LO QUE HACEMOS SI IMPORTA

una reflexión sobre el deber de preservar nuestra memoria



por Alejandra Morales Stekel, Directora Ejecutiva Fundación Memoria Viva


Antes de Pesaj, por motivos de trabajo, viajé a Nueva York Allí, en medio de una ciudad con la primavera a punto de brotar me reuní con Jonathan Brent, Director del Institute for Jewish Resarch (YIVO) en Manhattan.

Tuve el honor de escuchar una historia diferente y hoy, la quiero compartir con ustedes. En plena II Guerra Mundial personeros de YIVO, ante el inminente peligro de los Nazis, decidieron esconder bajo tierra cientos de archivos y colecciones con información fundamental sobre la Judería Ashkenazi. La operación era delicada, podían ser descubiertos y asesinados al instante.

La valentía y visión de estos hombres logró salvar una porción significativa del legado cultural de la Judería de Europa del este, incluía manuscritos y originales.

Mas, solo uno de estos hombres sobrevivió la guerra y fue él quién desenterró gran parte de ese material como los escritos de Sholem Aleijem entre muchos más. Si bien varios archivos continúan perdidos bajo tierra, el grupo fue visionario, ya que gracias a esa valentía, YIVO la preserva y en la actualidad está disponible al público.

Han pasado casi tres semanas desde que me reuní con el señor Brent y hoy estoy aún más convencida sobre la trascendencia de Fundación Memoria Viva, a la cual tengo el honor de pertenecer y dirigir.

Muchos de nosotros somos descendientes de inmigrantes de Judío- Europeos y, al igual que yo, muchos necesitamos desenterrar las historias, y muchos también ansiamos cuidar la memoria y preservarla. Por algo cada vez que nombramos a nuestros muertos decimos, Zijroná Lebrajá; Bendita Sea Su Memoria.

¿Cuá es, entonces, la clave para conservar la memoria ? ¿Cómo me aseguro para que mis hijos, nietos y bisnietos conozcan ese pasado? En Pesaj leemos la Hagadá, un sistema que ha funcionado por más de tres mil años, hoy, sin embargo, debemos hacernos de uno eficaz para relatar lo que fuimos hace menos de un siglo. La clave son nuestros actos, solo a través de acciones podremos preservarla y comunicarla.

El relato de Jonathan Brent tiene un nexo con la labor de Fundación Memoria Viva, pues aquí, en Chile, por primera vez en la historia de la comunidad Judía existe una organización capaz de rescatar y generar archivos, realizar entrevistas; clasificar, resguardar y difundir las historias de nuestros inmigrantes. Son acciones encaminadas a atesorar y convertir en parte innegable y constitutiva de nuestra identidad Judía y Chilena, ese pasado Judío. Fundación Memoria Viva, gracias al proyecto Voces de la Shoá, a la fecha ha realizado cuarenta registros audiovisuales en la que el sobreviviente abre su corazón y las heridas para que nosotros nos hagamos cargo. Ha sido un desafío, pero con orgullo, les digo: sigamos adelante, aún tenemos que grabar a más de cien sobrevivientes. Una acción.

Corre abril y pronto se nos viene un invierno, pronto muchas voces de esos sobrevivientes se extinguirán. Ya no podremos hacer nada para escucharlas. Hago un llamado a la comunidad para que se haga cargo de la memoria y la cuide no solo en pos de las generaciones venideras, sino en honor a esa lucha de hombres y mujeres que dejaron todo para salvar su identidad y vivir como Judíos. Al igual que los hombres de YIVO que a pesar del peligro, supieron adelantarse y velar por la memoria, hoy nos toca a nosotros velar por la nuestra.

Sobrevivieron para que hoy nosotros podamos bendecir la memoria de los seis millones que no lo lograron.
Y a días de Iom Hashoá, cuando conmemoramos uno de los períodos más oscuros de la historia Judía los invito a reflexionar sobre lo que cada uno puede hacer para que esta memoria nunca pueda ser olvidada.



www.vocesdelashoa.cl
Facebook: Voces de la Shoá.
www.yivo.org