ENTREVISTA:

Masonería y Judaísmo

Sobre la caída del mito de la "conspiración judeo-masónica", el Radicalismo, y otros menesteres...

 

por Mijael Vera

Masón, político, sionista y judío... Dn. Eduardo Hadjes Navarro reúne todas aquellas adhesiones ideológicas que generan delirios fantasiosos por parte de los antisemitas. Pero lejos de teorías conspirativas  y confabulaciones "judeo-masónicas" para dominar el mundo, como deliraba Francisco Franco en sus discursos, y como reproducen hoy los fundamentalistas de todos lados,  Dn. Eduardo es un hombre reposado, claro en sus ideas, de un refinado sentido del humor, un individuo que evidencia en sí las más tradicionales características de la caballerosidad chilena. Cuando le propusimos hacerle una entrevista se mostró cortésmente dispuesto. Pero cuando se le dijo cual sería el tema y que además sería una conversa franca, sin componendas, directa y cruda, sus ojos se abrieron sorprendidos, aunque con la misma velocidad respondió: "Si es para ANAJNU, sí. Con mucho gusto"...


- No tengo dudas en que Ud. toda su vida ha sido judío. Pero ¿cuántos años lleva en la Francmasonería?

Ingresé a la masonería en Octubre de 1968, lo que me da una vida activa dentro de la institución de 41 años.

-¿Bombero y Radical, también?

Bombero no, cooperador sí. Teniendo yo 10 años, acompañé a un tío que vivía en Valparaíso, a una reunión "en la bomba". Aparentemente, formulé algunas preguntas que llamaron la atención, por lo que me nombraron "bombero honorario", siendo, según dijeron, el más joven de su historia. Lamentablemente, no recuerdo el nombre de la Bomba.
En cuanto a radical, pertenecí a la juventud del Partido Radical en la ciudad de Pitrufquén. Incluso, llegué a ser Presidente de dicho grupo por tan sólo 15 minutos.

- ¿Presidente de la Juventud Radical? ¿y por sólo 15 minutos? Eso tiene que contarlo antes de entrar de lleno al tema central...

La respuesta es una sola, triste pero real. El antisemitismo intrínseco de mis correligionarios pitrufqueninos, supuestamente lo más culto de los jóvenes de ese pueblo, hoy casi una ciudad.
Resulta que se efectuaron las elecciones presidenciales en que el candidato Luis Bosay salió último en todo Chile. Pitrufquén, de acuerdo a lo que nos manifestó el Senador radical, Julio Durán, fue el único lugar en que Bosay salió primero y el jefe de su campaña fui yo. Esto llevó a que él me proclamara candidato a Presidente de la juventud. Luego de salir elegido (candidato único) el día que asumí, fue en una comida apoteósica en el Club Social. A último momento, Julio Durán no pudo asistir. En mi asunción, se me pidió que explicara como logré el fenómeno de ser en dicho pueblo la mayoría. En mi intervención, agradecí a Rodolfo Davis z.l. que no estaba presente, el haberme otorgado el financiamiento para los pocos gastos que necesité durante la campaña...

- Ahí comienza "la conspiración judía"...

Exactamente. El Sr. Davis era judío alemán, llegado a Chile arrancando de la persecución nazi. Luego de terminar mi discurso, se iniciaron los comentarios sobre "el judío" haciendo la mayoría de los presentes, una descripción de los judíos, que deja al Shailock como un angelito. Interrumpí dichos comentarios, haciendo ver que aparentemente estaba yo equivocado al pertenecer a la Juventud Radical, un "antro de antisemitismo irracional". Fui interrumpido por opiniones que llegaban a la conclusión que yo no podía ser judío, ya que ellos (los judíos) eran viejos jorobados, hediondos, mugrientos, barbudos, miserables, usureros y muchos otros epítetos similares y yo, Eduardo Hadjes, no era nada de eso. En su ignorancia, no podían comprender que yo fuera judío, siendo joven y otra serie de atributos favorables que prefiero no repetir.

