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Líbano y el castillo de la Bella Durmiente
por Jorge Marirrodriga
Vaya por delante
que es muy complicado resumir en unas pocas líneas,
en las siete u ocho palabras de un titular, o en los
pocos segundos de una noticia en televisión o radio,
realidades muy complejas y diferentes a las
nuestras. Por eso los periodistas tendemos a hacer
paralelismos con las situaciones que viven nuestras
propias audiencias precisamente para acercar más a
las personas que nos escuchan o nos leen a esas
realidades. El problema viene cuando las
comparaciones se convierten en categoría absoluta y
las situaciones se igualan. Entonces dejamos de
llamar a las cosas por su verdadero nombre y sumimos
a los ciudadanos en un mundo de fantasía que no
tiene nada que ver con la realidad. El castillo de
la Bella Durmiente en Disneyland no es un castillo y
la Bella Durmiente es un personaje de ficción.
Parece evidente ¿verdad? Pues ya verán cómo no.
Esto viene a cuento de la noticia difundida en todas
partes de que ya hay acuerdo de Gobierno en Líbano
para que Hizbullah se integre. Así lo contamos y
parece que estamos hablando de unas negociaciones
políticas en Suecia cuando la realidad es que Líbano
es un país secuestrado por un grupo armado dirigido
desde Siria y teledirigido desde Teherán. Líbano no
es un Estado fallido, pero sí un Estado rehén.
Durante muchos años a la prensa occidental se le
olvidó decir que estaba ocupado por Siria, aunque
esa misma prensa sistemáticamente recordaba la
presencia israelí en el sur. Los israelíes se
fueron, los sirios han dejado a sus empleados. Y
nosotros hablando de acuerdos de Gobierno.
Lo mismo pasa cuando hablamos de reformistas y
conservadores en Irán, de aperturistas en Arabia
Saudí o de la Constitución de Afganistán. Como pocas
veces hay una referencia a lo que pasa en realidad,
y todo se queda en las comparaciones con nuestros
sistemas, el público occidental termina pensando que
se habla de Noruega o Dinamarca. ¿Y qué coño hacen
los americanos en Dinamarca, con lo bien que se vive
allí? Líbano pudo ser la Suiza de Oriente Medio,
pero ahora (siguiendo con los ejemplos) no es más
que una sociedad de pescadores en manos de los
piratas somalíes. A ver si se entiende.
FUENTE: Sobre Israel opinamos
todos. |