|
Afganistán: ¿la peor pesadilla de Obama?
por Ingrid E. Hecker Perry
A la delicada
situación de las tropas estadounidenses en
Afganistán, se le suman todos los conflictos
locales. A pesar de ello, el público estadounidense
aparece, en las últimas encuestas, apoyando la
gestión de Barack Obama, pero si a todo esto se le
suma el problema del alto desempleo (10.8% el más
alto desde 1983), la controvertida reforma al
sistema de salud y la lenta recuperación de la
economía nacional, el presidente camina por terreno
peligroso.
Si la difícil
situación que atraviesan las tropas estadounidenses
en Afganistán, fueran poco para el actual gobierno
de Obama, en el plano local, las recientes
elecciones de alcaldías y consejeros para los
parlamentos estatales en los Estados Unidos, fueron
una advertencia para el presidente Barack Obama y su
nueva administración. El partido republicano ganó en
todos los estados claves y las dos alcaldías más
significativas del país, Nueva Jersey y Nueva York,
quedaron en manos también de ellos. Michael
Bloomberg, uno de los billonarios más influyentes de
los EE.UU y tal vez del mundo, se las arregló para
manipular al electorado yendo en contra de la
constitución del Estado para añadir cuatro años más
a su mandato, llevándolo a 12 cuando el límite
permitido, era solamente de ocho.
Como si esto no
fuer aun trago a margo para el joven presidente,
para colmo de males, el jueves recién pasado, en
Fort Hood/Tejas, un mayor del ejército nacido en
Virginia y de origen jordano (N. Hasan), médico
siquiatra de formación académica estadounidense y
perteneciente al personal del mencionado cuartel, al
parecer lleno de resentimiento y odio por la
política exterior del presidente Obama en los países
árabes y por las burlas que aparentemente sufría por
la profesión de su fe musulmana, las emprendió a
tiros en contra de cientos de soldados (la mayoría
jóvenes que esperaban confirmar sus órdenes de salir
en servicio a Irak y Afganistán) asesinando a trece
de ellos e hiriendo fatalmente a treinta y ocho más.
Obama ha ordenado las banderas de la nación a media
asta en señal de duelo hasta el día miércoles 11 del
presente.
¿Una guerra de contraterrorismo o
contrainsurgencia?
Obama llamó a la guerra de Afganistán una guerra de
necesidad en oposición a la de Irak que, según él,
fue una de elección . Y en relación a la decisión
que debe tomar en las próximas semanas, el
presidente les dejó muy claro a importantes
personeros de influencia del Congreso
estadounidense, que su administración no tiene
considerada una reducción significativa del número
de tropas en Afganistán ni tampoco una estrategia
contraterrorista focalizada en al Qaeda. Barack
Obama se reunió esta semana con líderes republicanos
y demócratas en la Casa Blanca para discutir la
propuesta de su máximo comandante en la zona de
combate, General McCrystal, para un incremento de
40.000 tropas con el objetivo de lograr y conseguir
la derrota de la insurgencia Talibán. La reunión que
se llevó a efecto en la víspera del octavo
aniversario del primer ataque aéreo en contra de
objetivos al-Qaeda en Afganistán , fue un intento
por dejar en claro que la d ecisión que Obama debe
tomar, tiene una trascendencia que va más allá de
políticas partidistas.
Visiones opuestas
La reunión se dio en el marco de un fuerte
intercambio de opiniones entre el presidente Obama y
su antiguo rival a la presidencia el senador John
McCain, quien acusó al presidente de titubear
mientras las tropas estadounidenses están bajo
ataque continuo y cotidiano. De acuerdo a personas
que asistieron a la reunión, el Senador le dijo al
presidente que "no debería moverse a este paso tan
relajado" mientras los comandantes esperan una
decisión en torno al número de tropas. El
comentario, hizo que Obama contestara firmemente
diciendo que "nadie siente más que yo la urgencia
acerca de la guerra y que no hay nada relajado en mi
decisión". Durante una discusión de más de 90
minutos, el presidente no dio ningún índice de cuál
sería su decisión, pero dejó muy en claro que la
guerra no se reduciría a una acción limitada de
contraterrorismo en la zona limítrofe con Pakistán,
estrategia que ha sido vinculada a las propuestas
hechas por el vice-presidente, Joe Biden.
Un personero importante de la administración Obama
dijo que el presidente había comentado que: "...
Dada la importancia que tiene esta decisión en
nuestra seguridad - y en la de nuestras tropas- seré
riguroso y exhaustivo, y a la vez actuaré con
sentido de urgencia..." El presidente agregó que
"... necesitamos debatir de manera honesta y dejar
de lado las afirmaciones de que esto se trata de
redoblar el esfuerzo o abandonar Afganistán..."