- y usted ¿qué hizo?

Ante esto, me levanté y manifesté que ese grupo de jóvenes no se había ganado el honor de una renuncia escrita. A los dos días, llegó el Senador Durán a mi campo a pedirme explicaciones por mi renuncia. Luego de explicarle lo sucedido, me insinuó que continuara como Presidente y expulsara a los que manifestaron esos sentimientos antisemitas. Mi respuesta fue preguntarle que prefería él: Un Presidente sin juventud o una juventud sin Presidente.
Esa fue la primera y última vez que milité en un partido político a nivel nacional. Mis energías, conocimiento y voluntad, ha estado volcada a la masonería y al sionismo y con eso, he llenado totalmente mi deseo y voluntad de servir a causas que creo nobles y valederas.

- Sería interesante que Ud. recordara esos nombres, tal vez hoy son dirigentes políticos de nivel nacional...

Los hombres, tenemos la tendencia a olvidar las cosas desagradables. Al menos creo que es lo que sucede con los que pensamos positivamente y no guardamos rencores en nuestra alma. Es más fácil odiar. Yo elegí hace mucho tiempo, el camino más difícil, el de perdonar. Recuerdo algunos apellidos, lo que no es muy difícil ya que en Pitrufquén, éstos se repetían. ¿Te imaginas que te diera algunos de ellos, incluso con nombres y ahora fueran hijos o nietos los aludidos? Recuerda que ya tengo 76 años y, aun cuando las expectativas de vida han aumentado, son muchos los que van quedando en el camino. Finalmente, siendo esto lo más importante por lo que no te podría dar nombres, si supuestamente los recordara, es que ha sido mi norma no hablar mal, por ningún motivo y bajo ninguna circunstancia, de una persona que no esté presente y no se pueda defender. En eso no transo ya que es mi manera de enfrentar la vida.

- Vamos entonces al tema que nos convoca... ¿Qué es la Masonería?, ¿Un contubernio empresarial?, ¿Una secta?, o ¿una colectividad de "escogidos" juramentados por el secreto?

Lamento decirte que ninguna de esas opciones es válida. Es una institución laica, universal y profundamente humanista. En ella, encontramos a hermanos de distintos credos religiosos, partidos políticos y con la más amplia variedad nacional. Sólo no existe en aquellos países totalitarios en que está prohibida, principalmente por sus postulados fundamentales: Libertad, igualdad y fraternidad.
Sí somos "escogidos" pero no en el sentido de "superioridad" sino que por ingresar a ella luego de haber sido invitado por un masón y luego que su nombre circule a nivel nacional, siendo descartados sólo aquellos cuyos antecedentes contengan connotación que los descarte, no basado en ideas políticas o religiosas, sino que de carácter moral y de conductas.

- ¿Porqué ingresó en la Masonería? ¿No le satisfizo el Judaísmo en profundidad en donde áreas como el proceso iniciático, la reflexión intelectual, la sociedad libre, el adogmatismo, y el racionalismo son especies comunes?

La verdad, es difícil responder esta pregunta. Es indiscutible que el judaísmo ha sido parte integral de mi vida desde los 10 años en adelante (antes lo era en forma rutinaria y familiar) A esa edad, me integré a la juventud de la Comunidad Sefardí (JIS) y el ideal sionista no lo he abandonado a partir de ese instante.
Sería largo explicar en profundidad la motivación para ingresar a la masonería. Básicamente, se remonta a la edad de 14 o 15 años, cuando la persona que más he admirado en mi vida, don José Tevah z.l. me manifestó que una de las cosas que deseaba antes de morir, era poder verme ingresando en la masonería. Era primera vez que escuchaba dicha palabra. En vez de explicarme que lo que era, me contó una historia que quedó grabada en mi inconsciente y, cuando el año 1968 me invitaron a postular a la masonería, resurgió ese recuerdo con una fuerza avasalladora. Lamentablemente, José Tevah ya no estaba en esta dimensión, aun cuando su presencia, sigue viva en mi.

