Se retiró Daniela Krukower, ex campeona mundial de judo


“Queridos amigos, hoy anuncio mi retiro de la competencia de judo de alto rendimiento.” Éstas fueron las palabras de despedida elegidas por la yudoca argentino-israelí Daniela Yael Krukower, ex campeona mundial, posteadas el miércoles 10 de marzo en su página de Internet.

Nacida el 6 de enero de 1975, en Buenos Aires, comenzó a practicar yudo en Ríver a los 5 años, imitando a sus hermanos, y convenció al maestro, quien se negaba a aceptar a una aprendiz tan joven.

Tras lograr varias medallas en torneos europeos, Krukower representó a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, donde fue 9ª.

Los primeros años del nuevo siglo trajeron más medallas en Europa, panamericanas y sudamericanas. Y el 12 de septiembre de 2003, Krukower se consagró campeona mundial en Osaka, Japón, en la categoría hasta 63 Kg., un logro que ningún yudoca argentino igualó. En la final venció a la cubana Driulis González, campeona mundial, olímpica y panamericana. Tras el triunfo declaró: “Nadie apostaba por mí, pero yo sí. Antes de entrar al tatami (terreno de combate) escuché que estaban probando el Himno argentino y me dije: ‘Esto tiene que ser una señal’. Sé el trabajo y el sacrificio que me costó lograr esto. Quiero agradecer a mis entrenadores y al pueblo de la Argentina”.

Ese éxito le valió la clasificación directa para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Allí venía teniendo una excelente actuación hasta que se lesionó. En esas condiciones siguió compitiendo para ganar una medalla olímpica, pero fue imposible: tuvo que contentarse con un 5º puesto y el diploma olímpico.

En 2006 logró la medalla de oro en los VIII Juegos Deportivos Sudamericanos, disputados en su ciudad natal, a pesar de venir de una lesión y haber perdido el conocimiento al ejecutar la toma que le dio el triunfo en una de las luchas preliminares. Ganó todas su peleas por ipón, el nocaut del yudo. Tras la final le dijo a EMET “La Verdad de la Gente” que “fui campeona mundial y panamericana, pero este título nunca lo había obtenido. Ser líder a nivel sudamericano es importante para el currículum, la seguridad y la motivación” (programa Nº 426, 14/11/06.)

En los Juegos Deportivos Panamericanos “Rio de Janeiro 2007”, Krukower logró la medalla de bronce, repitiendo su tarea de Santo Domingo 2003.

En 2008 representó a la Argentina por tercera vez en unos Juegos Olímpicos, los de Beijing.

El año pasado, Krukower ganó el Panamericano de yudo disputado en el CENARD, en Buenos Aires, como ya lo había hecho en 2003, en Brasil. Ése fue el último lauro de una extensa y exitosa carrera, que Daniela quiso dar por finalizada cuando aún estaba en un buen nivel. Sin embargo, los Juegos Olímpicos de Londres e incluso los Panamericanos de Guadalajara todavía están muy lejos como para adentrarse con expectativas serias en un nuevo ciclo olímpico.

• Despedida: Otros fragmentos de la carta abierta publicada en su sitio web:

“Quiero cerrar esta etapa de mi vida con alegría, satisfacción y agradecimiento a todos los que me han apoyado (...). Sólo en mi mente imaginé ser la mejor del mundo, tener un perfume que lleve mi marca, ser tapa del libro de entrenamiento de Horacio Anselmi y ser nombrada como una de los 100 ídolos porteños de todos los tiempos. Respecto a mi futuro, Oscar Cassineri, presidente de la Confederación Argentina de Judo, con la entrenadora nacional, Laura Martinel, me han dado su apoyo para presentarme en las elecciones del cuerpo técnico que se llevarán a cabo en Carlos Paz, en marzo de 2010, para llevar adelante la Selección femenina Nacional, una tarea con mucho desafío y que me llena de motivación para poder brindar mis conocimientos a los más jóvenes.”

• Declaraciones: Krukower declaró a la web de la Secretaría de Deporte de la Nación: “Fue una decisión muy difícil, que fui tomando de a poco luego de haber ganado el Panamericano del año pasado, en el CENARD. El hecho de no tener un objetivo claro a corto plazo y el sentirme realizada como deportista me impulsó a tomar la decisión”. “Ya desde el año pasado no tenía ganas de entrenar con la misma intensidad, y pensé que era un buen momento para retirarme, estando en buen nivel y estado físico”. Además, entrenar “sin motivación sería un sacrificio y no un placer”. Krukower reconoció que “el punto clave, que me terminó de decidir”, fue la posibilidad de convertirse en entrenadora nacional. “Me entusiasma mucho la posibilidad de aportar toda mi experiencia para el desarrollo futuro del judo argentino.” Finalmente, “siento que me retiro como una deportista consagrada, que es un ejemplo para muchos. En verdad, más no puedo pedir: haber sido campeona del mundo y haber estado en Juegos Olímpicos”.

 

Fuente: EMET

 

 


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