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Colesterol o Kneidalaj

 

Mis queridos amigos

Como todos los años, me faltan menos de 24 horas para elegir..Sí!!! Debo decidir entre dos cosas muy difíciles de elegir  En menos de 24 horas debo elegir entre mi "colesterol" o un buen plato de "ioij mit kneidalaj" y encima me gustan los kneidalaj con "grivn" haaaa!!! ¿Se olvidaron lo que son grivn? Ok, les voy a recordar a los más olvidadizos que "grivn" es la pura grasa de gallina, o mejor dicho de pollo porque las gallinas ya no existen, Y QUÉ "TAAM" QUE LES DA  A LOS KNEIDALAJ!!!!

 

Vei iz mir!!! ........cambio horas de mi vida por un muy buen plato de "ioij con kneidalaj mit grivn"! y por supuesto, un poquito de cebolla  frita... Lástima que ya no está mi bobe para hacerlos... pero todavía quedan algunos "idishe deliverys" que algo se asemejan a los que extraño (aunque sea en su formato).  

 

Recordando mi niñez y adolescencia, después del "ioij con kneidalaj" venía el "guefilte fish" que me enseñaron desde chiquito que se come dos veces seguidas...sí!!! El primer plato con dos bolas de "guefilte" hervido mit jrein con su rodaja de zanahoria decorándolo y juguito del pescado

(lástima que no se puede usar pan para "aintinken" en el juguito del pescado) el segundo plato de guefilte era el hecho en el horno, un pan de pescado inmenso y dorado, que también venía en dos grandes rodajas y el jrein dándole un color espectacular al plato. (Ojo! El jrein hecho por mi zeide que te hacía llorar de lo fuerte que era)

 

Acá no termina la cosa, claro… todos dicen el pescado no engorda… no llena, por más que comas pescado, te quedas con hambre, entonces mi bobe y mi vieja servían un humeante y abundante plato de pastrom (o pollo en su defecto) al horno con farfalaj!!!!!!!!!!! (siempre fuí, soy y seré un eterno agradecido a D's por haber creado estas fiestas!!!) y seguimos pensando en el colesterol...porque, como quedaron "grivn" y cebollita frita de los kneidalaj, se mezclaba este sobrante con los farfalaj...(a mejaie!!) Me acuerdo que después de comer todo esto, cuando me sentía como que iba a reventar en cualquier momento, mi vieja me decía: "querés más pastrom?" Por supuesto le decía que no… que no daba más..., me miraba seria y me preguntaba... ¿y un poquito más de farfalaj solitos? Menos todavía!!! Entonces mi vieja preocupada, seria y dudosa me miraba fijo a los ojos y me preguntaba... ¿NO TE GUSTÓ? (para mi vieja, no repetir un plato de comida era sinónimo de que no te había gustado)

 

En fin... Mi bobe y mi vieja cocinaban como si tuvieran que alimentar a todo el pueblo judío en el desierto durante cuarenta años seguidos. Con mi bobe y mi vieja allá el Maná nunca hubiera sido necesario; por eso media hora antes de irnos cada uno para su casa, mi bobe empezaba a preparar los "pequelej" para que se llevaran mis tías y mi vieja. La bobe decía: total el zeide tanto no come, con un "shtikele" de pescado al horno y pastrom al zeide lo conformaba.

 

Ahora ya estoy mas grande, me tengo que cuidar mucho más que cuando era niño o adolescente, entonces; COMO TODOS LOS AÑOS, ME FALTAN MENOS DE 24 HORAS PARA ELEGIR... que tzures...no? Cierro la boca, o me siento a comer recordando aquellos dulces momentos que disfrutábamos con los que ya no están?

 

En definitiva, un poco más de colesterol, se elimina en 15 o 20 días haciendo dieta...no?

 

De todo corazón con un gran abrazo… 

 

PD: los farfalaj eran de Pesaj!!!!! (Obvio!)

 

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Artículos anteriores:


El “béiguel”, un panecillo que viajó del shtetl judío al espacio

Con el agujero de un donut y el sabor de un panecillo algo dulce, el "béiguel" se ha popularizado en Europa y América en las últimas décadas y hasta ha llegado al espacio, aunque fueron los inmigrantes judíos quienes hace más de un siglo lo importaron de sus shtetl (barrios) de Europa del Este.

Aunque se asocia principalmente a los asquenazíes (judíos que se asentaron en esa zona de Europa a comienzos del siglo X), que lo adoptaron para rituales funerales o como ofrenda en nacimientos, este pan de densa miga se creó en la cristiana Polonia en el siglo XVII.

Pero después se extendió a otros países de la zona y hasta Rusia, donde aún hoy se venden delicias similares.

Hay muchas versiones sobre los orígenes de este panecillo, pronunciado "béiguel", que suele ofrecerse relleno de salmón ahumado y queso cremoso.

Una teoría sostiene que nació en Cracovia, como alternativa a un pan magro que se vendía por Cuaresma, y se ha documentado que ya en 1610 se ofrecían "beygls" (en Yiddish) a las parturientas.

En Polonia de la época, al parecer los judíos se aficionaron a los "béiguel" porque era un pan que se podía preparar con respeto al Sabbath: la masa se ultimaba antes del periodo de descanso semanal, cuando se dejaba descansar las preceptivas 12 horas para, una vez concluido el receso, proceder a hornearla.

"Tiene un sabor único, no se puede comparar con el de un panecillo", dice convencido Sami, propietario de una emblemática panadería judía en un barrio del este de Londres.

Este pequeño empresario de origen israelí cree que su secreto es "el sabor ligeramente dulzón" y, más importante, el hecho de que la masa se hierve antes de ser cocida en el horno.

Sami es uno de tantos judíos que a lo largo de los siglos se han establecido en el East End londinense, y especialmente en el barrio multicultural de Brick Lane, hoy poblado sobre todo por bengalíes pero con muchos vestigios de un pasado en el que dominaron los hebreos de la Europa oriental.

La implantación del "béiguel" en Norteamérica, donde gozan de una enorme popularidad, se aceleró con la invención en 1880 del queso cremoso y la llegada por esas fechas de miles de nuevos emigrantes judíos, sobre todo a Nueva York y Chicago, en EEUU, y a Montreal en Canadá.