- Maimónides, nuestro gran filósofo racionalista, si viviera hoy, ¿optaría por ingresar a la Masonería (de ser invitado, desde luego), o más bien se dedicaría a esclarecer las almas de los judíos en la cotidianeidad comunitaria?

Esa es una pregunta absolutamente especulativa. No puedo hablar por personas que conozco, menos podría hacerlo por un hombre con la grandiosidad de Maimónides. Especulando, igual a tu pregunta, con lo poco que sé de él, es muy probable que habría sido un miembro destacado de dicha institución.

- Es sabido que muchos líderes espirituales del Judaísmo, algunos con gran renombre, en especial en el ámbito de las ortodoxias, han manifestado sus aprehensiones con la Masonería. Citan rituales que serían incompatibles con el Judaísmo, actos simbólicos que bordearían la idolatría, juramentos que usan palabras hebreas descontextualizadas. ¿Qué hay de verdad en ello? ¿Por qué el juramento de secreto masónico habría de ser incompatible con la trasparencia que se espera de la persona judía ideal?

Aquí se pone más difícil la respuesta ya que son varias las preguntas que me formulas y todas muy importantes. Vamos por parte: las aprehensiones que pueden surgir, sin lugar a dudas, se debe a ignorancia en lo que atañe a masonería. Una persona puede ser un erudito de gran renombre y respeto en su medio, pero nadie, es entendido en todo, especialmente en lo que no conoce. Si nos referimos a los ortodoxos, a quienes respeto profundamente, tienen la costumbre de descalificar a todos los que no están de acuerdo con su manera de pensar. Lamentablemente, todos los extremismos son malos. Nosotros, los masones, les llevamos una ventaja: somos buscadores de la verdad, pero sabemos muy claramente, que no somos poseedores de la verdad. Quien cree haberla alcanzado, está vedando cualquier posibilidad de que exista algo más que sus propias ideas y eso, desde mi punto de vista, es dogmatismo.
En lo que respecta al juramento ¿cómo puedes calificar el significado y alcance de dicho juramento, si lo desconoces?

- No crea que es tan así. En las publicaciones del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, en el Rito Francés corregido, y en el Rito de York, todos ellos documentos públicos que pueden consultarse en la Biblioteca Nacional, aparece que el castigo para quien revele los secretos masónicos no es muy agradable que digamos, aunque entiendo que esto ha de interpretarse desde una perspectiva simbólica...

Lo único que te puedo garantizar, es que nunca, por ningún motivo ni circunstancia, en la masonería se efectúa un juramento que pueda ir en contra o en desmedro de otro individuo, ideal, creencia o nación. Sólo se basa en principios morales y filosóficos de un profundo significado y, te puedo garantizar que si más seres humanos adhirieran a dichos principios, el mundo sería infinitamente mejor de lo que es hoy.
En cuanto a la duda sobre el uso de palabras hebreas descontextualizadas, yo corregiría dicha afirmación, basada en mi respuesta anterior. No se puede opinar sobre lo que no se conoce. La masonería, basa parte importante de su educación (estamos permanentemente estudiando, sobre de todo y de todo) en símbolos. Cada hermano tiene la libertad y facultad, o mejor dicho, la obligación de aprender a interpretar dichos símbolos, acorde a su propio criterio. Las palabras usadas en masonería, que son hebreas, representan cosas que van más allá de su significado literal. Para que entendieras cabalmente este concepto, es posible que requirieras pertenecer a la Orden.

- En mi caso sólo podría comentarle lo que decía Groucho Marx: “Nunca pertenecería a un Club que admitiera como socio a alguien como yo…”

Que conste que dicha afirmación la haces tú. Yo, en lo personal, me sentiría honrado de postular tu nombre a la Masonería...

- …En lo medular parece que en la historia de la Masonería lo que ha generado más confusión, y de alguna manera también ha servido para alimentar las fantasías antisemitas, es el tema del “secreto masónico”.

