"Israel molesta al Mundo"

«Podría entender que los árabes
quieran borrarnos del mapa. Pero, ¿es que realmente
pretenden que cooperemos con ellos en eso?»
«Siempre dijimos tener un arma secreta en nuestra
lucha contra los árabes: el no tener alternativa»
«Nosotros decimos "paz", y el eco nos vuelve del
otro lado diciéndonos "guerra"»
Golda
Meir
por Guido Maisuls
Nuestro Estado de Israel está siendo objeto de una
campaña mundial de demonización o satanización mediante acciones
de desinformación y descripciones falsas y fraudulentas de la
realidad, llevada a cabo por gobiernos, organizaciones
internacionales y medios masivos de difusión con la clara
intención de deslegitimar al único país democrático de la
región.
Nuestro Estado de Israel está
siendo objeto de una campaña mundial de demonización o
satanización mediante acciones de desinformación y descripciones
falsas y fraudulentas de la realidad, llevada a cabo por
gobiernos, organizaciones internacionales y medios masivos de
difusión con la clara intención de deslegitimar al único país
democrático de la región.
Esta demonizacion consiste fundamentalmente en juzgar al Estado
de Israel y a sus fuerzas de defensa, con parámetros
inquisitorios y descalificativos que no utilizan con otras
naciones y ejércitos del mundo en similares circunstancias.
En centrarse en el conflicto árabe israelí y en las acciones de
Israel como si fuera el único, el más sangriento y el más
violador de los derechos humanos.
En querer demostrar los supuestos propósitos racistas, genocidas
e imperialistas del ideario sionista de seguir construyendo el
hogar judeo en la tierra de sus ancestros.
En la expresión encubierta de la judeofobia llevada a cabo por
los nazifacistas tradicionales, por el actual islamofacismo, por
los pseudo progresistas de la izquierda antisionista y por el
fenómeno del auto odio patológico de numerosos intelectuales
judeos.
En la necesidad justificatoria de los negadores de la Shoah, de
los banalizadores del genocidio nazi de acusar al movimiento
sionista de haber utilizado el evidente exterminio de millones
de personas como un excelente pretexto para despojar de sus
tierras a los supuestos auto refugiados palestinos y a las
naciones árabes.
En la manifestación solapada de racismo globalizado contra el
legitimo derecho del Pueblo de Israel a vivir en su propia
Tierra ancestral.
En la negativa al pueblo de Israel del derecho inalienable a
crecer y realizarse en su tierra ancestral.
En el cada vez mas no disimulado deseo de desmantelar el Estado
Judeo y Democrático de Israel y reemplazarlo por una
republiqueta islámica mas, en este salvaje Medio Oriente.
En la fijación obsesiva de poner al Gobierno, Instituciones y
Pueblo de Israel de rodillas ante la comunidad Internacional.
En los últimos tiempos vienen ocurriendo hechos novedosos en
este extraño mundo en el que vivimos, aparecieron nuevas y
maravillosas tecnologías que pueden ser utilizados para el bien
de la humanidad o para difundir mentiras y calumnias. Hoy, todos
somos testigos conscientes de los incrementados y demoledores
ataques mediáticos a los que está expuesta la causa de Israel y
de las comunidades judeas del mundo.
Los observamos y lo palpamos en los medios gráficos, televisivos
y también en el llamado mundo virtual, en las denominadas redes
sociales como ``Facebook'', ``Twitter'' y ``Youtube'', en los
variados sitios de Internet, en los foros y en los blogs.
Ataques mediáticos que buscan promover en multitudinarios y
desprevenidos públicos, la mentira, el terror, el racismo, la
judeofobia y la zionofobia.
Dichos ataques mediáticos son simples tácticas de una estrategia
mayor, están circunscriptos dentro de lo que hoy llamamos la
Guerra Mediática, que es un auténtico conflicto bélico donde se
utilizan los medios tradicionales, el ciberespacio y las nuevas
tecnologías de las comunicaciones como el escenario de esta gran
guerra virtual en lugar de los campos de batalla tradicionales.
La herramienta defensivas que se viene utilizando desde hace
algún tiempo por el Estado de Israel y por ciertos grupos
independientes (generalmente con resultados muy pobres) para
contrarrestar estos ataques mediáticos, es la denominada Hasbará
("explicación o esclarecimiento")
Estos grupos independientes somos los escritores, comentaristas
y blogueros, valerosos ante los ataques externos, comprometidos
hasta el tuétano con la justa causa del judaísmo y del sionismo,
muñidos con una formación humana, cultural y académica del nivel
más profundo.
Actuamos en todos los países del planeta y en el mismo Israel
con nuestra humilde herramienta web, nuestro esforzado trabajo
voluntario y un compromiso sin igual, emergemos al mundo a
través del ancho espacio cibernético para esclarecer a los
confusos, informar a los desinformados y defender contra viento
y marea la legitimidad del único estado democrático del medio
oriente y sus derechos irrenunciables a existir y a realizarse
en su hogar nacional en la Tierra de Israel.
Nuestro elevado compromiso y los muy exiguos recursos materiales
nos lleva a batallar de manera cotidiana e incansable pero
también dispersa y anárquica, sin ningún tipo de apoyo
económico-financiero-anímico de los centros de decisión
israelíes y de las comunidades e instituciones judeas del mundo.
Realizamos una doble tarea de Hasbara interna y externa muy
necesaria, pues hemos comprendido a través del tiempo que los
niveles de desinformación, de ignorancia de las tremendas
realidades que nos acosan cotidianamente son moneda corriente
entre nuestros hermanos judeos y en la humanidad toda. Una
Hasbara que hoy es crítica y vital para todos los públicos del
mundo y también dentro del mismo Israel donde muchos medios
desinforman y confunden tanto como en lo que nosotros llamamos
la Diáspora.
Mi sincera sensación es que muchas de estas batallas de la
denominada "guerra mediática" la estamos perdiendo
transitoriamente. Quizás no es toda la responsabilidad del
Gobierno de Israel o de nosotros los dispersos y voluntarios
escritores, comentaristas y blogueros del mundo sino porque
estamos viviendo complejas épocas donde la judeofobia y
zionofobia arrecian activa y violentamente desde los cuatro
rincones del planeta y lamentablemente arrastran hasta a muchos
de nuestros hermanos del mundo.
Reconozcamos que nuestra situación en esta guerra mediática de
hoy en día, es desastrosa no solo para Israel sino también para
las comunidades judeas y los ciudadanos dignos y libres del
mundo que tienen su destino demasiado unido al de la existencia
de Israel aunque “aun no sean tan concientes de ello”.
Fuente: Cartas desde Israel