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Killing Kasztner
por Felipe Valdivieso Close up del rostro actual del asesino, mirando fijo y hablando serenamente a la cámara sobre lo que tenía que hacer: “Matar al bastardo, limpiar la Tierra Santa”. De fondo, un extraño continuo de graves sonidos instrumentales en dramático crescendo. Así comienza, antes que los créditos, el impactante documental de la directora judía norteamericana Gaylen Ross, Killing Kasztner”, The Jew who dealt with nazis, proyectado recientemente en el Festival de Cine Judío de Caracas 2010.
Rezso (Israel) Kasztner fue un
judío húngaro, doctor en derecho, conocedor y
admirador de lo mejor de la cultura alemana, que
formaba parte de un pequeñísimo pero activo
grupo de resistencia antinazi, Vaada (Comité de
ayuda y rescate). Hacia mediados Tras la guerra, Kasztner hizo Aliáh y se estableció con su esposa y su pequeña hija en Tel Aviv donde se integró al partido y gobierno de Ben Gurión en el recién creado Estado de Israel. En agosto de 1952, Malkiel Gruenwald, oscuro personaje de origen húngaro residente en Jerusalén, propietario de un pequeño hotel y redactor de pasquines autoeditados y distribuidos persona a persona acusó a Kasztner de gravísimos hechos: Haber negociado con los nazis beneficiando a su familia y relacionados, enriqueciéndose en el trato y por oposición condenando a la muerte a los judíos húngaros a quienes se le ocultó la gravedad de los peligros que los acechaban; y haber testimoniado en los juicios de Nuremberg a favor del nazi Kurt Becher, salvándolo de hecho. Supuestamente ambos crímenes con la anuencia de las autoridades judías.
Siendo Kasztner alto funcionario
del gobierno de Ben Gurión en el recientemente
creado Estado de Israel, se planteó la
disyuntiva
Gruenwald y su abogado defensor Dr. Shmuel Tamir compartían un profundo rechazo por la ideología, las personas y las acciones de quienes estaban en el poder, formando a su vez parte de una red de opositores decididos. El juicio empezó en enero de 1953 sin mayor conmoción, pero tuvo un giro dramático cuando el Dr. Tamir pasó de la defensa al ataque y sometió a Kasztner a un hábil, tenaz y despiadado interrogatorio. El clímax tuvo lugar cuando por tres veces seguidas preguntó al ahora acusado si había testificado a favor del oficial nazi, negándolo Kasztner las mismas tres veces, no obstante estar bajo juramento. Entonces el Dr. Tamir presentó al tribunal copia certificada del testimonio exclulpador del nazi emitido por Kasztner durante los juicios de Nuremberg… Atronador silencio, conmoción electrizada, ambiente insoportablemente tenso. Es allí que el juez Benjamin Halevi pronuncia la sentencia moral que aplastaría a Dr. Kasztner: “Le vendió el alma al demonio”. Es así que las acusaciones del ambiguo Gruenwald quedaron judicialmente probadas. El juicio duró dos años y medio, la sentencia fue promulgada en junio de 1955.
Casi a medianoche del 3 de marzo
de 1957, en la puerta de su casa, Dr. Kasztner
es víctima de los disparos de un joven Cincuenta años más tarde, muy pocos conocen o aprecian a este Rezso Kasztner y muchos de quienes sí saben de él lo consideran un traidor al pueblo judío, como quedó establecido en la sentencia inicial. El gobierno de Ben Gurión apeló, sentenciándose en enero de 1958 así: No hubo traición ni pacto espurio con el enemigo, pero sí hubo mentira en lo concerniente al testimonio salvador del nazi Becher. El Dr. Kasztner no supo de su reivindicación parcial, había sido asesinado meses antes.
Parecería que el tema central es
el asesinato de Kasztner y así es en cierto
modo. Pero algunos temas relevantes que surgen
en relación con este evento pasan a ser casi que
más importantes. Son destacables : Que los
judíos de Hungría -como los de Alemania y
Austria antes- se veían así mismos como húngaros
más que judíos; que no obstante las noticias y
evidencias, muchos judíos húngaros no vieron o
no quisieron ver lo que se les venía encima. Que
en el neonato Israel no cabían los quejumbrosos
sobrevivientes europeos y mucho menos
negociadores en tratos con el demonio nazi sino
solamente los nuevos judíos guerreros y
triunfadores cuyos ídolos morían en acción; que
las luchas cuando Palestina estaba bajo el
Mandato Británico dejaron entre judíos profundas
divisiones que eclosionaron cuando el caso
Kasztner. Que el medular tema de la Shoá vino a
discutirse públicamente por primera vez en
Israel en ocasión del juicio y
Por otra parte, el filme logra que las personalidades de quienes aparecen como testigos y/o actores de la historia se develen ante el espectador. Así vemos al asesino Eckstein revelando y a la vez manipulando en cámara dejando ver una psicología extraña y perturbada; vemos a la hija única de Kasztner, Zsuzsi, endurecida por los traumas, dura en su lucha por reivindicar a su padre pero a la vez blanda en cuanto a aceptar lo peor y tratar de seguir adelante. Una de las nietas de la víctima se revela como inteligente, luchadora, motivada y muy involucrada con la misión de su familia. Alcanzamos a vislumbrar el extraño trasfondo psicológico del bizarro anciano iniciador de los ataques a Kasztner; se nos muestra el perfil y motivaciones del abogado que pasó de defensor del difamador a acusador de Kasztner; aparece en pantalla el hijo de ese abogado exhibiendo pocas luces e ideas heredadas de su papá. Vemos dos periodistas ubicados en posiciones ideológicas opuestas pero ambos dando luces actuales a los dramáticos eventos del pasado. La selección de ángulos de toma, locaciones, parlamentos y demás elementos técnicos es un acierto de la Directora que entrega eficazmente información objetiva y subjetiva en pocos planos de cada personaje.
Otro aspecto que se destaca es la
edición. La historia no es ni se narra
linealmente. De hecho se trata de muchos temas El elemento sonido es usado con eficacia: Música grave y amenazante como fondo de muchas escenas, elevando la tensión con violines en progresivos agudos; sonidos ambientales de calle aportan realismo y actualidad.
En fin, documental que además de
sus cualidades técnicas y realización, aporta
mucha y pertinente información sobre el caso
Kasztner, y que cumple con funciones realmente
relevantes: Informa y pone temas
Por otro lado, es bueno tener presente que un buen documental cumple a cabalidad con tales funciones pero no debe olvidarse que un buen filme de ficción puede ser tan o más eficaz que un documental a la hora de logar su propósito de informar, entretener, hacer sentir y hacer pensar. Recomiendo vehementemente buscar este valiosísimo documental a través de los sistemas de compra por Internet que lo ofrezcan. Es un título que no debiera faltar en ninguna videoteca. Por último, quien desee conocer más sobre el caso, personajes, eventos, contextos, tiene a su disposición la biblioteca más extensa del mundo: Internet, de donde me he nutrido en gran parte para hacer esta reseña con fundamento.
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