No veo por que el secreto masónico podría alimentar los sentimientos antisemitas de alguna persona ilustrada. Sobre los antisemitas, raramente importa la verdad o algún antecedente verídico. La mayoría, simplemente lo es. Así como también abundan los antimasones. Muchas veces, se dan ambas cualidades en las mismas personas y, en ese caso, podremos escuchar de la confabulación judeo-masónica para conquistar el mundo, ya sea por apoderarse de su economía, por las armas o por lo que sea. Reitero que en estos tipos de ataques, lo racional no tiene cabida. Recientemente, a raíz de la "gripe humana" recibí dos correos en que se decía que serían los judíos los responsables de esta pandemia en desarrollo ¿crees tú que quien efectúa esta afirmación entenderá razones que lo lleven a comprender su error?

- Seguro que no... Ahora bien, ¿quienes son más "hermanos" para Ud.? ¿Los miembros de su Orden o los miembros de su Comunidad Judía?

Ambos. Cada cosa en su lugar. Si fuera algo excluyente, se estaría desvirtuando la masonería en sus fundamentos mismos. Yo, en lo personal, trato hasta donde me es posible, considerarme hermano no sólo de otro masón u otro judío. Mi ideal es ser hermano (en cuanto a sentimientos, espiritualidad y deseos de ayudar) de todos y cada uno de mis semejantes. Los que me conocen, saben que esta afirmación es una de las cosas fundamentales de mi existir.

- Un número no menor de personas opinan que la Masonería ha sido el refugio de muchas personas judías que han encontrado allí un espacio de reflexión e intelectualidad que no han encontrado en la oferta comunitaria.

Puede que haya judíos que llegaran a la masonería por dichos motivos. En todo caso, eso es válido para personas de cualquier religión, incluso de agnósticos. No tiene por que ser una característica reservada sólo para hermanos de religión judía. Por tal motivo, creo que hasta ahora, es la única pregunta mal focalizada que me has formulado.

-Se lo planteo de otra manera: es razonable que en tiempos de intolerancia y de imperio del dogmatismo las personas con inquietudes intelectuales y espirituales buscasen espacios de reflexión, debate y especulación teórica. Por otra parte, muchas veces las instituciones comunitarias no han brindado estos espacios a las personas judías. ¿Cómo justifica su existencia hoy la Masonería, en tiempos de la Revolución de las Comunicaciones, de Internet y la globalización?

Insisto que estás enfocando mal tu pregunta. Desde siempre, he considerado que los judíos somos absolutamente iguales al resto de los seres humanos. La religión no nos hace diferentes. Si somos el "pueblo elegido" no quiere decir que somos superiores, sino que con más obligaciones. Ningún otro pueblo está obligado a nuestras 613 mitzvoth y eso es una carga tremenda. Al considerarme igual al resto, no puedo pensar en separar a los judíos del resto, respecto al real motivo de su ingreso a la masonería. Además, sólo se sabe que es realmente la masonería cuando se está adentro. Eso, básicamente nos está indicando que cuando una persona ingresa a la Orden, puede tener sólo una idea de lo que ello significa e implica. Generalmente, la respuesta está en una búsqueda de espiritualidad, de perfeccionamiento personal y en tratar de lograr objetivos espirituales que no siempre es fácil encontrar fuera de la Orden y eso, categóricamente no tiene que ser limitado a los judíos

- Lo que le digo a continuación no es un mito urbano ni una frase aislada de tinte "folclórico". Personalmente lo he escuchado de personas judías ortodoxas: "la Comunidad Sefaradí de Chile es dirigida desde calle Marcoleta"

Creo que es una afirmación absolutamente equivocada. Carente de racionalidad. Si me olvidara de mis principios masónicos, te diría que es falsa, pero prefiero mantener el "equivocada".
Por mi experiencia comunitaria, te diría que he escuchado muchas cosas y afirmaciones durante dicho recorrer y, generalmente, estas afirmaciones se basan en dichos de personas que acostumbran a criticar todo y por todo. Siempre es más fácil criticar que hacer. Sobre todo si lo hacemos en un café del centro, en que se juntan puros generales, muy dispuestos a dar opiniones, con o sin fundamento, pero sí con palabras muy bonitas, que en la práctica carecen de valor.
No me imagino quien podría estar ejerciendo esa influencia sobre Mery Nachari, nuestra actual Presidenta. Desde luego yo no. Eso sí es categórico.

