Peres: la inmigración rusa elevó la capacidad científica israelí


"Vine, en nombre del pueblo judío, para agradecerle al pueblo ruso por el enorme triunfo histórico en la Segunda Guerra Mundial. Todo el mundo les debe las gracias".

Así abrió el Presidente de Israel, Shimon Peres, su discurso al cumplirse los 65 años del triunfo sobre la Alemania Nazi y para recibir el Diploma de Honor en el Alto Instituto Ruso de Política Exterior.

"65 Años del triunfo de los aliados sobre la Alemania Nazi es más que un evento en la historia militar; es un acontecimiento que no tiene igual en la historia de la humanidad. El triunfo fue, en primera instancia, la maravillosa victoria del Ejército Rojo y el pueblo ruso todo. El precio fue terrible. El resultado, una alerta” (…) "El pueblo judío fue herido durante la guerra casi con heridas de muerte. Los judíos fueron dañados, pero lucharon junto a ustedes, en las filas del Ejército Rojo, en los bosques de los partisanos. Más de 200 mil soldados judíos de la Unión Soviética cayeron en las batallas que mantuvo el ejército ruso". Peres relató su vivencia personal en la guerra cuando su padre fue tomado prisionero de los nazis y se salvó, según él, por el avance de las fuerzas soviéticas".

"La historia rusa, durante mil años, alojó a la mayor parte del pueblo judío. La vida de los judíos en Rusia conoció subas y bajas. Pero las relaciones fueron siempre de sensibilidad y curiosidad mutua".

La inmigración rusa cambió el sistema de relaciones entre Rusia e Israel

"En los últimos diez años llegaron a Israel un millón de judíos de la ex Unión Soviética. En sus corazones permaneció el cálido sentimiento hacia Rusia. Esa “alia” cambió el sistema de relaciones entre Rusia e Israel que se descubrió como el único país no - ruso, en la que la lengua rusa era oída en sus calles. Y la cultura rusa fluye en sus poros. Los “olim” enriquecieron Israel en ciencia, cultura, arte y deportes. Elevaron a Israel, la pequeña geográficamente y la agrandaron científicamente.

"Mil años de historia común crearon una comunión de destinos, cuya cima fue alcanzada en la Segunda Guerra Mundial. Nuestros dos pueblos cargaron con el precio más caro de la guerra. El destino compartido pasó por un terrible examen de fuego. Y su recuerdo no lo olvidaremos nunca. Nuestro compromiso histórico es portar ese destino compartido, también en el futuro, y crear, juntos, un futuro mejor".

El Presidente relacionó entre la guerra y las voces antisemitas que se hacen oír hasta el día de hoy y se refuerzan en el último tiempo. "con pesar aún se escuchan voces del pasado que dicen: “Muerte a los judíos”, “Eliminar al Estado de Israel”. Las consignas conocidas por ustedes y por nosotros, consignas que fueron pecados del pasado y cuya instigación son peligrosas para el futuro. Debemos impedir la indiferencia. Prohibido ser indiferentes a esas amenazas que, en especial, llegan desde Irán. Irán amenaza a sus vecinos árabes más que a otros países. La campaña contra un régimen amenazante obliga a ubicarse contra las intimidaciones de aniquilación. Condenar la negación de la Shoa e impedir el terror deben ser nuestras consignas.

El mundo cambió. En nuestro nuevo mundo no hay retorno a la confrontación militar clásica, del pasado. Se enfrenta a un terror cuya localización no es clara. Y a los misiles para los que, las fronteras, no influyen. Es un terror que ya probamos y, a mi pesar, creo que volveremos a sentirlo en el futuro. El lugar de los enemigos nacionales y los ejércitos identificados lo ocuparon peligros sin identificación nacional, sin uniforme militar, sin reglas de juego internacional, sin ley. El terror lo cargan grupos pequeños y fanatizados. No tiene reparos. Atacan sin diferenciar a los inocentes. Y a su disposición obran modernos equipos. Existe cierto temor al tráfico de armas nucleares hacia los organismos terroristas desde todo lugar del mundo. Es el nuevo peligro. Y el mundo debe trabajar en la estrategia en su contra".

Jerusalén- Capital de la Esperanza

"Con respecto a Medio Oriente", dijo Peres "Creo que somos socios de la misma visión: un Medio Oriente de paz en lugar de un Medio Oriente de conflictos. Y Jerusalén sigue siendo Capital de la Esperanza. Sé que el Presidente Medvedev y el Primer Ministro Putin están al tanto de los peligros que acechan y están dispuestos a aportar, todo lo que puedan, por la paz. La paz es la real cuestión que puede poner punto final a los peligros. La realidad permite solo una solución: una solución de dos estados para dos pueblos, uno junto al otro. Un estado en el que dos pueblos vivan uno dentro de otro, es lo que perpetúa el conflicto. La moda actual es referirse, de modo pesimista, a la probabilidad de negociaciones por la paz. Permítanme explicar por qué no creo eso. El examen de los 100 años de conflicto árabe-israelí revelan una tendencia continua hacia la conciliación, hacia la paz".

Rusia ya afirmó que ayudará a la concreción del sueño. La seguridad de Israel debe estar en la base de la concesión histórica, que incluya un estado palestino. Con respecto a Siria, Israel está dispuesto a llegar a una paz inmediata. Los temas son, para ambas partes, claros. Damasco debe decidir. Es imposible exigir a Israel desalojar los territorios para llenarlos como a los depósitos de Hezbollah, de miles de misiles cuyo objetivo es dañar a Israel. Existe el intento de deslegitimar a Estado de Israel, que crea una alternativa de corrupción moral; el asesinato indiferenciado y el terror sin fronteras. Ese es el peligro a la paz para el mundo entero. La amenaza que comienza contra los judíos, se transforma, con el tiempo, en una amenaza contra el mundo ilustrado en pleno. Porque el terror es capaz de llegar a todo lugar: a Estados Unidos, Rusia, India, China, y por supuesto al Medio Oriente. Los amenazados deben posicionarse juntos contra los que amenazan; los combatientes caídos, los civiles heridos, los niños nacidos.

Nos comprometen, los que quedan en vida, a recordar lo que vivimos y lo que superamos. Tenemos el derecho moral de cargar, en nuestras cabezas, con sus amarguras y el recuerdo de los peligros.

Y tenemos el compromiso moral de decir, cada uno a su prójimo, que tal como superamos juntos los peligros de ayer, podremos superar –juntos- las amenazas del futuro; para poder mostrar a nuestros niños un cielo limpio y una vida de paz".



Fuente: CIDIPAL



 

 

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