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Lecciones aprendidas
por David
Mandel
Se ha
cumplido un año desde la Guerra de Gaza de enero del 2009. Es
conveniente, en este aniversario, revisar las lecciones
aprendidas.
Lección #1
Los retiros unilaterales del ejército israelí, (del sur del
Líbano en junio del 2000, y de Gaza en agosto del 2005) causan
que el territorio desocupado sea usado por organizaciones
terroristas para disparar cohetes y misiles a civiles israelíes.
Hizballah
utilizó el sur del Líbano para disparar cohetes Katyusha a las
poblaciones del norte de Israel. Hamás utilizó Gaza para lanzar
miles de cohetes a Shderot y otras poblaciones fronterizas.
En contraste, el retiro de Israel del Sinai, resultado de
negociaciones y acuerdos bilaterales entre Israel y Egipto, ha
dado como resultado el cese del conflicto (hasta hoy) entre los
dos países.
Lamentablemente, la lección de lo que ocurrió después de la
retirada unilateral del sur del Líbano no fue aprendida por
Ariel Sharon, que volvió a cometer, en el año 2005, el mismo
error que Barak había hecho en el año 2000, con los mismos
desafortunados resultados.
Lección #2
La única forma de convencer a los terroristas a que cesen los
disparos de cohetes a poblaciones civiles es una reacción masiva
del ejército israelí. Esto lo aprendió Hizballah en la Guerra
del Líbano, julio del 2006; y Hamás, en la Guerra de Gaza, en
enero del 2009. Hizballah, desde esa fecha, ya no dispara
cohetes a Israel. Hamás tampoco ya no lo hace, excepto
esporádicamente.
Lección #3
La opinión mundial no aprecia ni reconoce los gestos
unilaterales que Israel haga por la paz. Los árabes consideran
esos gestos prueba de debilidad, que los incita a aumentar sus
demandas y exigencias.
Sharon estaba equivocado cuando opinó, después de la retirada
unilateral de Gaza, que si los palestinos continuaban disparando
misiles e Israel reaccionaba, el mundo entendería y justificaría
las acciones de Israel. (Lamentablemente, su estado de coma no
le permite leer el informe de Goldstone sobre la Guerra de
Gaza).
La decisión unilateral de Netanyahu, de congelar por diez meses
las construcciones en Judea y Samaria, lo único que consiguió
fue que Mahmoud Abbas, el presidente de la Autoridad Palestina,
dijera que eso no es suficiente, y exigió la congelación de las
construcciones también en Jerusalén.
FUENTE: MI ENFOQUE
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