-Quienes se declaran nuestros enemigos, ya sea sectores dogmáticos, antisemitas, neonazis, y/o  fundamentalistas islámicos aseguran que “la Masonería es un instrumento del Judaísmo”. Por mi parte no tengo interés en gastar tinta en este delirio. Pero puede ser interesante dar vuelta la aseveración: En tiempos en que son bastantes los “hermanos” de origen judío que participan en logias masónicas, ¿Cuánta influencia de la Masonería hay en las Comunidades judías?

Creo poder afirmar, sin equivocarme, que ninguna de las dos tiene influencia en la otra. Voy a hablar a título personal: La masonería me ha marcado y me ha ayudado a ser lo que soy. Bueno o malo, es una verdad indesmentible que los principios masónicos me han marcado profundamente. Pero, estimado Mijael, lo mismo sucede con el judaísmo ¿crees tú que yo podría olvidar las enseñanzas de Moisés? Te aseguro que no. Libertad, igualdad y fraternidad ¿puedes definirme las enseñanzas de nuestro Patriarca en mejor forma? No creo que sea necesario recordar lo que La Biblia, para nosotros, Torah, nos dice al respecto.
Resumiendo, podemos afirmar que el individuo se ve influenciado por el medio donde vive y, a su vez, este mismo individuo influye, consciente o involuntariamente, el entorno en que desarrolla sus actividades. Yo soy el mismo Eduardo cuando estoy en un Templo masónico o en la Sinagoga. No son las instituciones las que influyen la una en la otra, somos los individuos los que podríamos influir, a través de nuestro actuar, en ambas.
Sobre la primera parte de esta pregunta, tal como tu lo afirmas, no vale la pena gastar tinta en tales infundios.

- Pasando al plano conceptual, la Masonería sostiene ser depositaria de tradiciones iniciáticas originarias desde que "el tiempo es tiempo". Curiosamente encontramos leyendas como la de Hiram, arquitecto del Templo de Salomón que parece sustentar casi la totalidad del ritualismo masónico. Sin embargo, esta leyenda nada tiene que ver con el Judaísmo. No hay rastros de ella ni en nuestros textos sagrados, ni históricos. Al contrario, muchos rituales parecen provenir de instituciones de otra naturaleza como los movimientos gnósticos, templarios, rosacruces. ¿Cómo una persona judía, consciente de su herencia histórico-cultural, y con un desarrollo espiritual, aunque sea incipiente, podría hacer una vida compatible entre el Judaísmo y la Masonería?

De nuevo, debo afirmarte que la pregunta que me formulas se basa en el desconocimiento generalizado de lo que es la masonería. Aunque entiendo que me la estás haciendo con una inteligente picardía inquisitiva.
Los verdaderos y comprobables antecedentes de la Orden, parten desde Anderson, un pastor anglicano del siglo XVIII, el resto, son pura especulación.. Hay quienes quieren ver en Noé el primer masón. No son pocos los que afirman que Moisés si lo era. Se pretende asimilar a los esenios con nuestra Orden. No son pocos los que aseguran que Jesús era esenio. Tampoco faltan los que pretenden afirmar que nuestros orígenes están en los cruzados, los templarios, los caballeros de la mesa redonda, etc. Lo concreto es que nosotros nacimos como masonería especulativa, con Anderson. El resto, más que equivocaciones, lo atribuiría a principios que han regido a muchas de dichas instituciones ya desaparecidas hace muchos siglos y, que al ser comunes y vigentes, podrían formar parte de nuestros rituales, no por heredad, sino que por la calidad de los principios morales que ello encierra, lo que llevó a la masonería a incorporarlo a sus propios rituales. Sobre Hiram, prefiero saltarlo ya que estaría entrando en cosas simbólicas que "se me acaban de olvidar"

- Así veo. Bueno, vamos por otro lado, entonces. ¿Es compatible el concepto de “Gran Arquitecto del Universo” con la Unidad absoluta de Di-s que sostiene el Judaísmo?...se la puse fácil para que no "le falle la memoria" de nuevo...

