|
Obama y el Nóbel de
la Paz 2009
por Ingrid E. Hecker Perry (Desde Nueva York)
La decisión tomada por los cinco miembros del Comité Nóbel de la
Paz, de otorgárselo al presidente de los Estados Unidos, Barak Obama,
a poco más de nueve meses de haber asumido el mando de su país,
despertó todo tipo de sospechas, comentarios y sorpresas. Entre
otras cosas, la autora del siguiente análisis afirma que: "Lo que
menos necesitaba en estos momentos -el presidente Barak Obama- era
una supuesta "legitimación" de parte la comunidad internacional o
"reconocimiento" de ella con un premio que
aparece,
por decir lo menos, como un dudoso "regalo" no merecido a su promesa
de paz, esperanzas y estabilidad para los EE.UU., y el mundo. Es un
terrible desafío y genera una terrible expectativa".
Fue una decisión que sorprendió al mundo entero, incluso al mismo
presidente Barack Obama. Un reconocimiento a la promesa y a la
esperanza más que a logros concretos, el premio causó una mezcla de
alabanzas y escepticismo en todo el mundo.
El otorgarle a Obama (que tiene todavía que probar éxitos en torno a
su política exterior después de recién cumplidos los primeros nueve
meses de gestión) uno de los máximos reconocimientos mundiales a la
paz dejo perpleja a la audiencia de la ceremonia en Oslo.
Obama dijo en un breve discurso desde la Casa Blanca, estar
"sorprendido y sintiendo enorme humildad" y que aceptaba el premio
como un "llamado a la acción para enfrentar los desafíos globales
del siglo 21... No lo considero como un reconocimiento a mis logros
sino que un apoyo al liderazgo de los EE.UU., en torno a las
aspiraciones de millones de personas en todas las naciones".
El Comité Noruego del Nóbel de la Paz, alabó a Obama por "sus
esfuerzos extraordinarios en fortalecer la diplomacia internacional
y la cooperación entre los pueblos", refiriéndose a su esfuerzos por
un desarme nuclear y su deseo de acercamiento al mundo musulmán.
Un flaco favor
Considerando que Obama tiene desafíos enormes sin resolver, que van
desde la guerra en Afganistán e Irak, el conflicto
israelí-palestino, las amenazas nucleares de Irán y Corea del Norte,
definitivamente la decisión fue prematura. El presidente recibió la
noticia de parte de su secretario de prensa, R. Gibbs quien le dijo
a la prensa que " (el presidente) viajaría a Oslo a recibir el
premio el 10 de diciembre, y piensa donar el dinero de dicho
reconocimiento (alrededor de US$1.4 millones) a organizaciones de
ayuda social."
A sus 48 años y a solamente 9 meses de su Administración, Obama debe
lidiar con una lista de problemas no resueltos que heredó de la
Administración de G.W. Bush; el suyo representa un cambio radical en
el "tono y el estilo" de las conversaciones de política exterior,
asumiendo un acercamiento multilateral en exacta oposición con su
predecesor. De hecho, Obama reconoció que mientras aceptaba el
premio, lo concreto es que es el Comandante en Jefe de un país
embarcado en dos guerras: "Tenemos que lidiar con la situación del
mundo tal como es y no como deseamos (o soñamos) que sea..."
De hecho, el premio le fue otorgado el mismo día que se reunía con
su Consejo de Guerra para evaluar el posible envío de más tropas a
Afganistán para así poder revertir el resurgimiento del Talibán.
En el terreno doméstico, sus problemas incluyen una economía
golpeada por la recesión y un fuerte debate sobre la reforma al
sistema de salud con una oposición republicana que hace cada avance
del programa de Obama, más difícil y engorroso.
Un ejemplo de los ataques vitriólicos que surgieron después del
otorgamiento del premio fueron las palabras del presidente del
Partido Republicano, Michael Steele, en una conferencia de prensa
minutos después de ser anunciado el premio: "... una cosa si es
segura, el presidente Obama no recibirá un premio del pueblo
estadounidense por creación de fuentes de trabajo, o por respaldar
una retórica impresionante con acciones concretas..."
En el mundo
Mientras tanto, alrededor del mundo, Obama sigue siendo considerado
una figura inspiradora. En su presentación, el Comité Nóbel dijo
que, "... rara vez una persona logra capturar la atención del mundo
y otorgarle a su pueblo esperanzas para un futuro mejor... como lo
ha hecho el presidente Obama..."
Algunos analistas ven el reconocimiento como el repudio final a Bush
de parte de todo el
status quo europeo que resistió y rechazó desde un comienzo su
arrogancia y diplomacia al estilo "cowboy" en todo lo relacionado
con asuntos mundiales.
El vocero del Departamento de Estado de los EE.UU., P.J. Crowley
dijo a reporteros que el premio estimula la importancia de la acción
diplomática del país en el mundo, "... esto le da un impulso
importante al accionar de nuestro país en un minuto en que se nos
otorgan reconocimientos (premios) en vez de zapatos lanzados al
aire..." (haciendo referencia al triste espectáculo que dio G.W.
Bush en Diciembre del 2008 en Irak cuando un periodista le lanzó un
zapato en franco repudio a su política en ese país llamándolo
"perro", ambos considerados graves insultos en el mundo árabe).
