¿Por qué la izquierda siente antipatía hacia Israel?

"El único lugar en el mundo en el que, pese a mis convicciones liberales, todavía me siento de izquierda es Israel."
(Mario Vargas Llosa, en el capítulo "Los justos" de su libro "Israel/Palestina, paz o guerra santa").
 

por David Mandel

La izquierda que siente antipatía hacia Israel es la moderada. La izquierda extrema no siente antipatía hacia Israel. Lo que siente es un odio ciego, obsesivo, irracional.

La izquierda moderada critica los actos de Israel. La izquierda extrema critica la existencia de Israel.

Israel puede satisfacer a la izquierda moderada si su reacción a los misiles, contrabando de armas, secuestro de soldados, y suicidas asesinos se limita a ofrecer la otra mejilla, (procedimiento recomendado en el Nuevo Testamento, pero que hasta ahora no ha sido puesto en práctica por ninguna nación).

La izquierda extrema estará satisfecha sólo si el estado judío y sus habitantes son exterminados y borrados del mapa. Si quedasen sobrevivientes, estos estarían en libertad de regresar a Auschwitz y sitios similares.

Las principales razones por las cuales la izquierda (tanto en Israel como en otros países) siente antipatía hacia Israel, u odio (en el caso de los extremistas) son las siguientes, (no están por orden de importancia):

• Criticar desmedidamente a Israel e insultar a sus gobernantes, decir que son "carniceros", "lunáticos" y que "causan repugnancia", no acarrea ningún riesgo. No se puede comparar al peligro mortal que uno corre al ofender a los musulmanes, (por ejemplo, el asesinato del director de cine Van Gogh en pleno día en una calle de Ámsterdam, y los ataques a los caricaturistas de Mahoma). Por el contrario, mientras más se critica e insulta a Israel, más remuneración hay, más conferencias pagadas, más artículos leídos, más libros publicados, más posibilidades de premios. Es, como dicen en inglés, "a win-win situation".

• Es una forma barata de criticar indirectamente a los Estados Unidos, el principal aliado de Israel, y así desahogar la envidia y los celos que muchos sienten hacia los americanos. Irán llama "El gran Satán" a los Estados Unidos, y "El pequeño Satán" a Israel.

• Antisemitismo, la enfermedad que el mundo, especialmente Europa, sufre desde hace 2,000 años.

• El deseo de ganar puntos con los islámicos, ya que muchos de la izquierda están convencidos de que el Islam triunfará en su conquista de Europa, a través de la inmigración sin control y de la violencia, (por ejemplo, Malmo, la ciudad sueca, es hoy regida por la violencia islámica que ha causado que la población judía abandone la ciudad).

• Ciertas iglesias protestantes, para amenguar su sentimiento de culpa por no haber hecho nada durante el Holocausto, comparan a Israel con los nazis.

• El hecho de que hay judíos, incluyendo israelíes, que lideran los ataques de la extrema izquierda a Israel, tales como Noam Chomsky, Norman Finkelstein, Ilan Pappe (el "más justo de los justos"), Gideon Levi y otros, es la mejor excusa que pueden tener los extremistas no judíos y antisemitas para unirse a las acusaciones.

• Personas de extrema izquierda por lo general también son anti-religión. El hecho de que Israel basa sus derechos sobre la tierra de Israel en su pasado bíblico es para ellos como un trapo rojo para el toro.

• Ignorancia de la historia, tanto antigua como reciente. Muchos izquierdistas creen, o, por lo menos dicen, que Israel es un estado colonialista, que los judíos europeos invadieron Palestina en 1948 y se apoderaron del país, desplazando a sus "legítimos ocupantes". Ignoran que, desde la segunda mitad del siglo 19, Jerusalén tenía mayoría judía. Ignoran que durante la Guerra de Independencia y en los años que siguieron, cientos de miles de judíos que habían vivido en los países árabes, aún antes de la conquista árabe, fueron expulsados o lograron escapar y llegaron a Israel. Ignoran que la creación de Israel fue por actos de la Liga de las Naciones y de las Naciones Unidas. (Tal vez no lo ignoran, pero ciertamente no les interesa).

• Israel es juzgado por standards diferentes de otros países en general, y de los países árabes en especial. Los izquierdistas, en un racismo inverso, no exigen que exista tolerancia o justicia en los países islámicos o africanos. De Israel esperan la perfección.


Fuente: Mi Enfoque
 

 

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