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Un ”jazmín” con historia: La primera mujer policía árabe en Israel
Tras recibir esta semana la
placa y la pistola, Yasmin afirmó: “Es una lástima
que mi madre no esté ya entre nosotros, le hubiera
gustado ver como cumplo por fin mi sueño de ser
policía”. Un sueño que se pudo convertir en
pesadilla si
Yasmin nació en Haifa y a los 18 años se alistó como voluntaria en la Guardia Fronteriza, una decisión excepcional e inusual en el sector árabe israelí. Posteriormente, trabajó en varias empresas de seguridad privada. Su destino cambió cuando fue asignada para hacer guardia en una importante comisaría en el norte de Israel. Allí hizo buenas migas con varios agentes y oficiales a los que expresó su deseo de ser policía para luchar contra el tráfico de drogas. “He crecido en un ambiente donde las drogas es lo más habitual. Conozco a casi todos los traficantes. Si me dejan colaborar, conseguiré pruebas y acabarán en la cárcel”, les garantizó a los agentes.
Los detectives quedaron
impresionados ante la motivación y valentía de
Yasmin y accedieron a su petición. Sin formar parte
del cuerpo policial, se convirtió en agente
infiltrada en el mundo de las drogas en Haifa. “Al
principio, tenía mucho miedo ya que en el barrio
circulaban rumores de que yo colaboraba con la
Policía. Pero me concentré en mi trabajo. En los
barrios que yo conozco, prácticamente no hay casa
sin drogas. Tenía mucho trabajo”, cuenta ahora.
Yasmin recibe la placa y
pistola como nueva policía israelí. Yasmin recibe la
placa y pistola como nueva policía israelí. Sobre el hecho que es la primera mujer árabe que actúa de infiltrada, responde: “Estoy contenta y orgullosa. Mi ejemplo puede servir a más jóvenes árabes para ingresar en la Policía y detener a delincuentes”. Tras cinco meses actuando en la oscuridad, su cara ya es conocida y muy odiada en la delincuencia del norte del país. Ante las amenazas de muerte de varios compañeros de los detenidos, el inspector Roni Atia, advierte: “Yasmin, si alguien se atreve a dañarte o amenazarte, sentirá el largo brazo y mano dura de la Policía. Estamos contigo, has hecho un gran trabajo”. A partir de hoy, Yasmin será una agente de policía más. Sabe que deberá esperar mucho tiempo para volver a ser una anónima infiltrada. Fuente: Itongadol
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