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¡Jodidos judíos!
por Tomás Cuesta Dice Cioran que, si ser hombre es un drama, ser judío es un drama añadido. Amargo privilegio de ser eso que el más pesimista de los pensadores describe como un «ser nosotros más allá de nosotros mismos». El pueblo judío ha servido de espejo sobre el cual exorcizar nuestros terrores. «Nuestras calamidades, los quiebros de nuestra vida son para ellos desastres familiares, rutina».
De la cual
no estamos dispuestos a eximirlos. Su condición sagrada,
para nosotros, es la de ser víctima propiciatoria.
Pero he
dicho «antisemita», ¡qué locura! Ninguno de los
solidarios progresistas que salen en defensa de la
operación de Hamás para romper el bloqueo y facilitar la
instalación de misiles iraníes en Gaza, aceptaría ser
cubierto por un adjetivo al cual la sangre de seis
millones de civiles asesinados da un tinte poco
estético. No, ellos no son antisemitas, son
antisionistas; sin comparación, más respetable. Es una
vieja historia. «¿Y qué es el antisionismo? Es la
negación al pueblo judío de un derecho fundamental que
acordamos libremente a todas las naciones de la tierra.
Es la discriminación hacia los judíos, amigo mío, porque
son judíos. En una palabra, es antisemitismo. La época
ha hecho que, en Occidente, sea impopular proclamar
abiertamente el odio hacia los judíos. Siendo así, el
antisemitismo debe inventar a cada momento nuevas
fórmulas y nuevos foros para dar rienda suelta a su
veneno... "Cuando la gente condena el sionismo está
condenando a los judíos». Palabras de Martin Luther King
en agosto de 1967.
En el
límite, la gran propaganda mediática ni siquiera busca
ya acusar al derechista primer ministro Netanyahu, ni a
su socialista ministro del Ejército, Barak. Son los
judíos, o más bien lo judío, los verdaderos portadores
de la culpa imborrable: culpables de asesinar a Dios,
primero; culpables, después, de empecinarse en
sobrevivir durante casi dos milenios privados de
territorio; culpables de seguir empecinándose hoy en ser
Europa -razón y democracia- cuando Europa ya no existe.
Fuente:
ABC.es |