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Presidente nigeriano ordena una "profunda
investigación" de matanza
El Presidente en funciones de Nigeria, Goodluck
Jonathan, ordenó hoy que se lleve a cabo una
"profunda investigación" de la matanza que tuvo
lugar el domingo pasado en la que murieron más de
500 personas, en su mayoría mujeres y niños
cristianos, en las afueras de la ciudad central de
Jos.
Según el portavoz
de Jonathan, Ima Niboro, el Presidente también dio
órdenes a los jefes de los servicios de seguridad de
que controlen la situación en la zona para prevenir
nuevas situaciones de violencia en Jos, capital del
estado de
Plateau.
El gobierno del estado de Plateau informó ayer que
al menos 500 personas había sido asesinadas,
supuestamente por pastores musulmanes fulani, que
atacaron tres aldeas de las afueras de la ciudad de
Jos en la madrugada del domingo, aunque la Policía
afirma que fueron 55 las personas que murieron.
Según testigos presenciales, los pastores -que
estaban armados con revólveres, fusiles, metralletas
y machetes- atacaron a los residentes de los pueblos
de Dogo Nahawa, Zot y Ratsat, cuya población es
mayoritariamente cristiana.
La masacre, que ha sido condenada por numerosas
organizaciones nigerianas y por EE.UU., el Reino
Unido, Francia y el Vaticano, llevó a Jonathan a
destituir al Consejero de Seguridad Nacional, el
general retirado Sarki Mukhtar, al que sustituyó por
Aliyu Gusua, que ya ocupó ese mismo puesto en dos
ocasiones.
El gobernante nigeriano se reunió ayer con los jefes
de los servicios de seguridad en Abuya para decidir
las medidas que se van a tomar en respuesta a la
matanza, mientras que el portavoz del Ejército,
Galadima Shekari, anunció que se enviarían más
soldados a la zona.
"La situación ahora es de calma y, por la
información que yo he recibido, puedo asegurar que
el Ejército tiene el control", afirmó Shekari.
La Policía del estado de Plateau informó que 93
personas han sido detenidas en relación con el
ataque, la mayoría de ellos de la etnia fulani.
Ayer, 416 personas fueron enterradas en una fosa
común en Dogo Nahawa y Zot, según informó el
periódico local "Punch", al que asistió un grupo de
jóvenes de la etnia Berom, que juraron vengar la
muerte de los más de 500 cristianos.
Según dijo a los periodistas el presidente del
Comité de Rescate y Evacuación, Salomon Zang, que
asistió al entierro, el número de víctimas podrías
ascender a 600, puesto que todavía se están
recogiendo cadáveres en la zona montañosa en la que
se encuentran las tres poblaciones afectadas.
Por su parte, la organización Human Rights Watch (HRW)
pidió hoy a Jonathan, a través de un comunicado, que
se investigue "inmediata y rigurosamente" la
matanza.
"Este tipo de violencia ha dejado miles de muertos
en el estado de Plateau en la última década, pero no
se ha responsabilizado a nadie", afirmó en la nota
Corinne Dufka, investigadora de HRW para el África
Occidental.
"Las autoridades tiene que proteger a estas
comunidades, procesar a los culpables y tratar de
solucionar la raíz de los problemas que provocan
estos actos violentos", sentencia Dufka.
Líderes de la sociedad civil de Jos afirman que
parece que los ataques son una represalia de los
anteriores enfrentamientos que se produjeron el
pasado mes de enero, cuando más de 326 personas
murieron en incidentes violentos cerca de la
localidad de Kuru Karama.
Los pastores trashumantes musulmanes y los
campesinos cristianos de Jos, que en su mayoría
practican una agricultura de subsistencia, mantienen
una antigua rivalidad por las fértiles tierras de la
región, en la que también han tenido lugar graves
disturbios por motivos políticos y religiosos, con
numerosas víctimas, en los años 2001, 2004 y 2008.
Los conflictos que tienen como protagonistas a
cristianos y musulmanes en Nigeria se han cobrado la
vida de al menos 13.000 personas desde 1999, cuando
se recuperó, con el Presidente Olusegun Obasanjo, el
régimen democrático tras la dictadura militar que
gobernó el país.
Fuente: emol.com
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