No, en esta oportunidad mi memoria se supera a si misma. El concepto del Gran Arquitecto del Universo es uno de los mayores logros de la masonería ya que bajo dicho principio, pueden estar cómodamente vigentes, hermanos de todas las creencias religiosas que sea posible imaginar. Cada cual lo asimilará con su propia idea de lo que es Dios. No tiene nombre, ni limitación ni característica distintiva Nuestro Dios, ¿le sabes su nombre? Cuando Moisés le dice, la primera vez que Se le manifiesta, cual es su nombre, Él le responde "soy el que soy" Eso, claramente nos está indicando que Su nombre no importa. Lo que realmente tiene valor y es fundamental, son sus principios morales, éticos y todo lo que significa el judaísmo, para nosotros los judíos y el catolicismo o la religión a la cual pueda pertenecer cualquier otro hermano, acorde a sus propias creencias.
Nosotros, en nuestros trabajos rutinarios, no discutimos de religión. Lo que si hacemos, es estudiar sobre las distintas religiones y sus principios, debiendo formar parte integral en nuestra educación.

- Sin embargo, en el rito Escocés que practica la Gran Logia de Chile, a diferencia del Gran Oriente de Francia, se instala en el ara una Biblia. Los candidatos a ingresar durante su Iniciación deben prestar su juramento sobre ese documento. Sin embargo ese libro también contiene los evangelios cristianos. ¿Una persona judía debe jurar sobre ese libro también?

Cuando yo efectúo un juramento, lo hago en mi calidad de masón, no como judío, protestante o anglicano. Ya te respondí al inicio de esta entrevista, que la masonería es universal, donde tenemos hermanos de los más variados credos religiosos. Si mañana, me llama el Rabino a subir a la Torah, no es al masón al que está llamando, es a Eduardo, judío de más de13 años. No me condiciona a ser del Colo Colo o de la Chile. No importa si soy radical o de Renovación Nacional. Se debe saber distinguir el lugar y la ocasión y actuar acorde a ello.

- Pasando a otro tema menos simbólico, pero sí más público: en Chile la historia pública de la Masonería, ya sea por sus escasas intervenciones en temas específicos, o por la acción visible de sus miembros, nos ha mostrado un perfil progresista y laico. Sin embargo muchos acusaron a la Orden de negligencia consciente en momentos de violaciones a los Derechos Humanos por parte del Estado.

Me vas a disculpar, pero esta pregunta no la puedo responder y te explico el motivo: Lógicamente, las respuestas que te estoy dando, no son la opinión oficial de la masonería chilena. Estoy hablando de acuerdo a mi criterio y mi manera de pensar e interpretar nuestros principios. No soy vocero de la masonería. Tu pregunta entra en el plano político contingente y, al respecto, tengo mi opinión muy bien formada, clara y precisa. Sin embargo, podría haber muchos hermanos que opinaran diferente y no quiero influir en aquellos que lean esta entrevista y los lleve a pensar que mi opinión pueda ser la de la masonería como tal.
Entre las cosas que aprendemos en la Orden es el respeto irrestricto a las ideas discordantes, dichas siempre con absoluto respeto. Si en otro momento y bajo otras circunstancias, me consultas lo mismo, gustoso te daré mi opinión. No te olvides que la historia reciente se ve distorsionada por nuestras pasiones, criterios e ideas políticas.

- ¿Porqué una persona judía que ha sido educada en una vida adogmática en su habitualidad judaica, como enseñan nuestro Sabios de todos los tiempos, sin embargo se acoge a un conjunto de principios denominada los "Landmarks" que parecen ser una especie de dogmas intocables?