Aparte del colectivo hebreo, el panecillo agujereado no llegó a la mayoría de la población estadounidense hasta bien entrados los años sesenta del siglo XX, cuando se inventaron máquinas de producción masiva y la versión congelada del producto.

Recientemente incluso llegó al espacio: en 2008, el astronauta judío-canadiense Gregory Chamitoff se llevó nada menos que dieciocho "bagels" (cubiertos de semillas de amapola) en una misión a la Estación Espacial Internacional. Fuente: EFE

 

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La historia del pueblo judío y la justicia de Dios

...con licencias poéticas un poco de buen humor...

Uno se pone a pensar y le empiezan a surgir ciertas dudas.

¿Dios es justo?...

¿Las decisiones que tomó fueron las acertadas?...

Un análisis de los hechos acrecienta esas dudas, y es por eso que quiero profundizar en los detalles.

Y empecemos por el principio...

A Adán y Eva los echó del Paraíso por haberse comido una manzana. ¿No les parece una exageración? Si cada vez que nuestros hijos nos desobedecen, los echáramos de nuestra casa, no existirían las familias. Si Adán y Eva se hubieran comido un menú chino número 4, con egg rolls, wontong soup, cerdo en salsa agridulce, pollo con almendras y una banana soufflé, se podría haber agregado a la carta de acusación el pecado de la gula..., pero, ¿por una simple manzanita, por más deliciosa que sea...?

Luego le permitió a Caín romperle la cabeza a Abel por una simple discusión de índole agropecuaria.

Al pobre Noé le mandó un diluvio de la gran siete que lo obligó a construir el Queen Mary One para salvar a su familia y a una pareja de todos los animales existentes, incluyendo una pareja de cerdos, lo que no se explica para qué?, si al final nos prohibió los sándwiches de jamón.

A la mujer de Lot la convirtió en una estatua de sal por echar una miradita para atrás, dejándolo al pobre Lot, inconsolable. Si hubiera tenido un poco> de consideración, la hubiera convertido en estatua de azúcar, y Lot podría, de vez en cuando, darle una lamida. Pero, ¿de sal, con la alta presión que Lot tenía?

Después los muchachos quisieron construir, en su honor, una torre en Babel, y tampoco le gustó la idea, y decidió tirar la torre abajo. Primero pensó en estrellar un avión contra la torre, pero se dió cuenta que aún no se habían inventado los aviones, y entonces buscó una manera más rebuscada para confundir a la gente. Creó un sinfín de idiomas, nadie se entendía con nadie, uno pedía un ladrillo y el otro le traía una oveja, hasta que al final la torre se vino abajo. y hasta el día de hoy la gente sigue sin entenderse. Los únicos que sacaron tajada del asunto fueron los vendedores de diccionarios.

Luego vino la expulsión de Agar y su hijo Ismael, porque Sara, la mujer de Abraham, le llenó la cabeza a éste:

-"Echá a esa loca de acá, si no me voy yo". Y Abraham le hizo caso. Y en vez de ponerle un pisito en las cercanías, como hacen todos, los mandó al desierto. Esa decisión errónea la estamos pagando todos hasta el día de hoy.

Después, para poner a prueba la fe de Abraham, le mandó cortarle la cabeza a su propio hijo, Isaquito. ¿A quién se le puede ocurrir idea semejante? Es como pedirle a un hincha de Boca que salga a la calle con la camiseta de River. Menos mal que cayó un ángel que lo convenció que no lo hiciera, y todo llegó a un final feliz, haciendo un asado con un cordero que andaba dando vueltas por ahí.

Unos años más tarde, Dios fue cómplice de la primera estafa a gran escala en el mundo, al permitir que Jacob se hiciera pasar por su hermano Essau, para quedarse con la herencia de su padre. ¿Cómo Dios permitió un hecho así con la importancia que le da a la legalidad y al cuidado de los derechos humanos? Jacob pagó cara su conducta cuando sus propios hijos vendieron a su hijo preferido, Josú, a unos árabes, por unos pocos shekalim, que ya en aquella época estaban bastante devaluados, y en consecuencia no les alcanzó ni para comprarse un camello.

Luego, no sé bien por qué, nos vendieron a todos y terminamos siendo esclavos en Egipto. En Egipto, la hija del Faraón encontró una cesta que flotaba en el río con un bebé adentro, y se lo llevó a su casa. Una confirmación que los dioses ajenos también cometen errores. Porque el nene, de nombre Moisés, se hizo todo un hombre (muy parecido a Charles Heston) al que no le gustó nada que les dieran latigazos a sus hermanos de religión. Y empezó a hacer propaganda con altavoces, donde se la pasaba gritando: "- ¡¡Dejad ir a mí pueblo!! ¡¡Dejad ir a mí pueblo!!". Como el Faraón era bastante cabeza dura, no le hizo caso, y entonces Moisés inició una guerra con armas biológicas en las que incluyó langostas, sapos y piojos. De todas maneras, podemos decir que por fin Dios estuvo de nuestro lado, y nos ayudó con toda una serie de milagros (a Dios lo que es de Dios). Al final nos dejaron ir, y para cruzar el Mar Rojo contamos con la ayuda americana, ya que Cecil B. de Mille abrió las aguas el mar para dejarnos pasar, y las volvió a cerrar cuando llegaron los egipcios que nos perseguían. Los egipcios nunca fueron grandes nadadores (nunca ganaron una medalla olímpica en natación) y a todos los que les agarró la subida, murieron. Comandados por Moisés, empezamos a vagar por el desierto en busca de la Tierra Prometida por Dios..

Un día Dios lo llamó a Moisés a una montaña y le entregó las Tablas de la Ley. Cuando Moisés volvió con ellas donde estaba su gente, encontró que en vez de haber construido una estatua de él (como se acostumbra entre todos los pueblos de la zona que alaban a sus dirigentes) estos habían construido la estatua de un becerro.. A Moisés le dio mucha bronca, tiró las Tablas al suelo, destruyéndolas, y como consecuencia nadie las aprendió. Y hasta el día de hoy, se roba, se mata, se desea la mujer del vecino, y nadie respeta al padre ni a la madre. Para evitar esto, Dios podía haber hecho las Tablas por duplicado. Y la humanidad sería hoy mucho mejor.

