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"LATINOAMÉRICA VISITADA”
por Eduardo Hadjes Navarro
Aunque parezca mentira, de pronto América del Sur y especialmente Brasil, despierta la atención de los gobernantes del Medio Oriente. El primero en llegar, fue Simón Peres, Presidente de Israel, el cual estuvo conversando con su Presidente, Luis Inácio Lula da Silva, tratando de hacerle ver el peligro de recibir al recientemente reelegido Presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad. Inmediatamente después Mahmoud Abbas, Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, el único de los tres que incluyó Chile en su viaje, es recibido por Lula, para culminar con lo que nos ocupará en el presente comentario, la reunión entre Ahmadinejad y el mandatario brasileño. Hasta Sebastián Piñera, estuvo visitando al estadista brasileño.
Lo primero que llama nuestra atención es como, Lula da Silva, un Presidente sin lugar a dudas democrático, está dispuesto a recibir a un real dictador, reelegido gracias a la manipulación desvergonzada de los cómputos electorales. Esto, no lo afirmo yo. Sabemos de las múltiples manifestaciones efectuadas en Irán en contra de Ahmadinejad, pese al peligro que implica protestar en dicha nación, en contra de los designios de sus gobernantes y muy especialmente sus Ayatolas.
Llega a tal punto esta persecución, que en los instantes mismos en que el Presidente emprendía viaje a Brasil, sus subordinados y obedientes tribunales de justicia, condenaban a seis años de prisión al ex Vicepresidente, Mohammad Alí Abatí, por el “grave delito” de haber alentado manifestaciones populares, organizadas por elementos reformistas iraníes. Sabemos por las noticias que logran filtrarse, que otros opositores menos renombrados, están siendo juzgados por participar en dichas manifestaciones y el castigo solicitado es nada menos que la pena de muerte.
Esto no debe sorprendernos si recordamos que la “justicia iraní” condena permanentemente a mujeres a morir lapidadas por haber estado con otro hombre distinto a su esposo. Las condena a morir ahorcadas por salir de sus casas sin sus maravillosos y llamativos trajes negros o sin ir acompañadas de un hombre de la familia. Por querer estudiar, manejar o independizarse, aunque sea en la más mínima expresión. No repara en miramientos, al determinar la amputación de la mano de infantes de menos de 10 años, si son sorprendidos robando un pan para no morir de inanición. Si no duda en asesinar oficialmente a cualquier opositor, calificándolo de traidor a la patria, si anuncia en donde le sea dado usar de la palabra, que entre sus objetivos supremos está el destruir a otra nación (Israel) que es un ejemplo de democracia en todo el Medio Oriente. Sobre éste punto, llega a tal punto su descaro, que no ha dudado en expresar dicho anhelo en reuniones efectuadas en Organismos Internacionales defensores de los Derechos Humanos.
Pese a todo esto, que estoy seguro que no es ignorado por Lula, Ahmadinejad fue recibido por el mandatario brasileño. De acuerdo a las noticias recibidas, durante las tres horas que duró esta reunión, no se llegó a ningún nuevo acuerdo, no se establecieron convenios bilaterales ni tratados de libre comercio o cualquier cosa que pudiera ser considerado beneficioso para la población de cualquiera de las dos naciones involucradas.
Sí se habló de la facultad iraní de desarrollar el uso de la energía nuclear. Muy orgulloso, anunció Ahmadinejad “tenemos la capacidad para enriquecer uranio a 20 % y no hay obstáculo legal, es nuestro derecho. Pero para construir un ambiente de cooperación dijimos que estamos listos para comprar este combustible necesario”
No se si explicó para que y por que, Irán, un país que literalmente flota en un enorme pozo de petróleo, “necesita” uranio enriquecido, si no es para confeccionar las armas que le permitirían realizar su ansiado sueño de borrar del mapa a Israel. ¿Habrá pensado Mahmoud cuantos palestinos, jordanos, sirios, libaneses y egipcios morirían si se lanzara bombas nucleares sobre este pequeño país? No creo que la tecnología iraní haya alcanzado un nivel de desarrollo tan extraordinario, que su mandatario esté pensando en desarrollar armas racistas, igual a él, que sólo mate a judíos y sionistas por añadidura.
Lula declaró que planteó a su visitante el tema de la creación de un Estado Palestino, acompañado del reconocimiento a la existencia del Estado de Israel, ambos conviviendo en paz, a lo cual Ahmadinejad no dio respuesta. Igual suerte habría corrido la consulta referente a la liberación de tres norteamericanos presos en Irán desde Agosto pasado.
Mientras los dos presidentes se reunían y platicaban sobre cosas tan “positivas y necesarias” para Brasil, que justificaban tan cariñoso recibimiento, el pueblo brasileño, salió a las calles a protestar.
No sólo organizaciones judías se movilizaron. Las noticias nos informan que cristianos, instituciones contra el racismo, organizaciones de defensa de los Derechos Humanos, de los derechos de la mujer, de homosexuales, grupos religiosos varios y ambientalistas, se unieron a los primeros, para expresar sonoramente su repudio a la visita de Ahmadinejad a Brasil. Estas manifestaciones se efectuaron tanto en Brasilia, frente al Palacio de Itamaraty, lugar de reunión de los mandatarios, como en Río de Janeiro, a lo largo de la playa Ipanema.
También autoridades legítimamente constituidas de dicha nación, alzaron su voz para protestar. Entre otros, José Serra, gobernador de Sao Paulo, favorito entre los candidatos a asumir la presidencia de Brasil en las próximas elecciones, de acuerdo a la mayoría de las encuestas, manifestó que esta visita contradice los principios democráticos de Brasil.
Entre los letreros que se leían en las protestas callejeras, destacaré algunos: “PAZ” “¿Brasil, qué invitado es este?” “Quien niega el holocausto, niega la esclavitud en Brasil” “”Lula, explique a su invitado que son los derechos humanos”
Estados Unidos, hizo saber su disgusto por esta visita, por intermedio del Presidente de la Subcomisión para América Latina del Congreso, el demócrata Eliot Engel, calificando la visita y recepción de un grave error.
Lula ha justificado su actitud, que se verá complementada con su visita a Irán, dentro de un próximo viaje al Medio Oriente, que lo que busca es ser un moderador válido entre las naciones occidentales y el gobernante iraní, al cual trataría de inducir a conversar y aceptar las múltiples demandas desoídas por éste, en todo lo relacionado con el desarrollo de su poderío nuclear, supuestamente para fines pacíficos.
Creo que Lula está cumpliendo su personal objetivo de adquirir connotación internacional, transformándose él en un interlocutor al cual se le deberá tomar en cuenta, no sólo en este caso, sino que en cualquier resolución que se quiera adoptar, con resultados sólidos y contundentes. Si nos remitimos a reacciones acontecidas en Chile, leemos en El Mercurio del día martes 24 de Noviembre, cuerpo A página 5, un gran titular que dice “Brasil mira hacia Medio Oriente en sus esfuerzos por expandir su influencia mundial” Esto va acompañado de dos subtítulos: “Presidente Lula viajará a la región en marzo para contribuir en el proceso de paz”. El otro dice “Da Silva dice que es necesario un acercamiento hacia Irán y apoya un plan nuclear con fines “pacíficos””
Entre las respuestas que dio a este llamado de Lula, Ahmadinejad responde “El Consejo (de seguridad) debe ser reformado. Apoyamos la presencia de Brasil como miembro permanente”
¿Va quedando claro el objetivo del Presidente Lula?...........
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