El significado y el contenido de la Mishná

Mishná viene del lenguaje "mishné le melej", o sea `segundo del rey', ya que la Torá escrita es el rey, y la oral el virrey. La explicación es que también "Mishná" viene de "shoné" que es de la raíz `estudiar y quienes figuran en ella como autores de su contenido se llaman "tanaim", porque "taná" también se refiere a estudiar, la palabra Mishná es en hebreo, la lengua sagrada, en tanto que `taná-` es en arameo, la lengua hablada en ese entonces por el pueblo que sufría el exilio de Babilonia.

Los `tanaim-` estudiaban y enseñaban la Mishná, y todo era de memoria, ya que estaba prohibido transcribir la Torá oral, pero al ver que la gente se dispersaba por la diáspora y se vislumbraba que la iban a olvidar, fue que decidieron escribirla.

Rabí Iehuda se encargó de la tarea de compilarla y entregarnos los sesenta tratados que nosotros conocemos, y recordemos que en sus manos había seiscientos. A partir de allí, ya nadie tuvo derecho a agregar o disminuir, únicamente se la puede interpretar, por tal razón cuando se decidió escribir la explicación de la Mishná, que se llama Guemará, obra compilada por Rabina y Rab Ashe, los rabinos que figuran como autores de las distintas opiniones que explican a la Mishná, reciben el nombre de "amoraim", ya que "amorá" significa intérprete, y como dijimos antes, es por tal motivo que cuando se transcribió la Mishná, a partir de ese momento se permitió exclusivamente la interpretación de su contenido.

Escribió Marimar y Mor hijo de Rab Ashe: culminaron la Guemará en el año 4265 desde la creación del mundo (año 505 de la Era Común). Ochenta años pasaron desde que comenzaron a compilar la Guemará hasta que la concluyeron, y desde que fue escrita la Mishná hasta la finalización de la Guemará transcurrieron trescientos y un años. (Comentario basado en "Mabo Hatalmud", que se encuentra en la Guemará: "Berajot")

El Talmud se divide en dos partes:

* La Mishná

* La explicación de la misma (conocida como "Guemará").

La Mishná, es la llamada "Torá oral" y contiene los fundamentos de la Torá que se enseñaron oralmente desde Moshé Rabeinu hasta Rabí Iehuda Hanasí, quién la escribió para que esté entre el pueblo por largo tiempo, para que no sea olvidada del corazón de los que la leen y así no se perderá. Este compendio, a su vez, se subdivide en dos partes:

* La ley establecida para ser aplicada,

* La ley que fue desplazada por el tribunal y no será aplicada.

Además, fueron transcriptas las discusiones entre los sabios, tanto las opiniones que dan origen a la ley que será establecida, y así también las opiniones que serán rechazadas y otros comentarios.

¿Para qué escribió Rabí Iehuda Hanasí cosas adicionales, cuando hubiera sido lo más indicado escribir solo las sentencias finales de la ley? La respuesta es que cada uno de los sabios de la antigüedad almacenó en su mente lo que estudió, ya sea la sentencia final de la ley, como así también las cosas que no corresponden precisamente a la sentencia final, pero fueron enseñadas por sus maestros.

Cuando Rabí Iehuda Hanasí compiló los tratados de la Mishná, se vio urgido de escribir también aquellas cosas adicionales que no corresponden a la sentencia final de la ley, para que no dar consentimiento a aquel que estudió de ellos, de decir: "así y así estudié de fulano". En ciertas ocasiones vamos a encontrar una parte de la Mishná que se contradice con otra. Esto se debe, a que Rabí Iehuda Hanasí, en principio, consideró que tal ley debía ser establecida como uno de los sabios, pero luego se retractó y cambió de opinión, sosteniendo ahora, que la ley debe ser establecida como la sentencia dictaminada por otro sabio. Sin embargo, como ya se había propagado en las casas de estudio la Mishná que fue enseñada según la primera sentencia dicha por Rabí Iehuda y era imposible hacer olvidar a los alumnos la primera Mishná, quedan vigentes ambas, sólo que debemos tener en cuenta que la última es la que se tomará para establecer la ley, ya que representa la idea definitiva de Rabí Iehuda.

Rabí Yehudá Hanasí, hijo de Rabí Shimón ben Gamaliel, vivió hacia la segunda mitad del segundo siglo dC. Fue Patriarca de Judea y es conocido como el compilador de la Mishná. Era llamado también "Rabenu ha kadosh", o simplemente "Rabí".

Desde Bet Shearim primero, y luego desde Tzipori en la Galilea, en su cargo como Patriarca de Judea, y bajo el reconocimiento del gobierno de Roma, ayudó a fortalecer las instituciones religiosas, trabajó incansablemente para posibilitar una vida material digna a sus conciudadanos, fomentó el conocimiento de la Torá y su aplicación práctica, y luchó por mantener la unidad del pueblo judío oprimido y dispersado.

Entre otros logros suyos se cuenta el de vigorizar el uso de la lengua hebrea en Judea, por sobre el arameo o lenguas greco-latinas; el de consolidar lazos con los exilados en la diáspora babilónica; el de conseguir reasentamientos judíos en el territorio de Israel; la implementación de un nuevo sistema de anunciar el comienzo del mes y el año intercalado; el fortalecimiento de la administración judicial judía en Judea; el incremento del número de estudiosos de Torá; el acrecentamiento del influjo de las enseñanzas de los Sabios en la vida cotidiana de los judíos.

Fue el encargado de codificar la Mishná. El texto no fue obra suya, sino que el material ya existente fue copilado y clasificado bajo su autoridad.
El sabio aceptó la realidad de la dominación romana sobre su nación. Al mismo tiempo no dudaba en declarar su repudio por la cultura romana y manifestó su oposición a los valores o forma de vida de los paganos militarmente poderosos. Afirmaba que tarde o temprano Roma seguiría el camino de los poderosos de antaño, Babilonia, Persia, etc.; en tanto que Dios y su pueblo permanecerían.

fuente: www.aurora-israel.co.il

 
 

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