Mientras vagaban por el desierto, se les acabó el agua. Entonces Dios le dijo a Moisés que le hablara a una piedra que había en el camino, y que de allí saldría agua. Moisés comenzó a hablarle a la piedra y no pasó nada. Siguió susurrándole..., y nada. Comenzó a gritarle...., y nada. Bastante nervioso, porque alrededor estaba todo el pueblo con los vasos preparados, se cansó y le pegó una fuerte patada a la piedra. Y eso trajo varias consecuencias:

1)      Parece que la patada destapó un caño y el agua empezó a salir a borbotones, con gran alegría para todos;

2)      Moisés se rompió una pierna, hubo que enyesarlo y desde ese día, necesitó un bastón para caminar;

3)      A Dios no le gustó que Moisés no hiciera exactamente lo que él le había dicho y lo condenó a no entrar en la Tierra Prometida (¿no les parece exagerado el castigo, después de todo lo que Moisés hizo por él?)..

La cuestión es que el Pueblo Elegido anduvo cuarenta años dando vueltas por el desierto. Y este desperdicio se le puede achacar a Moisés, que salió al paseo sin brújula y sin mapa. Si Dios realmente hubiera querido echar una mano, habría aprovechado ese tiempo en llevarnos a algún lugar bastante mejor. Por ejemplo, Suiza, donde nos habría evitado muchos problemas en el presente. Como todos saben, Suiza está dividido en cantones, y así hoy existiría un cantón sefaradí, gobernado por el Rav Ovadia Iosef; un cantón ashkenazi, dirigido por Shimón Peres, que hubiera ganado todas las elecciones sin problemas; un cantón ruso, donde el poder estaría repartido entre Sharansky y Liberman; un cantón americano, que habría subido al mapa de la mano de Tal Brodie; y un cantón argentino, que estaría bajo la tutela del general Peronsky tras haber derrocado en una revolución al general Videlman.

En lugar de llevarnos a Suiza nos llevó al único lugar en todo Medio Oriente donde no hay una sola gota de petróleo, ni agua, ni oro, ni diamantes. Lo único que había era leche y miel, que servían para hacer buenas tortas, pero que no podían competir para la exportación con las tortas vienesas (en especial con la torta de chocolate de Sacher). De cualquier forma, la gente aceptó el lugar y comenzó a construir un Templo como agradecimiento. Pero parece que a Dios no le gustó mucho el estilo y lo hizo destruir por los persas, que no se hicieron rogar demasiado para tirarlo abajo.

Pero el Pueblo de Israel era testarudo y comenzó la construcción de un Segundo Templo. Y eso hizo enojar mucho a Dios que envió a los romanos para que nos dieran un escarmiento. Los romanos, que habían creado un gran imperio, conquistaron el lugar, destruyeron el Segundo Templo, y en su lugar construyeron el Palacio de la Pizza, en pleno centro de Jerusalem.

Además nos tomaron prisioneros y llevaron a muchos como esclavos a Roma.

El pueblo se dispersó por todo el mundo, y durante 2000 años cada uno vivió donde conseguía una vivienda barata. Muchos se fueron a España, y durante varios siglos vivieron felices, comiendo paella y asistiendo a espectáculos de flamenco. Tampoco eso le gustó a Dios y envió al F.L.E. (Frente de Liberación Española), más conocida como Inquisición, para que nos echaran del país, como así ocurrió. Si nos hubiéramos podido quedar, hoy seríamos, casi todos, socios del Real Madrid, y podríamos deleitarnos con Beckham, Zidanne y Ronaldo, en vez de sufrir con Venado, Revivo y Nimni. Pero el daño no lo sufrimos sólo nosotros. Los españoles perdieron más. En aquella época España empezaba la conquista de América, cosa que logró en casi toda Sudamérica y América Central. Y por falta de armas, se perdió la conquista de América del Norte (con la excepción de Miami). Si no nos hubieran echado, les hubiéramos fabricado una gran cantidad de Uzis, y proveídos con ellas, hubiera resultado muy fácil conquistar toda América del Norte. Y hoy en día seríamos los dueños de gran parte de los bancos de Norte América y con seguridad dominaríamos en Hollywood. Otra gran cantidad de gente de nuestro pueblo, los que sufrían el calor de Andalucía, se fueron a Rusia. Y allí se arreglaron bastante bien, alimentándose con comidas típicas del lugar (borsht, varenikes, kreplaj y tzimes), hasta que otra vez intervino Dios, que evidentemente, y de acuerdo a las pruebas aquí detalladas, eligió nuevamente a este pueblo... para sufrir!!

Así comenzaron los atentados, conocidos como progroms, en las pequeñas poblaciones donde vivían judíos. Y otra vez nos llevaron a buscar lugares más tranquilos. Lo único bueno que salió de estas circunstancias, fue una excelente versión del Violinista en el Tejado, que ganó varios Oscares.

Y entonces, Dios, cansado de todas las peticiones de ayuda que le enviaban, llamó a licitación para solucionar de una buena vez los problemas del pueblo judío.

A la licitación se presentaron varios candidatos. El primero fue Theodor Hertzel, que presentó en su solicitud un libro titulado "El estado judío", que con el tiempo llegó a ser realidad (Blumfield). Otro que se presentó fue el barón Hirsh, que trajo un plan de comprar tierras en la Argentina para construir allí el nuevo Estado Judío (no sé si la idea era buena, pero si se hubiera materializado, por lo menos ya habríamos ganado dos campeonatos del mundo en fútbol).

El tercero fue un científico llamado Einstein, que un día, mientras se bañaba, entró en una bañera llena de agua y al ingresar en ella el agua desbordó. Einstein pensó un poco y gritó ¡¡Eureka!!, y sacó el tapón de la salida de agua e inmediatamente la bañera se vació. Y entonces dijo:

"Todo es relativo". Se apresuró a sentarse y escribió la fórmula que se le había ocurrido: E=MC al cuadrado. Cuando terminó se la mostró a su sirviente, y este, con los ojos llenos de lágrimas le dijo:

- "¡¡ Pero si esto es una bomba atómica !!".

