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La Pre Reforma en
las Juderías de España

Para mediados del
siglo XV, se produjo un movimiento extraordinario entre los
judíos que poblaban las ciudades de Sevilla, Valladolid y
Barcelona que, aunque poco referido, resulta de crucial
importancia para entender el proceso de la Reforma.
Ocurrió que, en toda Europa, pero mayormente en España, comenzó
una gran oleada de conversiones al cristianismo.
Algunos adeptos a las teorías conspirativas, sostienen que estas
conversiones tenían solo el objetivo de lograr mejorar el
posicionamiento social, acercarse al poder (¿!) o simplemente
escaparle a los cada vez más frecuentes ataques antisemitas.
Esta hipótesis podría ser cierta solo en algunos casos, ya que
los estudios serios revelan una raíz profundamente espiritual
basada en una oleada de convencimiento mesiánico.
Algunos conversos se enrolaron en las filas de la Iglesia
(tengamos en cuenta que todavía no existía la Reforma), mientras
que otros, la mayoría, se mantuvieron absolutamente separados,
manteniendo su identidad judía.
Resulta interesante que, para la Iglesia de Roma, el judaísmo
tradicional no constituía una amenaza. Incluso algunos judíos
habían llegado a ocupar cargos importantes en la Corte y centros
académicos.
Mas cuando se inició el movimiento mesiánico, se encendieron las
luces de alarma. Inmediatamente, los judíos fueron vistos como
una amenaza y desde los púlpitos se propugnó oleadas de ataques
antisemitas organizados.
En 1444 se instituyeron los Estatutos de Limpieza de Sangre,
mediante los cuales, los aspirantes a ocupar algún cargo
público, debían probar su “ascendencia cristiana tradicional”,
lo que de hecho excluía a los de origen hebreo.
En 1478, una bula papal ordenó la creación de la Inquisición
Española, con la finalidad de combatir las “prácticas
judaizantes” de los judeoconversos. (Podemos imaginemos cuáles
serían esas prácticas. ¿Quizás negarse a inclinarse ante
imágenes? ¿Quizás considerar que la Ley del Señor se revela en
las Escrituras y no en la boca de un obispo? ¿Que el centro de
la adoración debería ser Yeshúa y no María?)
En fin, la corrupta y perversamente eficaz organización
saquearía los bienes, torturaría y asesinaría a miles de judíos,
conversos o no (a los conversos se los llamaba despectivamente
“marranos”). Solo de entre los asesinatos (habitualmente en la
hoguera) que fueron documentados por la propia Inquisición, se
cuentan unos 2000 mesiánicos, además del resto.
Los judíos fueron finalmente expulsados de España.
Exiliados en
distintas partes de Europa, estos predecesores de la Reforma y
sus descendientes, se enrolarían en la causa Protestante y
marcarían con su impronta algunas de las características
distintivas de la idiosincrasia reformada. La exégesis bíblica a
partir del hebreo, la conciencia de Jesús como un personaje
hebreo, la revalorización del Tanaj (AT) y los profetas, y otros
elementos de la cultura protestante, han sido aportados desde el
judaísmo, que amalgamado con el cristianismo reformado,
enriqueció el Evangelio.
Y fue precisamente Sevilla, la más grande de las juderías, la
ciudad que se transformaría en el bastión de la Reforma en
España, hasta que los protestantes, finalmente siguieron el
mismo destino que los judíos.
FUENTE: Cristianos por Israel
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