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Reflexiones sobre el
Liderazgo Comunitario

No hay pueblo en el mundo, que
tenga una tradición ininterrumpida de miles de años como el pueblo
de Israel. Es por esta razón, que los líderes de hoy deben recordar
que están sentados en la silla de Moshé nuestro maestro, del rey
David y de todos los grandes dirigentes de Israel a través de la
historia y esta es una gran responsabilidad.
En la Torá escrita y en la Torá oral, está delineadas las cualidades
básicas necesarias para un dirigente del pueblo de Israel.
El dirigente debe tratar a cada persona con amor, igual que lo hace
una madre con su hijo, como cita Rambam (Maimónides):
- “Debe ser misericordioso con pequeños y grandes, procurar por
todos los medios, su bien su y satisfacción (C-2:6).
Y así se dirige Moshé nuestro Maestro, al Santo bendito es, ¿Acaso
yo le di a luz, para que Tú me digas ‘llévalo en la falda' como la
niñera lleva al niño de pecho?” (Bamidbar 11:12).
- “Por otro
lado, el líder debe ser como el pastor, que va adelante y arrastra
tras él a todo el rebaño, con mano fuerte y certera, como dice Moshé:
“que HaShem – Elokim de los espíritu de todo ser - designe un hombre
que esté sobre la comunidad que salga (a la guerra) delante de ellos
y vuelva a la cabeza de estos, para que la comunidad de Israel no
sea como un rebaño sin pastor” (Bamidbar 27:15).
He aquí algunas cualidades necesarias para ser un buen dirigente:
Humilde: Del mismo modo que se le otorgó el liderato del
pueblo de Israel el cual debe honrarlo, la escritura ordena al rey
ser profunda y sinceramente humilde (Maimónides, idem). Por esa
razón durante la oración de Shemona Esre (amida), el líder debe
arrodillarse y no erguirse hasta el final de la oración (Berajot
34:1).
Cuanto más grande sea su poder, más humilde debe ser.
Sensato: El líder tiene que actuar en forma razonada no por
un sentimiento de odio, también cuando está obligado a castigar a
alguien (Guía de los perplejos 1,54 Rambam).
Incorrupto: Que aborrezca el soborno. El líder debe alejarse
del patrimonio mal habido, no deberá ser codicioso, como está
escrito en la Torá : “No tendrá demasiada plata ni oro” (Debarim
17:17) solo lo necesario par el mantenimiento de la estructura de su
gobierno (Sefer HaiKarim, 4:26).
Valentía: El líder deberá poseer tanta valentía que le permita
defender al pueblo, tal como lo hace el pastor cuando pelea con el
león para defender su rebaño (Sefer HaiKarim idem).
Sincero: La maldad no se hallará en sus labios, porque ¿quién
confiará en él si sus labios hablan mentiras?
Fuente:
toraenfamilia.org
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