Perfilar, táctica efectiva contra el terror

por David Mandel

Aunque muchas "almas buenas" no están de acuerdo, la realidad es que el ala fundamentalista, extremista, e intolerante del Islam está hoy en conflicto con el mundo occidental, al cual desprecia y quiere destruir. Las "almas buenas", siguiendo la pauta de que no hay peor ciego que el que no quiere ver, consideran discriminatorio atribuir los crímenes de musulmanes a sus creencias religiosas.

Hace dos meses un musulmán fanático, nacido en los Estados Unidos, hijo de inmigrantes palestinos, disparó indiscriminadamente contra un grupo de soldados, matando a 13 personas e hiriendo a otras 30, en una base militar en Texas. A pesar de que había expresado en muchas ocasiones, públicamente, opiniones violentas contra los "infieles", y que sostenía correspondencia con un clérigo radical, que vive en Yemen, la FBI no lo consideraba peligroso. La primera reacción de las "almas buenas" en los medios de comunicación fue atribuir el crimen al estado psicológico del asesino. "Pobrecito, tuvo una crisis de depresión". Pasaron varios días hasta que no tuvieron más remedio que reconocer que el terrorista actuó motivado por sus creencias religiosas.

Hace una semana, un joven musulmán, nacido en Nigeria, de una familia millonaria, educado (mejor dicho, fanatizado) en Inglaterra, trató de hacer explotar un avión y causar la muerte de cientos de pasajeros inocentes. El explosivo, por increible fortuna, fracasó; los otros pasajeros consiguieron dominar al aspirante a asesino en masa, y apagar el fuego que había prendido.

Lo interesante del caso es que el padre del terrorista había advertido a las autoridades americanas de que su hijo representaba un peligro. A pesar de eso, el terrorista pudo subir sin problemas al avión que, luego, intentó destruir.

El alto status socio-económico del nigeriano, hijo de millonario y educado en prestigiosa universidad inglesa, demuestra el error y la ignorancia de los que mantienen que los suicidas-asesinos realizan sus actos inhumanos impulsados por su "desesperación" o su "pobreza". Lo que los motiva única y exclusivamente es su fanatismo religioso, el lavado de cerebro que reciben de sus clérigos y de sus líderes. (Durante la Guerra del Terror de Arafat, del año 2000 al 2004, tanto palestinos cristianos como palestinos musulmanes vivían bajo la ocupación israelí, pero sólo palestinos islámicos fueron asesinos suicidas. No hubo un solo caso de suicidas entre los palestinos cristianos).

El procedimiento llamado "perfilar", usado en Israel (entrevistar al pasajero que reúne ciertas características: edad, religión, nacionalidad, si compró el boleto en efectivo o crédito, si lo compró a último momento, si lleva equipaje, si sólo compró boleto de ida, etcétera), a pesar de que está comprobado que es efectivo, no se usa en otros países por ser considerado discriminatorio, y no ser "políticamente correcto".

Para evitar causar "ofensa", los aeropuertos de los Estados Unidos y de Europa usan el método de "revisar al azar", donde hay iguales posibilidades de revisar a una anciana de 90 años que a algún joven, con facciones del Medio Oriente, que está vestido, aun si es un caluroso día de verano, con un grueso abrigo.

En reacción al atentado terrorista del nigeriano, las compañías de aviación han decretado que, durante la última hora de vuelo, nadie se podrá levantar de su asiento. Parece que no se han dado cuenta de que en un vuelo, digamos de unas cinco horas, en el cual a los pasajeros no se les permite levantarse durante la última hora, un terrorista muy bien podría tratar de explotar el avión durante las primeras cuatro horas.

Están como la solterona dueña de gallinas de pura raza, que metió un gallo chusco en el gallinero. Para evitar cruces no deseados, cada noche, al oscurecer, la solterona sacaba al gallo del gallinero, ya que no podía imaginarse que, también durante el día, el gallo podía aprovecharse de la inocencia de las gallinas.

Mientras tanto, en el Aeropuerto Internacional Ben Gurión, los responsables de la seguridad de los pasajeros continúan la práctica de perfilar. Y la gran mayoría de los pasajeros demuestran comprensión y aprecio, pues saben que las entrevistas les pueden salvar la vida.