Otro que quiso aportar para solucionar los problemas fue un hombre que se la pasaba cantando "Si yo fuera Rothschild ". Era Rothschild. El último que se presentó a la licitación fue un tal Adolfo Hitler, que intentó convencer a Dios que tenía la solución final para el pueblo judío. Y en una decisión escandalosa, Dios eligió a este último como ganador de la licitación. Hitler se puso inmediatamente a trabajar y hoy podemos decir con certeza que existen 6.000.000 de razones que condenan a Dios por su enorme error. Y hay muchos que hasta el día de hoy se niegan a perdonarlo.

Menos mal que otra vez los americanos vinieron a exterminar a los malos de la película. Las fuerzas al mando de John Wayne Eisenhower y Kirk Douglas MacArthur llegaron a tiempo para evitar unos cuantos millones "de razones" más en el juicio a Dios.

Al final, cuando los que quedaban vivos buscaban un nuevo sitio para rehacer sus vidas, se juntaron las ideas de Herzl, el dinero de Rothschild, y la bomba atómica de Einstein, para regresar a nuestro lugar, nuestra tierra.

Y hace 56 años que volvimos, construimos un nuevo templo (la Knesset), y pretendemos vivir lo más tranquilos posible.

Es difícil, porque la zona se la disputan dos dioses. El nuestro nos promete desde hace miles de años que nos va a enviar al Mesías. A pesar del tiempo transcurrido, éste no parece, y ni siquiera telefonea. Por lo cual muchos han dejado de creer en las promesas de nuestro Dios.

El otro, Alá, hace promesas aún más imposibles. Prometió a todo aquel que se haga pedazos en un lugar donde haya muchos judíos, el Paraíso con setenta vírgenes esperándolo. Y eso, evidentemente, es una gran mentira, porque... ¿ de dónde va a sacar Alá setenta vírgenes, cuando hoy en día es casi imposible encontrar una sola mayor de 10 años de edad ?...

Esa es la causa por la cual millones de personas en todo el mundo dejaron de creer en los viejos dioses. Y fueron apareciendo dioses locales que hacen e hicieron la felicidad de mucha gente. Por ejemplo, en Brasil y Argentina, se creó una nueva religión con sus respectivos dioses Pelé y Maradona. En EEUU. apareció el dios del baloncesto, Michel Jordan. En Inglaterra llegaron los dioses de la música, Los Beatles. En Francia, un país bastante prostituído, apareció la diosa del sexo, Brigitte Bardot. En Italia, el dios del "bell canto", Luciano Pavarotti. Y en España, que por mucho tiempo pasaron hambre, hoy tienen al dios de la comida, Carlos Arguiniano. Y aquí en Israel, nos llegó el dios del Bla Bla, Bibi Netaniahu, un dios muy instruido que le promete a cada uno lo que le gustaría oír. El quiso convertirse en un héroe como Robin Hood, pero se le olvidó el argumento. Y en vez de sacarles a los ricos para darles a los pobres, le saca a los pobres para darles a los ricos. No llevó a cabo ningún milagro, ni siquiera uno que realizó alguien que anduvo por estos sitios hace unos 2000 años: la multiplicación de los panes y los peces. Si como mínimo hubiera repetido el mismo milagro, se podría haber cocinado toneladas de guefilte fish, y muchas personas no estarían muriéndose de hambre.

Y así llegamos al día de hoy, donde la mayoría de los hombres del planeta adoran a un nuevo dios. Un dios que ayuda a sanar a personas enfermas, que da felicidad, facilita la llegada del amor, y brinda la oportunidad de llegar a verdaderos paraísos, donde no es delito comer una manzana, y si se quiere, uno puede deleitarse con una langosta con champagne. Es un dios al que se puede ver e incluso tocar. Es pequeño y de color verde, se llama DÓLAR, y se lo venera en templos especiales, llamados bancos.. A los sacerdotes que los dirigen se los llama gerentes, y producen muchos milagros que llevan el nombre de créditos bancarios. Y generalmente, cuando uno sale de esos templos, después de haber recibido uno de esos milagros, mientras se aleja rumbo a su hogar, lo hace musitando muy bajito:

- "Gracias a Dios"...

 

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Hablar por celular afecta la memoria

Un estudio realizado en la Universidad Ben Gurion y el Centro de Investigación Nuclear en Nahal Shorek, indica que "al momento de mantener un diálogo con el teléfono celular, se afecta la capacidad cerebral del usuario".

Un estudio realizado en la Universidad Ben Gurion y el Centro de Investigación Nuclear en Nahal Shorek, indica que "al momento de mantener un diálogo con el teléfono celular, se afecta la capacidad cerebral del usuario".

Los investigadores determinan que,  la influencia del uso del teléfono, es mayor mientras se encuentra ante el hemisferio que controla el cerebro (hemisferio izquierda para los diestros) y cambia, durante  su uso.

Los investigadores de la Universidad Ben Gurion y el Centro de Investigación Nuclear de Nahal Shorek, evaluaron la influencia de los teléfonos celulares del tipo GSM, de Silcom y Pelefon sobre la capacidad cerebral (cognitiva) del ser humano. En el estudio participaron 48 hombres. A cada uno de sus oídos, se adhirió un teléfono celular y se les solicitó completar un objetivo,  que demanda capacidad de memoria y compromete el uso de las dos manos.

Los teléfonos simularon un diálogo completo en una zona donde la recepción es insuficiente.

Durante el estudio, en un tercio de los evaluados actuó sólo el teléfono derecho; en un tercio, el izquierdo y en el tercio restante, no funcionó ningún teléfono. Los evaluados no sabían, durante el experimento,  cuál de los teléfonos transmitía. También mostraron, a cada persona,  4 cuadrados, uno tras otro. En cada uno aparecía el dibujo de una cara en un lugar determinado, entre 8 lugares posibles del cuadrado. Cada persona debía recordar la cuarta cara, si apareció en los 3 retratos anteriores. Si había aparecido, debía presionar  una tecla determinada del teclado de la computadora con la mano derecha y si no, con la mano izquierda.