Y aunque el premio recibió el reconocimiento de figuras de estado
tales como Nelson Mandela, Mikhail Gorbachev y Jimmy Carter, todos
recipientes del premio Nóbel de la Paz, también fue criticado como
apresurado e inmerecido.
El Talibán de Afganistán, se burló diciendo por teléfono (a un
periodista de la Agencia Reuters) a través de su vocero Zabihullah
Mujahid desde un lugar no revelado, que: "...es absurdo darle el
premio de la paz a un hombre que ha enviado 21.000 tropas extra a
Afganistán... deberían haberle dado un premio Nóbel por escalar la
violencia y asesinato de civiles inocentes..."
A pesar de una seria disminución del apoyo de la opinión pública
estadounidense a la guerra, Obama esta en estos momentos, evaluando
la petición hecha por su máximo comandante en el terreno, General Mc
Crysthal para el envío de por lo menos 40.000 tropas extra, quien
sostuvo que de lo contrario, la misión podría fracasar.
Por su partes, el presidente del Comité Nóbel, Thorbjoern Jagland,
rechazó el comentario de parte de periodistas de que Obama había
recibido el premio demasiado temprano diciendo que "... esperamos
que esto contribuya a enfatizar y destacar lo que esta tratando de
hacer..."
Obama es el cuarto presidente de los EE.UU., en recibir el Premio
Nóbel de la Paz : en 1906, Theodore Roosevelt, en 1919 Woodrow
Wilson y en 2002 Jimmy Carter.
Muy apresurado
El primer ministro israeli, Benjamin Netanyahu dijo por su parte,
que deseaba trabajar conjuntamente con Obama en sus esfuerzos por la
paz, pero ello fue dicho un día después de que el Ministro de
Relaciones Exteriores de Israel dijera que un acuerdo para la paz
estaba a "años luz" de lograrse.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Manouchehr Mottaki,
dijo que el premio era prematuro pero a la vez, contrastó
positivamente a Obama con la Administración Bush: "... si el premio
es un elemento de motivación que niega pragmáticamente la
arrogancia, las amenazas de guerra y las políticas unilaterales de
la previa Administración y considera una orientación hacia una paz
justa, no nos oponemos..."
También, el encargado palestino de negociaciones para la paz Saeb
Erekat, dijo que Obama ayudaría a lograr la paz en el Medio Oriente.
En tanto, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon
dijo en reconocimiento a Obama que, "...su compromiso de trabajar a
través de las Naciones Unidas, le da al mundo una esperanza renovada
y propuestas nuevas".
Por último, Liagat Baluch, líer del Jamaat-e-Islami, partido
religioso conservador de Pakistán, dijo que el premio era un "chiste
de mal gusto".
En Estados Unidos
La mayoría se mostró orgullosa del reconocimiento al presidente, a
la vez que sorprendidos e intrigados. "Seria maravilloso poder tener
en claro por que ganó el premio..." dijo Claire Sprague de 82 años,
profesora de Inglés entrevistada por un canal televisivo mientras
paseaba a su perro en el Greenwich Village de Manhattan "...supongo
que sería para honrarlo, pero no puedo imaginarme exactamente por
que..."
John McCain, el antiguo rival y candidato presidencial republicano,
dijo que todos los estadounidenses deberían sentirse complacidos por
el presidente, pero también insistió en que "... ahora tiene aún más
expectativas que cumplir..."
El Comité Nóbel sostuvo que le "...da importancia especial a la
visión y al trabajo de Obama por un mundo sin armas nucleares... que
ha creado un nuevo clima internacional."
Conclusión
Sorpresa, incredulidad, shock y críticas. Mezcla de emociones,
sentimientos y el inmutable rostro de una dura realidad. Lo cierto
es que el Comité le hizo un flaco favor a Obama, porque en los
momentos en que debe tomar decisiones duras y difíciles en torno a
dos guerras (Irak y Afganistán), a un mundo plagado por la difícil
lucha por el desarme nuclear, a un planeta castigado por las
consecuencias de una política medio ambiental inexistente por parte
de los países desarrollados, a conversaciones de paz estancadas en
el Medio Oriente, a una situación doméstica particularmente difícil
(impulso de una reforma educacional, del sistema de salud, niveles
de desempleo que no cejan, etc.), el otorgamiento del premio aparece
como una terrible contradicción para un hombre que ha tratado desde
un comienzo de ser cauteloso, prudente, muy medido en sus
declaraciones y humi lde ante toda la complejidad que espera de su
acción concreta.
Lo que menos necesitaba en estos momentos, era una supuesta
"legitimación" de parte la comunidad internacional o
"reconocimiento" de ella con un premio que aparece, por decir lo
menos, como un dudoso "regalo" no merecido a su promesa de paz,
esperanzas y estabilidad para los EE.UU., y el mundo. Terrible
expectativa, terrible desafío para Barack Obama, que como el
gentilhombre que es, ira a Oslo a recibir el Premio Nóbel de la Paz
2009 afirmando que se siente humilde ante ello, que es un llamado a
la acción y un reconocimiento a los esfuerzos y esperanzas de muchos
que a través del mundo desean la paz y esperan su compromiso
inamovible para lograrlo.
Fuente: revistahorizonte.org |