Una verdad que no es de Chomsky

por Jorge Marirrodriga
Walid Shoebat es un
palestino nacido en Belén. Su abuelo era amigo de Amin Al
Husseini el gran mufti de Jerusalén amigo a su vez de Adolf
Hitler y al que se puede observar en fotos de época pasando
revista a la SS en Bosnia. Muy joven, Shoebat se afilió a la
Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y participó
en la planificación y ejecución de acciones contra los
israelíes. Fue encarcelado y cuando salió de la cárcel siguió a
lo suyo: organizaba disturbios en Belén y en el Monte del Templo
o Explanada de las Mezquitas como diría él.
Pero los vientos soplaban diferentes. Eran los tiempos de los
Acuerdos de Oslo y la OLP decidió alejarlo de la zona. Viajó a
Estados Unidos, se estableció en Chicago donde, desde una
organización árabe vinculada a una universidad siguió enfrascado
en el activismo antiisraelí. Allí se convirtió en un héroe de la
comunidad local. Tal vez porque Shoebat tenía todo de lo que
carecen los vociferantes occidentales antiisraelíes:
Antecedentes familiares, conocimiento de primera mano y
experiencia.
El caso es que Shoebat se casó con una mujer no musulmana seguro
de que la convertiría al Islam utilizando su persuasión. A
finales de los 90 comenzó a leer la Biblia judía para saber
rebatir los argumentos de su mujer... Hoy Shoebat sigue
manteniendo una gran actividad en torno al conflicto israelo-palestino.
Algunas de sus frases:
-- “Cuando finalmente los dirigentes palestinos acepten
completamente la existencia de Israel y deseen establecer un
Estado con todos los valores de las democracias civilizadas
occidentales, entonces y sólo entonces se logrará la paz”.
-- “El problema de los refugiados árabes fue causado por la
agresión árabe y no por Israel. ¿Por qué debe ser Israel
responsable de su destino?"
-- “¿Cómo es que el 4 de junio de 1967 yo era jordano y durante
la noche me convertí en palestino?”
-- “Israel fue la solución al mayor problema de refugiados del
mundo que había durado 2.000 años”.
Ha sido Andrés, un querido lector, quien ha descubierto al blog
la existencia de Walid Shoebat. Lo que viene ahora lo dice
Andrés:
“Por cada judío como Noam Chomsky, hay al menos veinte árabes y
musulmanes que, sin poder expresarlo, aman a Israel. Claro que
no es una tarea tan placentera y exitosa como ser judío e irse a
algún país europeo a ganar dinero tirando mierda contra Israel,
porque aquellos musulmanes disidentes son ejecutados en sus
países de origen o simplemente ignorados en Europa”.
Y el Profesor Javaloyes aporta esta imagen (reproducida al
inicio).
Fuente: Sobre Israel opinamos todos