De los resultados del experimento surge: "Cuando las personas que escriben con su mano derecha, están atentos a su teléfono celular, adherido a su cabeza del lado izquierdo, el tiempo de reacción se alarga de forma significativa en relación a aquellos evaluados en los que el teléfono funciona a través del oído derecho o que directamente no funciona. En el estudio, participaron sólo los diestros".

Las diferencias fueron más significativas durante los primeros 10 minutos del experimento (los 2 primeros evaluados) y luego fueron menos evidentes.
 La conclusión es que, la atención al teléfono celular, afecta las acciones cerebrales y su influencia es mayor aún, cuando el celular funciona ante el hemisferio cerebral dominante, que depende del tiempo, es decir que cambia durante el tiempo del uso de celular.

"Los teléfonos usados durante el experimento, funcionaron  en toda su capacidad, algo imposible, durante largo tiempo, en la vida cotidiana", dice el Dr. Ronen Areuveni, Jefe del Área de Rayos Electromagnéticos para la Seguridad Radiológica en el Centro de Investigación Nuclear de Nahal Shorek, quien desarrolló el estudio según Cidipal. "El mayor tiempo de respuesta del evaluado presentado y fue notoria en aquellos a  quienes se les adhirió el teléfono en el lado izquierdo de la cabeza, fue registrado en los primeros minutos del experimento". Y agrega: "Debemos tener cuidado de obtener resultados científicos puros con un solo experimento. En todo caso, a raíz que la conclusión del estudio es que existe la posibilidad de influencia de teléfonos celulares sobre el funcionamiento cerebral, hay que ser cuidadoso con su uso".

Fuente: Semana.co.il

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Aquellos maravillosos años de uniforme


- Ariel, despierta hombre, despierta.
- Vas a llegar tarde a la formación, ya son las cinco de la mañana.
- Ariel, ¡levántate de una vez!

Pasaron varios segundos hasta que me di cuenta de que la hora de levantarse de la cama había llegado. Estaba muy cansado y los párpados me pesaban de tal forma que casi no podía mantener los ojos abiertos. El día anterior habíamos hecho un entrenamiento realmente duro. Me quedaban solamente diez minutos para llegar a la formación matutina y tenía que ponerme el uniforme - pantalón y camisa de color verde oliva -, atarme y lustrar las botas, colocar correctamente el dobladillo del pantalón y afeitarme. Los primeros meses de tironut (entrenamiento militar) son tan estrictos que un retraso de apenas cinco segundos puede conllevar el peor de los castigos para un recluta y estropearte los planes de fin de semana.

Mi amigo Yuri me apresuraba mientras terminaba de atarme los cordones de las botas conforme al reglamento militar. Los demás soldados ya se habían marchado y yo, sabiendo que quedaban pocos minutos, le dije a Yuri que se vaya, que yo iba detrás de él. No quería que por mi falta de disciplina le echen también a él la bronca. Al fin y al cabo, Yuri ya había demostrado su compañerismo al despertarme. Cuando salí de la carpa, impecablemente uniformado, pude comprobar que todavía no había amanecido. La oscuridad era tan densa que con dificultad alcancé a vislumbrar a mi escuadra a lo lejos. Todos los reclutas estaban ya en formación, me miraban y me hacían señas para que apure la marcha. El mefaked (comandante) todavía no había llegado y yo aún estaba a tiempo de evitar el mal trago de pasar el fin de semana haciendo aburridas guardias en la base.

- ¡Soldados! - gritó el mefaked.
- ¡Sí mi comandante! - dijimos todos al unísono.
- Buenos días.
- Buenos días mi comandante - respondimos todos.

Por suerte para mí, el mefaked se había retrasado unos segundos, y yo pude llegar a tiempo a la formación de la mañana. Como todos los días, se paseó frente a todos nosotros, observando y examinando hasta el último detalle del aspecto y la presentación de cada uno. Yo estaba tranquilo ya que, a pesar de haberme quedado dormido, mis botas estaban bien lustradas, mi camisa dentro del pantalón, la boina perfectamente colocada sobre el hombro derecho, la placa de identidad con el número personal colgada al cuello y totalmente afeitado. Pero al llegar a mi posición, el mefaked se detuvo más tiempo del habitual y se me quedó mirando, con cara de póker.

- ¡Soldado! - exclamó.
- ¡Sí mi comandante! - respondí yo, orgulloso de presentarme ante él con un aspecto impecable.
- Soldado, ¿cuál es su nombre? - me preguntó el mefaked.
- Ariel, mi comandante - le contesté, algo molesto porque todavía no se había aprendido mi nombre.
- Ariel - continuó el mefaked, mirándome fijamente a los ojos - ¿dónde está su arma?...

P.S.: Yo soy el primero de la derecha agachado (después de haber disfrutado de un largo encierro por olvidarme el arma).

Fuente: accionporisrael.blogspot.com/

 

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NIÑOS QUE PIENSAN...

por RUDY

Respuestas a un cuestionario aplicado en una escuela judía de Argentina


1º Los judíos nos llamamos "semitas" porque descendemos de Sem uno de los hijos de Noé. Parece que Noé tenia otro hijo que se llamaba "antisem" y de él descienden los antisemitas.

2º Lot tenia una mujer que era una estatua de sal. Y otra que era una estatua de azucar, para el postre.

3º Dios primero le dijo a Abraham que sacrificara a su hijo Isaac. Después le dijo que no lo matase, que sólo le sacase el prepucio. Era la única manera de que la cosa fuera, para el pobre Isaac, una buena noticia.

4º Noé puso dos animales de cada especie en el Arca para que se reprodujeran. ¿Y si justo a ese mono la mona no le gustaba? ¿Si al oso le gustaba la mona y al elefante la osa? ¿Y si los cocodrilos eran los dos machos? Uno de los momentos en los que el Arca de Noé casi se hunde fue cuando los elefantes empezaron a hacerse mimos. ¡Ojalá Noé no hubiera puesto mosquitos en el Arca!.

5º Al principio todo era caos, pero entonces vino Dios y lo ordenó. ¡Qué lástima que ahora, cuando mi mamá dice que mi pieza es un caos, el que la tiene que ordenar soy yo!.