Obama ha añadido a la fecha, 21.000 tropas a la
fuerza estacionada ya en Afganistán, elevando el
número a un total de 68.000; muchos miembros del
partido Demócrata y un porcentaje significativo de
la opinión pública, se oponen abiertamente a un
incremento mayor. De acuerdo a lo dicho por sus
asesores republicanos y demócratas, el presidente
podría estar considerando un incremento modesto de
tropas cercano a los 10.000 más que a 40.000
hombres/mujeres, pero la Casa Blanca afirma que no
se ha tomado aún ninguna decisión. "Reconocemos que
el presidente tiene que tomar una decisión que es
dura y difícil, y que desea tiempo para que ésta sea
adecuada", dijo que líder republicano de la Cámara
de Diputados John Boehner, "... francamente, yo lo
entiendo, pero necesitamos recordar que cada día que
pasa, las tropas que tenemos allí, están en mayor
peligro". La afirmación tuvo un significado
dramático, porque el fin de semana anterior 8
soldados estadounidenses habían sido muertos en el
combate más duro y con mayores pérdidas de vida para
las fuerzas militares del país en un año.
La cadena de noticias CNN, informó que el ataque a
la base "Forward Operating Base Keating", en un
valle del distrito de Kamdesh en el este de
Afganistán, involucró a más de 200 insurgentes,
quienes habían ocultado morteros, cohetes y
artillería pesada en las montañas de alrededor y que
tuvieron la capacidad de inmovilizar a las fuerzas
estadounidenses desde las líneas ubicadas en los
costados. El ataque pareció diseñado para explotar
el hecho de que estas iban a retirarse de la base
bajo una nueva estrategia de consolidación de las
fuerzas en áreas de mayor densidad demográfica. Un
representante militar le dijo a la CNN que en el
momento en que las fuerzas estadounidenses se
preparaban para la salida, estas tuvieron que
retroceder en los minutos en que los atacantes
rompían con el perímetro de seguridad en torno a la
base.
El presidente Obama se reunió con su "consejo de
guerra", incluidos el vice-presidente Joe Biden, la
secretaria de estado Hillary Clinton y el Ministro
de Defensa, Robert Gates para analizar y evaluar
todo lo ocurrido hasta la fecha incluyendo este
evento en particular.
Los Aliados
La cuestión del número de tropas es también parte de
la agenda británica después de un serio intercambio
de opiniones entre Downing Street (sede del
gobierno) y el exjefe del Ejército, General Sir
Richard Dannatt acerca de la negativa de Gordon
Brown (Primer Ministro británico) frente a una
petición previa de 2.000 tropas extras para ser
enviadas a la provincia de Helmand. Se espera que
los ministros de gobierno le den la luz verde a un
incremento de 500 tropas, lo que significa que el
número se elevará a más de 9.500. A medida que el
índice de muertos in Helmand crece, especialmente
producto de ataques por explosivos a lo largo de los
caminos, el gobierno británico ha sido acusado de
equipar pobremente a sus fuerzas; por otro lado, una
encuesta hecha por la BBC mostró que el nivel de
oposición a la guerra no ha incrementado signific
ativamente en los últimos 3 años. Un 56% de los
encuestados sostuvieron que estaban en contra de
operaciones militares británicas en Afganistán,
mientras que un 37% las apoyaron. La misma encuesta
mostró 3 años atrás, que un 53% se oponía y un 31%
apoyaba. Francia y Alemania han decidido
recientemente, apoyar la gestión del presidente
Obama en Afganistán, pero con muchas condiciones y
reservas. El resto de los aliados europeos se
muestran igualmente titubeantes y dudosos.
Conclusión
Por donde se mire, Obama está atrapado entre la
espada y la pared. Promesas hechas durante su
campaña presidencial, lo obligarían a limitar el
número de tropas de manera importante y
significativa. La "izquierda" del partido Demócrata
estadounidense, lo acusaría de traicionar sus
promesas si es que incrementa el número de acuerdo a
lo solicitado por el General McCrystal y los
sectores republicanos lo acusan de inexperto e
inseguro a cada minuto en que se demora en decidir.
Habrá que esperar una o dos semanas antes que
sepamos qué es lo que el presidente Obama decidirá
en torno a este delicado tema, pero lo cierto es que
decida lo que decida habrá sectores de ambos
partidos que quedarán desconformes. Así será también
a nivel nacional e internacional. Estrategia
contrainsurgente o contraterrorista, lo cierto es
que seguirán perdiéndose vidas preciosas. Las
estrategias, tácticas y énfasis de guerra no
reconocen edad, género o nacionalidad. Muerte y
destrucción son un precio demasiado alto a pagar por
cualquiera que sean las razones que encontremos para
justificar guerras en cualquier parte del mundo.
FUENTE: HorizonteWeb. |