Entrevista al padre de Gilad Shalit:
“Si Israel no tiene otra solución, que pague el precio que debe
para liberarlo”

En una
entrevista exclusiva con la Agencia
Judía de Noticias (AJN), Noam Shalit, el
padre del soldado israelí secuestrado
por terroristas palestinos el 25 de
junio de 2006, reclamó que “si Israel no
tiene otra solución, que pague el precio
que debe para liberar” a Gilad.
Noam reconoció sentirse “muy mal” porque
“ya pasaron cuatro años, dos gobiernos,
dos primeros ministros, dos ministros de
Defensa y dos jefes del Ejército, pero
no lograron liberar” a su hijo.
“Todos los días esperamos que el primer
ministro y el Estado de Israel lo
liberen –continuó–. Ya pasó suficiente
tiempo; y si no tienen otra solución,
que paguen el precio que deben” a cambio
de su hijo.
Noam Shalit calificó como “un problema”
la nueva negativa de Hamas a permitir
que la Cruz Roja visite a Gilad, con el
pretexto de que no podría garantizar su
seguridad si Israel descubriese dónde lo
tienen escondido y emprendiese una
operación de rescate, y recordó que en
Gaza gobierna “una organización
terrorista que ignora a todas las
organizaciones internacionales
defensoras de los derechos humanos y la
Convención de Ginebra (sobre prisioneros
de guerra) y nadie hace algo” al
respecto.
“Espero que Israel termine con esta
historia (de la liberación de Shalit) y
después se ocupe de Hamas como se
merece”, anheló.
El padre del soldado secuestrado también
explicó la propuesta que le formulara a
la flotilla que generó el operativo de
la Marina israelí del 31 de mayo:
"Nosotros hablaríamos con las
autoridades para que los dejaran llegar
a Gaza con la condición de que también
le llevaran ayuda humanitaria a Gilad:
paquetes, cartas familiares y cosas
así”.
Sin embargo, los organizadores de la
expedición presuntamente humanitaria
“dijeron que su intención era romper el
bloqueo a Gaza y que no estaban
interesados en colaborar con nosotros”.
Este viernes se cumplieron 4 años del
secuestro de Gilad Shalit en territorio
israelí.
Nacido el
28 de agosto de 1986 en Naharía, al
norte de Israel, Gilad Shalit fue
capturado el 25 de junio de 2006, junto
al cruce Kerem Shalom, en una acción que
fue reivindicada conjuntamente por el
Ejército del Islam y los brazos armados
de Hamas (Brigadas Izzedin al-Qassam) y
de los Comités de Resistencia Popular.
En el ataque a la base militar murieron
dos soldados israelíes, el teniente
Hanan Barak y el sargento Pavel Slutzker,
y un tercero resultó herido.
Por entonces se decía que los captores
reclamaban la liberación de mujeres y
menores palestinos detenidos en cárceles
israelíes a cambio de información sobre
el rehén, pero luego quedó claro que la
verdadera intención era que ese
beneficio alcanzase también a
terroristas palestinos.
Los últimos intentos de negociación
llegaron hasta un intercambio de 1.000
presos palestinos por Shalit, muchos de
ellos acusados por Israel de terrorismo
-450 de ellos serían miembros de Hamas-,
lo cual dificulta un eventual arreglo ya
que parte de la sociedad israelí no
quiere que gente “con sangre en las
manos” pueda volver a atacar a civiles.
Los sucesivos gobiernos israelíes de
Ehud Olmert y Netanyahu tuvieron marchas
y contramarchas al respecto, y la última
propuesta fue que los sospechosos de
terrorismo no puedan regresar a los
territorios, sino que sean deportados al
exterior, especialmente a Siria, lo cual
fue rechazado por Hamas.
Si bien se han recibido algunas pruebas
de vida -video, carta-, los
secuestradores siempre se negaron a que
Shalit reciba visitas de la Cruz Roja,
tal como lo establece la legislación
internacional.
Fuente: ITONGADOL