6º A diferencia de los judíos, los demás pueblos de la antigüedad tenían muchos dioses. Entonces, si uno de los dioses no les hacía caso cuando le pedian algo, le rezaban a otro y listo.

7º Sansón tenia mucha fuerza por el pelo largo, pero mi bobe dice que no es cierto, que lo que realmente le da fuerza a uno es comer todo lo que hay en el plato, sin dejar nada, y no el pelo.

8º Los babilonios tenían un rey que se llamaba Nabucodonosor. Se ve que ahí elegían de rey al que tuviese el nombre más largo de todos.

9º Los judios comemos latkes en Jánuka, homentashn en Purim, kneidalaj en Pesaj, blintzes en Shavuot y en Iom Kipur no comemos para hacer la digestion de todo lo otro que comimos en todo el año.

10º Todas las fiestas judías tienen su comida típica, y siempre son para celebrar la liberación de alguien que nos había invadido. Nos deberíamos haber liberado de más pueblos, así tendríamos más comidas ricas.

11º Cada vez que en casa había una comida judía yo preguntaba el significado de ese plato. Una vez mamá me hizo unos bombones de zanahoria horripilantes. Me imaginé que eran para recordar alguna vez que nos invadieron y no nos pudimos liberar.

12º Una vez la maestra del schule me dijo que los varenikes de papa no se comen para celebrar ninguna liberacion, sino solamente por que son ricos.¡No debería ser una comida judía típica!

13º Las bobes judías cocinaban como los dioses. Sin embargo la de mi amigo Kalmen cocinaba horriblemente. Con los chicos llegamos a la conclusión de que se debía a que en esa familia eran ateos.

14º Los personajes biblicos vivían hasta los 120 años y tenían hijos hasta los 90 o más. Una vez me pregunté por qué ahora era diferente. "Debe ser gracias a los avances de la medicina ", me contesté.

15º David derroto a Goliat usando una Honda. La maestra me contó que en realidad el joven David mató al filisteo con una honda, y que por eso David fue un gran heroe y rey de los judíos. A mí se me ocurrió tirarle un hondazo a un soldadito, sin querer rompí un vidrio y me dejaron una semana sin ir a jugar. De nada valió que les explicara a mis padres que el soldadito se llamaba Goliat. Y eso si, a mi maestra no le hicieron nada.

16º En las fiestas de Pesaj comemos mucho y recordamos cómo vivian los judios mientras atravesaban el desierto. Pero si los judíos hubieran comido la décima parte de lo que preparaba mi bobe no habrían podido atravesarlo de tan llenos. Quizás por eso tardaron cuarenta años.

17º El templo de Jerusalem fue destruído por el emperador romano Tito, ayudado por Cacho, Pepe, Lito, Cholo y Poroto.

18º Las doce tribus descendientes de Jacob son : los Judíos, los Hebreos, los Israelitas, los Israelíes, los Judaicos, los Macabeos, los Jasidim, los Ashkenazim, los Sefaradim, los Rabinos, los Semitas y los Antisemitas.

19º Los judíos en Egipto eran esclavos, trabajaban construyendo pirámides y ni siquiera tenían un club.

20º La antigua comida judía era siempre muy abundante, y los judios se dividían en dos grupos, los que se asimilaban y los que no la asimilaban.

 

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El experimento
Silvia Schnessel

Experimento 1:
En una mano sostienes una sartén con agua hirviendo, en la otra un sapo.
Suelta el sapo en la sartén.
Qué hace?
Cuando sus patas notan el agua hirviendo, pega el salto de su vida y se libera del peligro.

Experimento 2:
En una mano sostienes una sartén con agua tibia, en la otra un sapo.
Suelta el sapo en de la sartén.
Qué hace?
Cuando sus patas notan el agua tibia, se queda en el agua, nanea (andar como un pato, pasa de una pata a la otra) pero está a gusto.

Pero

Debajo de la sartén hay una vela encendida, que va calentando el agua de forma lenta pero constante.
La temperatura del agua está a 35º. ¿Qué hace el sapo?
Nanea
La temperatura del agua sube a 45º. ¿Qué hace el sapo?
No se siente cómoda pero todavía nanea.
La temperatura del agua sube a 55º. ¿Qué hace el sapo?
Apenas respira y tiene dificultades para moverse pero sigue en el agua.
La temperatura del agua sube a 65º. ¿Qué hace el sapo?
Se cocina en el agua sin vida.
Entonces, ¿por qué no salta?

No salta porque:

No se da cuenta que está en peligro.
A pesar de que la realidad cambiaba, notaba algo pero no comprendía.
Cuando la situación fue crítica y extrema, ya estaba en situación de impotencia.
Moraleja:

Todos somos como el sapo.

La naturaleza nos creó aptos para identificar un problema inmediato y potencial y estamos preparados para enfrentarnos de inmediato o escapar.

Pero estamos ciegos ante los cambios y peligros graduales y progresivos.

El exceso de algo que creció lentamente de forma gradual y constante.
La paridad cambiante que permite disfrutar de una vida plena de calma y tolerancia.
Estábamos en un empleo que era estupendo.
Y más... (cada uno de nosotros tiene ejemplos personales).
Así que basta de tragar sapos y empecemos a cambiar las cosas.

 

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MADRES JUDIAS
En clave de un humor reflexivo, Liliana Mizrahi  - licenciada en psicología, ensayista, escritora, autora de entre otros libros, ´La Mujer transgresora´  y ´Mujeres en plena revuelta´- aborda un tema muy pero muy serio: el de la madre judía...

