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Rabino
propone restablecer la poligamia

por David
Mandel
La Torah no
prohíbe la poligamia, (excepto al Sumo Sacerdote, al
cual sólo se le permitía una esposa), pero la sujeta a
ciertos reglamentos. Por ejemplo, si un hombre toma una
segunda esposa, este hecho no debe afectar la situación
económica de la primera. Respecto al rey, la Torah no le
limita el número de esposas, pero aconseja que no tenga
muchas. (La definición de "muchas" quedaba a criterio de
cada rey. Salomón, por ejemplo, no consideraba que 700
esposas mas 300 concubinas eran muchas - ver 1 Reyes
11:3).
El Talmud también permite tener varias esposas, pero
limita el número de las legítimas a cuatro, a cada una
de las cuales el esposo debe proporcionar un domicilio
separado.
Alrededor del año 1000 el rabino Gershom ben Yehuda, más
conocido como Rabbeinu Gershom, ("Nuestro maestro
Gershom"), dio un decreto, (takaná), prohibiendo la
poligamia, pero esto rigió sólo en las comunidades
judías europeas y no en las comunidades judías que
vivían en países islámicos. Hay una controversia
respecto a la duración de la prohibición. Hay quienes
dicen que la prohibición fue válida sólo hasta el final
del quinto milenio del calendario hebreo, es decir hasta
el año 1240 E.C. Otros dicen que la prohibición es de
duración indefinida. En el Estado de Israel la ley
prohíbe la poligamia.
Un grupo de judíos ultra ortodoxos, dirigidos por el
rabino Yehezkel Sopher, han creado una organización,
Habayit hayehudí hashalem ("El perfecto hogar judío")
cuyo objeto es reintroducir la poligamia. Según ellos,
la poligamia es la solución ideal para tres problemas:
a) hay demasiadas mujeres solteras que no pueden
conseguir marido; b) ayudaría a combatir la amenaza
demográfica de la población árabe; y c) evitaría que los
esposos busquen distracción sexual fuera del hogar.
Altos funcionarios del Rabinato en Israel,
escandalizados, dicen que los miembros de Habayit
hayehudí hashalem están motivados por pensamientos
impuros y pecaminosos.
El rabino Sopher dice que los judíos están siendo
discriminados por el gobierno, que tácitamente permite a
los beduinos tener más de una esposa, pero lo prohíbe a
los judíos. Él, hasta ahora, está casado con una sola
mujer, pero dice que ya obtuvo su consentimiento para
tomar una segunda esposa. (No lo dice, pero yo supongo
que ya debe haberle echado ojo a alguna simpática
vecina).
Yo, personalmente, tengo dos consejos para dar a los
miembros de Habayit hayehudí hashalem:
1. Tómense una ducha con agua helada cada vez que se les
pase por la cabeza la tentación de agregar una mujer
adicional al marco familiar.
2. Si, a
pesar de la ducha con agua helada, aún deciden presentar
la propuesta a sus esposas, háganlo sólo después de
verificar que su seguro de vida está al día, y que la
esposa no tiene a la mano un filudo cuchillo de cocina.
Fuente:
mandeldavid.com
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