
condiciones en las que viven los palestinos en los territorios
ocupados.
La prohibición fue criticada también por la Asociación de
Derechos Civiles en Israel (ACR) y por un ex integrante del
Tribunal Supremo de Justicia. “Yo no prohibiría a nadie ingresar
a no ser que tuviera información de que supone un peligro.
Cualquier persona tiene derecho a entrar y salir de Israel”,
manifestó el ex juez Yaakov Turkel.
Fuente:
pagina12.com.ar |