 

Sacra mater judía
Las madres judías son auténticas antigüedades en el campo de la maternidad. Tienen más de 5700 años. Son mujeres con mucho desierto caminado, mucha tierra prometida, mucho maná del cielo, mucha tabla de la ley, mucha diáspora y la más grande y valiosa colección de prepucios del mundo.
Son las madres elegidas por Dios, no sabemos para qué. La Mater Judea es sagrada como la Torá, los rollos del Mar Muerto o El Muro de los Lamentos. Es una reliquia que pasa de generación en generación, de familia en familia, de mano en mano. O sea, no se pierde, no se transforma y no desaparece. Es un objeto de colección.
Modelos
Las madres judías revolucionarias tienen como paradigma  a Eva, la primera mujer transgresora. Las contemporáneas prefieren como jefa espiritual a Golda Meir. Las menopáusicas veneran a Sara, que fue ortodoxamente inseminada in vivo por Dios a los 90 años y parió a Isaac.
Las progresistas reconocen a Agar (madre de Ismael y sierva de Abraham) como  el primer vientre alquilado y mujer precursora de las nuevas tecnologías  reproductivas.
Por último, las suegras judías adoran a Rut, la mejor nuera de la humanidad. inguna traga al becerro de oro.
Eskenazi y sefaradí
La madre judía eskenazi es una cosa y la sefaradí es otra cosa.  No confundir.
La eskenazi tiene piel blanca, ojos claros, usa anteojos y se pone roja al sol.La sefaradí tiene piel aceituna, usa lentes de contacto y en verano se pone de un bronceado de envidiamarrón.
O sea, que conviene ponerlas al sol para identificarlas. Las dos tienen manos esponjosas para absorber.
La madre eskenazi manda a sus hijos al shule, baila rikudim y habla un poco en idish y en hebreo. Tiene pelo lacio y va todas las semanas a la peluquería.
La madre sefaradí no manda a sus hijos al shule, habla en ladino o árabe, se viste con mucho dorado y baila la danza del vientre. Tiene rulos debajo de la peluca y si no usa peluca, se plancha.
La madre eskenazi, cuando sus hijos van al colegio, les llena los bolsillos con kreplaj y leikaj y les da un termo con borscht. Cuando se resfrían, los curan con una cucharada de jrein fuerte.
La madre sefaradí, cuando sus hijos se van al colegio les llena los bolsillos con mamules, baklavá y kadaif. Y a la vuelta, si no comieron todo, les tira con los boios por la cabeza.
Instrucciones para la comprensión y respeto de una madre judía
- Cuando una madre judía tiene frío, todos deben abrigarse.
- Si ella tiene hambre, todos deben comer.
- Si ella tiene miedo, todos deben temblar.
- Si ella se angustia es porque lo que está pasando es terrible.
- Si ella se despierta temprano, es hora de levantarse.
- Si ella está cansada y quiere dormir, todos deben acostarse.
- Si un hijo se resfría, ella estornuda.
- Si un hijo tiene fiebre, ella se pone el termómetro y transpira.
- Si una hija está pariendo, ella puja.
- Si un hijo rinde examen, ella sabe de cábalas.
- Si va en un auto al lado del conductor, frena en todas las esquinas y grita en los semáforos.
La sacra mater judea es doble y se disocia así:
Dentro de la casa: se golpea el pecho porque está descontenta con sus hijos y se los dice.
Fuera de la casa: saca pecho porque está muy orgullosa de esos mismos hijos y se lo dice a todo el mundo.
Plegaria matutina
Cada día, la mater judea repite al amanecer:
´Gracias Dios mío por haberme convertido en madre. Sufro, sufro, sufro. Luego, si tengo tiempo, veré si existo. Amén´.
Con las madres judías no se juega.

Se sufre.

 

 

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Curiosidades de la obra maestra de Chaplin:

El Gran Dictador


Por su doble interpretación en "El Gran Dictador", Charles Chaplin obtuvo su pirmera y única nominación para el Oscar al mejor actor. No lo ganó, pero es que aquel año (1940) la competencia no podía ser más intensa. Además de Chaplin los otros nominados eran: Henry Fonda por "Las uvas de la ira", Laurence Olivier, por "Rebeca", Raymond Massey por "Abraham Lincoln" y James Stewart, que fue el ganador, por su inolvidable actuación en "Historias de Filadelfia". Además, "El Gran Dictador" también consiguió otras nominaciones: Jack Oakie, mejor actor secundario por su papel de Napaloni, Meredith Wilson, autor de la banda sonora, y el propio Chaplin por su guión original. Ninguno de ellos ganó el Oscar.
El idioma que emplea Hinkel en sus disparatados discursos no es alemán. Se trata de una jerga improvisada por Chaplin que puede sonar a alemán, pero no lo es. El film se rodó en 1937 y por entonces en los EE.UU. no había razones para ofender y ridiculizar tan directamente a los alemanes, o eso creían. Por tanto, el idioma que aparece en carteles, vallas, pósters, etc. del decorado tampoco es alemán, sino esperanto. Un idioma artificial creado para unir a los pueblos por el Dr. Zamenhof, un judío polaco.

Se dice que, a pesar de estar prohibida en la Europa ocupada por los nazis, Adolf Hitler se hizo traer una copia para un pase privado. No la vio una vez, sino dos. No ha transcendido su opinión sobre la película. Cuando Chaplin supo la historia, afirmó que "hubiera dado cualquier cosa, cualquiera, por saber lo que dijo Hitler cuando la vio..."

El nombre completo del dictador que interpreta Charlie Chaplin es Adenoid Hinkel. "Adenoids" significa en inglés "vegetaciones de la garganta".

La idea de hacer esta parodia de Hitler le vino a Chaplin cuando supo que el tirano alemán tenía su misma edad y, aproximadamente, su estatura y su peso. Además ambos habían surgido de la miseria para obtener el mayor de los triunfos en sus respectivas carreras. Otro detalle era el del bigotito de Hitler del cual Chaplin afirmaba convencido que se lo había copiado a su personaje de Charlot.

Según declaraciones de Charlie Chaplin años después del estreno, si hubiera sabido la terrible tragedia que fue de verdad la II Guerra Mundial y la crueldad con que los nazis aplicaron sus brutales teorías racistas, jamás hubiera hecho una comedia como "El Gran Dictador" sobre ese tema.

Según cuentan sus biógrafos, cuando Chaplin se enfundaba el uniforme del dictador Hinkel, actuaba con más agresividad de lo normal con los miembros del equipo de rodaje. Una actitud que se suavizaba notoriamente cuando interpretaba al barbero judío.
La película estuvo prohibida en España hasta 1975. En Alemania lo estuvo hasta 1998, e hizo una recaudación increíble para un film tan añejo. En Italia no pudieron verla completa hasta 2002 ya que las versiones que se exhibieron previamente tenían censuradas las escenas del dictador Napoloni (caricatura de Mussolini) y de su esposa Rachele.