Para responder adecuadamente a esta pregunta, tendría que entrar a hablar sobre nuestra constitución, nuestros principios y nuestras enseñanzas, lo cual desvirtuaría el objetivo de esta entrevista.
Toda institución organizada, debe tener algunas normas por las cuales regirse. Los Landmaks cumplen básicamente dichos objetivos y en ellos, no he encontrado absolutamente nada que violente mi manera de pensar ni como judío ni como chileno ni como ser humano, motivo por el cual, no me produce ninguna inquietud. Haciendo una comparación, ¿te inquietan a ti las 613 mitzvoth que Moisés entregó al pueblo de Israel en el Sinaí?. A mi, en lo personal, sólo me llevan a pensar que es una lástima que pueda cumplir tan pocas de ellas.

-Me sucede lo mismo, sólo que mi inquietud va por el lado de poder interpretar aquellas 613 mitzvot de una manera coherente y ética. El problema es que Anderson, al publicar sus Constituciones de la que se derivan los Landmarks, uno de los conceptos que instala es que para ser masón se debe ser cristiano. De hecho esto impidió el ingreso de judíos a las órdenes europeas durante bastante tiempo.

El que yo pertenezca a la masonería, te está demostrando fehacientemente que esta disposición ya está obsoleta. Tu mismo has mencionado que son muchos los judíos masones que conoces. Eso, responde tu pregunta a cabalidad

-Precisamente, si los Landmarks son interpretables y no un cuerpo de aseveraciones dogmáticas, aunque en ellos se asevera que “ni esclavos ni mujeres” pueden ingresar a las Logias ¿por qué hoy, que vivimos en tiempos de integridad y participación, no pueden ser iniciadas las mujeres en la Masonería?

Tendrás que disculpar, pero nuevamente me está "fallando la memoria"... Comprendo que sabes mucho de masonería. Esto te permitirá comprender que para responder esta pregunta, tendría que entrar a hablarte de los Landmarks y, perdóname, no lo voy a hacer

- Bueno... le perdono su oportuna "mala memoria"... Pero respóndame esto: si las fiestas del Solsticio de Verano y de Invierno o en su caso, me imagino, los Equinoccios, coincidieran con festividades judías, ¿adonde Ud. prefiere ir? ¿a su Logia o a su sinagoga?

Partamos aclarando una cosa, no he sido, en mi vida, una persona que nunca se salte una festividad o ceremonia, ya sea dentro del judaísmo o la masonería. Durante muchos años, no concurría habitualmente a la Sinagoga, como si lo hago en la actualidad. En esa época, concurría en días sábado a ceremonias masónicas. Actualmente, concurro a la Sinagoga, participo de la liturgia y del estudio correspondiente, lo cual no quita que en algunas oportunidades, por razones diversas, no pueda concurrir. Nunca se ha interpuesto en mi vida lo uno con lo otro. Si me toca faltar a una reunión logial, por ser Iom Kipur ( a manera de ejemplo), carece de trascendencia. Sería falso decir que nunca. por ningún motivo, falto a la Sinagoga o falto a una reunión de mi Logia. Felizmente, para mi nunca ha sido eso un problema.

- Y para los ágapes fraternales, luego de la Tenida masónica, ¿Ud. pide que le sirvan comida kosher?

Mal podría pedir comida kosher si en mi diario vivir, no lo soy. Sería una hipocresía y eso es algo ajeno a mi manera de ser. Lo que si es una norma es que en dichos ágapes, nunca consumo chancho ni mezclo carne con lácteos. Eso, no sólo es válido para los ágapes, es de carácter permanente y nunca he encontrado problema al respecto.

-Que bien, o sea que para los radicales judíos ya no rige eso de “chicha y chancho

Creo que ya quedó claro que fui radical hace muchos años atrás. En Pitrifquén, disfrutaba de unos sabrosísimos perniles con ají bien picante y chicha de manzana, la verdadera chicha chilena. La de uva, es importada y recuerda costumbres de nuestros conquistadores, los españoles. Pero eso fue ya hace muchos años...

 

 

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