Aquí, un maestro: Georg Christoph Lichtenberg (1742 - 1799)

 Georg Christoph Lichtenberg (1 de julio de 1742, Ober-Ramstadt - 24 de febrero de 1799, Gotinga) fue un científico y escritor alemán. Fue profesor de la Universidad de Gotinga, donde a su vez en su juventud tuvo en su misma función a Gotthelf Kästner. Dirigió misiones astronómicas en Hannover y en Osnabrück. Como científico fue el primer profesor de física experimental de Alemania.

Durante sus estancías en Inglaterra (1770, 1774-1775) frecuentó a la familia real y también todos los ambientes científicos. Estaba en contra de todo espíritu religioso y conservador, además de oponerse a los jóvenes pertenecientes al Sturm und Drang. En sus Aforismos, publicados de forma póstuma desde 1800 a 1806, se puede notar su contundente escepticismo, satírico, anglófilo y con una distinguida ironía. A los Aforismos se refería el autor como "waste books", usando la terminología inglesa.

 

Pensamientos

El americano que descubrió a Colón hizo un pésimo descubrimiento.

La tumba sigue siendo el mejor refugio contra las tormentas del destino.

El que está enamorado de sí mismo tiene por lo menos esta ventaja: no se encontrará con muchos rivales.

Para la mayoría de la gente la falta de fe en una cosa se basa en la fe ciega en otra.

Adivinar puede ser beneficioso; sincerarse... oneroso.

Decimos que alguien ocupa un cargo oficial cuando es la posición oficial la que le ocupa.

La virtud premeditada no vale mucho.

La ambición y la sospecha siempre van unidas.

Hacer justo lo contrario también es una forma de imitación.

Hay mucha gente que lee únicamente para evitar pensar.

La ausencia de ideas afecta a las personas de manera diferente que la ausencia de aire, de lo contrario los lectores de libros se estarían constantemente ahogando.

Los teólogos siempre tratan de convertir a la Biblia en un libro sin sentido común.

La firme convicción de que podríamos si quisiéramos hacerlo, es la razón por la que muchas buenas mentes permanecen inactivas.

Las mentiras más peligrosas son las verdades moderadamente distorsionadas.

Quizá con el tiempo la llamada Edad Media también incluya nuestra época.

Un primer paso en la sabiduría es cuestionar todo, y uno de los últimos estar de acuerdo con todo.

El hombre es un animal gregario y mucho más en su mente que en su cuerpo. Una regla de oro, hay que juzgar a los hombres no por sus opiniones, sino por lo que sus opiniones han hecho de ellos.

Nada es más propicio para la paz de la mente que no tener ninguna opinión en absoluto.

Los hombres aún son gobernados por la decepción.

A menudo se requiere más valor para cambiar de opinión que para atenerse a ella.

Si todos los hombres fueron honestos repentinamente, muchas miles de personas pasarían hambre.

No puedo dejar de pensar que murió antes de que yo naciera y que después de mi muerte volveré al mismo estado.

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, dice la Biblia, los filósofos invierten el proceso: crean a Dios a la suya.

Un reloj de arena es un recordatorio no sólo del corto vuelo del tiempo, sino también del polvo al que deberemos retornar.
 


Fuente: Safed-Zefat
 


 

 

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