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El
mal de ojo
SOBRE
UN ARTÍCULO DEL RABINO ISAAC SACCA
por Luis León
El mal de ojo que los sefaradíes llaman ainaraj, es el responsable
de malos momentos, enfermedades, bostezos reiterados, etc. Para
alejarlo, se acuñaron frases, sortilegios y se emplean manos, ojos
colgantes azules de vidrio, etc.
Queremos
comentar un artículo del rabino Isaac A. Sacca, Dereh Abaita, en que
comienza mencionando la historia en que un matrimonio atribuye al
"mal de ojo " de su hijo, a una situación que es claramente un
descuido propio, y nos recuerda el tradicional refrán de los
sefaradíes "al desjaralado se le kae el bokado, dice ke es mal de
oyo" referido a aquellos que atribuyen al ainaraj las causas de su
desidia. Continuando, el rabino considera cuatro formulaciones que
el judaísmo tiene sobre el tema:
a) la metafísica
"...sostenida especialmente por los rabinos cabalistas, que dicen
que el 'ain ha ra' proviene de un poder espiritual y místico que se
deposita en el alma de la persona. Según ellos, se transmite de
manera metafísica, por sobre la naturaleza. Cuanto más envidiosa e
inescrupulosa sea la persona, hay más probabilidades de que sea el
transmisor. En cambio, cuando más amable, pura y generosa sea una
persona, menos probabilidades hay de que su ojo dañe a alguien".
También del lado del receptor dependerá de su alma débil el poder
ser afectado.
Conjuros: concibe implementar segulot (amuletos), como el de nombrar
el 5, por medio de una manito de plástico o "incluir en alguna
frase, el número cinco". "Hay una explicación de los cabalistas de
porqué usar el número cinco: representa la mano en posición abierta
queriendo decir 'stop', 'alto', 'deténgase'. Es el deseo de detener
un poder maligno. Otras segulot recomendadas son las imágenes de
pescado, o los colores rojo y celeste, o el ocultamiento de las
cosas (no mostrar el reloj o las alhajas que se tiene) lo mismo que
el empleo de algunas plantas (como la ruda) o de piedras ('shebe' en
árabe).
b) La teoría físico-espiritual
, "...el mal de ojo proviene de un estado de maldad del alma o del
ser del hombre. Pero la diferencia que tienen con aquellos, es que
plantean que el mal de ojo se transmite de manera física y no ya
metafísica o espiritual". Afirman que cuando el hombre experimenta
envidia, celos, está nervioso o enojado, en su cuerpo se está
llevando a cabo un complejo proceso electroquímico: se acelera el
corazón, la sangre va más rápido, etc. Ese estado fisiológico
alterado tiene sus incidencias en el cerebro, y éste está
intrínsecamente relacionado con la visión. Afirman, por lo tanto,
que a través de la vista se desprende una sustancia tóxica -como un
veneno- que surge del estado de envidia, odio o maldad que uno está
experimentando en ese momento. O sea que hay una relación entre el
metabolismo del ser humano y su disposición
anímica y moral.
c) La teoría física
:" brinda una teoría puramente física acerca del mal de ojo. Esta
postura no considera para nada los estados emocionales del ser
humano. Afirma que el 'mal de ojo' sería como una enfermedad (para
algunos de estos pensadores, de origen genético) o bien un tipo de
trastorno físico. Se trata –explica- de gente que padeció algún
problema y por ello tiene ciertos poderes en el ojo.
d) La Teoría de Maimónides
es la de los racionalistas y que el autor considera la más adecuada.
"Para esta posición, la gente transformó el 'ain ha rá' en una
creencia supersticiosa, pero en realidad cada vez que en la Torá y
en el Talmud se menciona al ojo malo, se refieren al hombre que es
envidioso. ¿Cuándo comienza una persona a tener envidia? Justamente
a partir de la visión. Cuando alguien ve que el otro tiene varios
hijos y uno no tiene hijos, envidia al prolífico padre. Pero la
importante salvedad que hace Rambam, es que esa envidia no quiere
decir que pueda transmitir el mal". "Según esta teoría, entonces, se
trata de un problema que atañe únicamente al que experimenta
envidia, celos, codicia y y desmedida ambición. Daña a uno mismo
pero no al prójimo. Cuando se menciona al ojo, no es sino un giro
idiomático. Dice también el Talmud: "Ain roa be lev jover" (el ojo
ve y el corazón envidia). O sea que la envidia entra por los ojos".
fuente: Mundo Sefardí |