Ha sido un año intenso
para Anajnu. Más allá de la habitual renovación, semana
a semana, de las once amplias secciones del Portal, de
la realización de emblemáticas entrevistas y reportajes,
hemos abordado una intensa labor en términos de
cobertura de las diversas, y en ocasiones, muy
abundantes actividades comunitarias; también hemos
desplegado una intensa agenda propia de relaciones
interreligiosas en diversos niveles y temáticas, además
de la participación en organizaciones de base de nuestro
país lo que nos llevó a estar presentes en importantes
actos ecuménicos, entre ellos la Oración por la Paz
Mundial. Paralelamente, el Portal Judío de Chile ha sido
invitado a exponer la visión judía sobre diversos
aspectos de la realidad en una infinidad de conferencias
y charlas en instancias religiosas y sociales, judías y
no judías, especialmente en el ámbito político.
Tal vez la actividad más importante y motivadora haya
sido la invitación recibida para exponer en el Congreso
Nacional sobre el proyecto de “Ley Antidiscriminación”,
participación que tuvo un gran impacto no sólo mediático
sino que también en el mundo político y las
organizaciones sociales representantes de la diversidad
interesadas en la pronta promulgación de esta importante
y necesaria ley. También, en este sentido, hemos
colaborado con la Comunidad Judía de Chile en la
gestación de la Mesa Amplia, en la que estuvieron
representadas las diversas minorías de nuestro país, con
el objeto de trabajar e influir en la pronta aprobación
de ese instrumento legal.
Prácticamente desde nuestros comienzos, nos vimos
abordados por un tema, a nuestro juicio, de importancia
fundamental: la existencia en nuestra colectividad de un
importante número, que, sobre la base de serios estudios
propios, ciframos en un 53%, de judíos no
institucionalizados o como se les ha denominado: “judíos
invisibles”. Nos dimos cuenta que muchas de las causales
de esta realidad no sólo tienen que ver con
circunstancias económicas o de lugar de residencia sino
que con causas que van desde la desilusión con las
comunidades, sinagogas e instituciones comunitarias, con
la elitización de las mismas y con una percepción de
falta de empatía y aceptación ante circunstancias
particulares.
Muy a menudo Anajnu es el único vínculo con el judaísmo
de estos Judíos Invisibles. Nos sentimos empáticos con
esta especial situación y nos sentimos halagados que
muchos de ellos consideren que les representamos en su
necesidad de una información pluralista. Lo anterior nos
ha motivado a desplegar una intensa campaña de
divulgación y esclarecimiento sobre esta preocupante e
injusta realidad comunitaria, hemos realizado decenas de
charlas en diversas instituciones e instancias de la
colectividad organizada, hemos generado y apoyado
actividades como Pesaj en La Florida y Janucá en Maipú,
ambas con un notable éxito, entre otras muchas
actividades de menor visibilidad. Hemos tratado de
potenciar la única sinagoga remanente en el centro de
Santiago, intentamos fomentar los vínculos entre estos
judíos para generar grupos de amigos que puedan
compartir vivencias judaicas en su entorno y que, de ser
necesario, cuenten con nuestra asesoría y apoyo para
lograrlo.
Hoy podemos decir, con satisfacción, que la existencia
de los Judíos Invisibles, está en el centro de las
preocupaciones comunitarias. Nuestro accionar ha sido
intenso, también en muchos otros ámbitos y creemos haber
marcado una diferencia, un antes y un después, en la
percepción de este problema.
Este es un momento adecuado tras una intensa y
fructífera labor, para un necesario descanso. Por eso,
tal como hemos hecho los años anteriores, le brindamos a
nuestros lectores una edición ampliada. Volveremos el
primer jueves de marzo con renovadas energías y con
interesantes y novedosos proyectos que desarrollaremos
durante este periodo anual. Invitamos a aprovechar este
receso leyendo todos aquellos artículos que, por una u
otra razón quedaran pendientes de lectura y que se
pueden encontrar en el recuadro “artículos anteriores”,
en cada sección.
Queremos agradecer por su apoyo y fidelidad, a nuestros
lectores, a quienes nos debemos, a nuestros
colaboradores, que generan el valioso material que
publicamos, a nuestros auspiciadores que junto a
nuestros generosos donantes permiten que podamos seguir
adelante con nuestra misión, a nuestras páginas amigas y
muy especialmente a las instituciones transversales de
nuestra colectividad y a todos aquellos que con su voz
de aliento nos motivan, nos apoyan y nos dan el impulso
necesario para seguir adelante.
Felices y reparadoras vacaciones a todos.