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El Potencial del
Voluntariado

por Bernardo Kliksberg
¿Por qué los voluntarios, los que aportan desinteresadamente a
causas de interés público, se han constituido en la séptima
economía del planeta en el valor que significan sus
aportaciones?.
El producto bruto que generan en ayuda a los demás, sólo es
superado por los productos brutos de USA, Japón, China,
Alemania, Inglaterra y Francia. En muchos países desarrollados
están produciendo más del 5% del Producto Bruto. Por otra parte
su ayuda tiene un alto valor cualitativo. Como se mostró una vez
más en Haití a través de organizaciones modelos como entre otras
Médicos sin Fronteras va a los más desfavorecidos, es directa,
rápida, entregada. Desde ya las políticas públicas son las
principales responsables en sociedades democráticas de asegurar
los derechos de todos los ciudadanos a alimentación, salud,
educación, y trabajo, pero las organizaciones voluntarias pueden
ser un aliado formidable. Ha declarado sobre ellas la Asamblea
General de la ONU “El voluntariado es un componente importante
de toda estrategia encaminada a ocuparse de ámbitos tales como,
entre otros, la reducción de la pobreza, el desarrollo
sostenible, la salud, la prevención y gestión de los desastres,
la integración social, y en particular la superación de la
exclusión social y la discriminación”.
En América Latina con 190 millones de pobres, un 16% de niños
con desnutrición crónica, un 25% de jóvenes fuera del sistema
educativo, y del mercado de trabajo, una red enorme y en
crecimiento de ONGs es un firme apoyo de los desamparados, y
muchas veces es utilizada por la política pública para ejecutar
sus programas por su confiabilidad, eficiencia y compromiso.
Una serie de estudios científicos recientes indican que el
voluntariado está apelando y movilizando algunas de las mejores
calidades innatas que tiene el ser humano.
Muestran que los bebes tienen una tendencia innata a ayudar aun
antes de que comience plenamente el proceso de socialización.
Biólogos prominentes como Frans de Vaal dice que sus
experimentos concluyen que “estamos preprogramados para
acercarnos a los otros”, y que la “empatía es una respuesta
automática”. Diversas pruebas como entre ellas la de tirar un
objeto al suelo, y esperar la reacción de un niño pequeño, dan
consistentemente una actitud de ayuda. Los niños desde pequeños
tienen la sensación de que todo el mundo debe ser tratado con
equidad. Hay un sentido innato del deber. Se admira a quien se
sacrifica por el grupo. Por otra parte como lo sugiere Angier en
el New York Times todo esto no es una tortura “las personas
cooperan porque lo disfrutan”.
El altruismo no es automático. Lo que se haga en el campo de la
formación ética, de la educación, de la cultura, de las
prácticas de solidaridad, puede fortalecerlo, y dados todos los
elementos de egoísmo, insolidaridad, e individualismo presentes
en las sociedades, hay que fortalecerlo continuamente. Así el
asumir el altruismo puede tomar tiempo. Investigadores
australianos hicieron un estudio sobre la reacción de los
pasajeros y de la tripulación en el Titanic que tomo tres horas
en hundirse, en 1912, después de chocar con un iceberg, con otro
barco el Lusitania, que fue torpedeado en 1915, se hundió en
sólo 18 minutos. Tenían el mismo tamaño, similares tipos de
pasajeros, y tuvieron casi el mismo número de sobrevivientes.
Pero las diferencias entre quienes sobrevivieron fueron muy
fuerte. En el Lusitania eran jóvenes, hombre fuerte. Su tasa de
sobrevivencia fue un 8% mayor que las personas de más de 35 año.
En el titanic las mujeres tuvieron un 53% más de supervivencia
que lo hombre, y los chicos un 15% más que los adultos. La
conclusión es que cuando el tiempo es muy limitado priman los
instintos de supervivencia, pero si hay más tiempo funcionan las
influencias sociales. El investigador Benno Torgler concluye:
“El tiempo es crucial porque los elementos que disparan las
reacción sociales sólo emergen después de un tiempo”.
Trabajar por fortalecer el voluntariado es estar potenciando una
fuerza de gran valor para la lucha por sociedades mejores, pero
al mismo tiempo su práctica es una de las principales maneras de
potenciar, y poner en plena marcha estas semillas de altruismo
con las que el ser humano ha sido privilegiado.
Fuente: La Nación (Argentina)
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