Naciones Unidas respalda la versión israelí del enfrentamiento fronterizo

por Isabel Kershner y Nada Bakri

La Fuerza de mantenimiento de paz de Naciones Unidas en el sur del Líbano, UNIFIL, anunció su conclusión de que las fuerzas israelíes se hallaban cortando árboles dentro de su propio territorio antes de un intercambio de fuego letal con tropas del ejército libanés, reivindicando la versión de Israel de cómo comenzó el enfrentamiento.

Para Israel, la confrontación rompió una calma relativa en un tercer frente en una semana, después de un ataque con misiles desde Gaza y otro bombardeo al sur.

En tanto, un vocero del Ejército libanés había dicho que, las escaramuzas, comenzaron después que soldados israelíes cruzaran hacia el territorio libanés para cortar un árbol. Por su parte, el gobierno israelí, dijo que sus fuerzas estaban limpiando la maleza, como parte del trabajo de mantenimiento de rutina, a cierta distancia entre la llamada Línea Azul, la frontera reconocida internacionalmente y su valla de seguridad, y que había coordinado sus acciones con antelación con UNIFIL.

El gobierno líbanés, dijo que al menos cuatro libaneses fueron muertos mientras que, desde el lado israelí, se reportó que un comandante de batallón fue muerto y un comandante de una unidad fue gravemente herido. Se trató del enfrentamiento más feroz en el área desde la guerra, de un mes de duración, de Israel contra la milicia libanesa de Hezbollah , durante el verano del 2006.

En una declaración del último miércoles, UNIFIL, dijo que sus investigadores se encontraban aún en el lugar y que las averiguaciones continuaban. "UNIFIL estableció, no obstante, que los árboles - que estaban siendo cortados por el Ejército israelí- se encuentran al sur de la Línea Azul, sobre el lado israelí", dijo.

UNIFIL agregó que en el área en cuestión, el gobierno libanés tenía "algunas reservas respecto a la Línea Azul" , que fuera demarcada por Naciones Unidas cuando Israel retiró sus fuerzas del Líbano ( 2000) , "como lo hiciera el gobierno israelí en otros lugares".

Pero ambas partes se comprometieron a respetar la línea identificada, agregó UNIFIL, diciendo que Naciones Unidas, consideraba que "la Línea Azul debe ser respetada en su totalidad por todas las partes". Mark Regev, vocero del gobierno israelí , dijo que el anuncio "corrobora , con claridad , la versión israelí - que nuestra actividad de rutina se llevó a cabo enteramente al sur de la frontera y que el Ejército libanés abrió fuego sin provocación ni justificación alguna".

Horas después del incidente del último martes, cada parte culpó a la otra, intercambiando acusaciones de violar la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que respalda el cese de fuego de cuatro años de duración.

Un alto funcionario americano en Washington dijo que, basado en lo que se había informado hasta el momento, el Ejército libanés parecía haber sido responsable de comenzar el fuego: "abrimos fuego al aire y respondieron atacando con proyectiles de artillería", dijo el vocero del Ejército libanés , hablando en condiciones de anonimato.

El Ejército israelí dijo que sus soldados fueron atacados al oeste de la aldea israelí de Misgav Am

Israel dijo que creía que el ataque libanés fue planificado. Antes de que comenzara el fuego, los soldados libaneses gritaron a las tropas israelíes que retrocedieran, confirmaron funcionarios del ejército israelí, en tanto que los israelíes gritaron que estaban en territorio israelí.

La Teniente Coronel Avital Leibovich, vocera militar, dijo que francotiradores del ejército libanés abrieron el fuego y que "usaron como blanco a nuestros comandantes", que estaban observando el trabajo de mantenimiento.

El ejército israelí dijo que sus fuerzas devolvieron el fuego con armas livianas y usaron fuego de artillería. Varios minutos después, dijo el ejército en una declaración, un helicóptero de la Fuerza Aérea israelí atacó el Centro de Comando del Batallón de las Fuerzas del Ejército libanés en Al Taybeh, ocasionando daños a varios vehículos de combate blindados.

Luego de la primera respuesta israelí - dijo la Coronel Leibovich - se les pidió a los israelíes que detuvieran su ataque de modo que los libaneses pudieran evacuar a sus heridos. Comentó que Israel accedió, pero que 30 minutos más tarde, una granada propulsada por cohete fue lanzada contra un tanque israelí.

El Ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, dijo en una declaración: "Israel desea la paz y lo demostró cuando retiró sus fuerzas en el 2000 hacia la frontera internacional. Pero Israel no tolerará de ningún modo ataques contra sus soldados o sus civiles en su territorio soberano".

En tanto, el Ministro de Relaciones Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, ordenó a la delegación diplomática israelí ante Naciones Unidas, que presente una protesta al Secretario General y el Consejo de Seguridad, llamando al enfrentamiento: "una de las muchas violaciones" de la resolución de Naciones Unidas en la frontera N° 1701.

"Israel responsabiliza al gobierno libanés por el grave incidente, y advierte acerca de las consecuencias en caso que esto continúe", decía la declaración del gobierno israelí.

Intento de negación libanesa

Por su parte, el Primer Ministro del Líbano. Saad Hariri, dijo que: "Israel violó la soberanía libanesa", e instó a "UNIFIL, a las Naciones Unidas y la Comunidad Internacional a que asuman sus responsabilidades y ejerzan presión sobre Israel para poner fin a su agresión y sus violaciones".

UNIFIL pidió a ambas partes que muestren la "máxima restricción". Después que el Consejo de Seguridad se enterara acerca de los enfrentamientos, los miembros del Consejo emitieron una declaración conjunta expresando su "profunda preocupación" por la violencia.

Vitaly Churkin, el embajador ruso y presidente del Consejo de Seguridad durante este mes, dijo que el Consejo quería que "todas las partes actuaran con la máxima restricción", para evitar una mayor escalada y respetar el acuerdo de cese de fuego mantenido desde la guerra del 2006.

Para Israel, la confrontación rompió una calma relativa en un tercer frente en una semana, después de un ataque con misiles desde Gaza y otro bombardeo al sur. La frontera norte con Líbano, aunque tensa, ha estado generalmente calma.

Los funcionarios militares israelíes han advertido acerca de la fragilidad de la calma y han señalado un aumento coordinado del armamento por parte de Hezbollah al sur del Líbano y de Hamas en Gaza.

La última ola de violencia también coincidió con los movimientos tentativos hacia conversaciones de paz directas entre Israel y el liderazgo palestino, con el apoyo de Occidente y con base en la Margen Occidental. Israel y la administración de Obama han buscado el apoyo de estados árabes moderados, pero las fuerzas militantes islámicas en la región se oponen ante cualquier reanudación de conversaciones directas.
 

Fuente: The New York Times

 

 

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