 

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Los piratas judíos del Caribe

 

Por Guido Maisuls.

 

 

 

Cuando era un niño de tan solo diez años, mi pasatiempo favorito era imaginarme historias fantasiosas donde yo mismo era el protagonista principal. Al conocer las tremendas peripecias de mi pueblo judío  durante y luego de la expulsión de España en 1492, los tormentos del exilio para algunos y las torturas de la Inquisición para otros, provocaban en mi sentimientos de bronca contra esa Corona Española que por un lado esclavizaba y exterminaba a los indígenas americanos y por otro robaba las grandes riquezas de oro y plata del nuevo continente conquistado.

 

Yo mismo me imaginaba un gran jefe corsario que al mando de mi banda de piratas judíos y marranos, hacíamos justicia asaltando los galeones españoles que viajaban repletos de riquezas a la viaja Europa y luego repartíamos el preciado  botín entre los indios sometidos y los esclavos negros que habíamos  liberados con nuestra lucha de las huestes españolas en las paradisíacas isla de Jamaica, de Haití o de Cuba.

 

Pasaron mas de cuarenta y cinco años y mis fantasías quedaron escondidas en algún rincón de mi mente pero de pronto por esas extraordinarias casualidades o causalidades de la vida llega a mi conocimiento la existencia del un nuevo libro del escritor estadounidense Edward Kritzler: ``Piratas judíos del Caribe''.

 

En aquel entonces yo ignoraba de que en los antiguos cementerios de Jamaica y otras lejanas islas del Caribe se encontraran lapidas con inscripciones en hebreo y que pertenecieran a esos piratas descendientes de judíos españoles y portugueses que se radicaran en la joven América luego de la expulsión de la península ibérica o de las persecuciones de la non sancta inquisición.

 

¿Había llegado el tiempo de la revancha hacia la Corona? ¿Habrán estado orgullosos de vengarse de los Reyes de España por los sufrimientos que les causaron a sus abuelos?

 

La principal zona de operaciones de los piratas fue el mar Caribe, desde allí podían asaltar los barcos que usaban la ruta de comercio entre América y Europa. Sus claros objetivos eran las ricas colonias españolas en América y las flotas españolas que transportaban metales preciosos y joyas.

 

Una de las principales bases de los piratas fue la Isla de la Tortuga, cercana a Haití, allí se fundó una curiosa asociación entre piratas de distintas nacionalidades, incluidos los descendientes de estos judíos sefardíes, la “Cofradía de los Hermanos de la Costa”. Crearon sus propias leyes para dirimir sus conflictos y se instituía así la igualdad entre todos los piratas, la propiedad colectiva de la isla y el derecho de todos a la libertad de movimientos. Se tomaban las decisiones de forma completamente democrática por medio del voto universal y siempre se pactaba el reparto del botín desde antes de zarpar hacia alta mar.

 

Desde el siglo XVI, estos descendientes de judíos sefardíes se dedicaron a atacar a las naves de la Armada Española que viajaban cargadas de oro, plata y especias hacia Europa, quizás incentivados o animados por esas otras grandes potencias de aquella época como era Francia, Holanda y Gran Bretaña.

 

Como el portugués Moisés Cohen Enríquez que en 1628 asestó grandes golpes a las naves españolas que viajaban cargadas de riquezas robadas a los indios de esa virgen y verde América.

 

Como Jacob Mashaj que junto a su esposa Deborah  yacen en sus sepulturas judías donde aparece el típico símbolo de la calavera con los huesos cruzados que identificaban a los piratas de aquellos tiempos.

 

Como el famoso pirata ingles Sir Walter Ralley que era un gentil pero que tuvo como capitán a un judío español que se llamaba Simón Fernández que había huido de la inquisición y se convirtiera en su mano derecha para la actividad corsaria.

 

Como el  gran pirata Henry Morgan, un cristiano gales que fue el mas famoso y legendario pirata del Caribe y que empleaba preferentemente como tripulantes de su flota a muchos judíos fugados de Portugal y también a esclavos negros liberados. Se unieron a el tantos judíos que llego a formar una colonia en la isla de Jamaica donde construyeron sus sinagogas, escuelas judías y albergues para los fugitivos de la Inquisición.

 

Como los judíos Jean y Pierre Lafitte que lucharon a principios del siglo 19, contra las autoridades españolas en México, con el único deseo de vengarse de los protagonistas de las persecuciones de la Inquisición. En su diario personal describe Jean Lafitte su infancia en la casa de su abuela judía, Sara Madrimal, que era una fuente inagotable de relatos de familias judías que se escapaban a las mazmorras de la Inquisición. Lafitte estaba casado con Cresta Levin, una judía de Dinamarca.

 

Como Sinan Reis, el corsario judío nacido en Izmir que se distinguió en combates navales contra los enemigos del Imperio Otomano, llegando al grado de Capitán Pasha (almirante de la flota turca) entre 1550 y 1553.

 

Como Shmuel Palachi nacido en Fez y a quien los holandeses le dieron una nave de guerra, con una dotación de marineros, encargándole que se apoderase de todas las naves españolas que encontrara en el camino a Holanda. Palachi se encargaba de atacar las naves españolas que venían de la India cargadas con especias y piedras preciosas y de las naves portuguesas que traían el azúcar desde el Brasil.

 

Entre mi fértil imaginación infantil y las recientes investigaciones históricas se produce un increíble punto de contacto. Pueden ser casualidades, coincidencias, simples fantasías, determinismos históricos, fantasmas del pasado, rigurosidad científica o esas ansias locas de reivindicar ese mítico pasado para conectarlo decididamente con el idealizado, nebuloso y probable futuro.

 

 

¿Quienes fueron realmente estos legendarios piratas judíos?

 

     Justicieros.

     Vengadores.

     Exiliados rebeldes.

     Delincuentes.

     Marginados sociales.

     Liberadores de esclavos.

     Combatientes contra la inquisición.

     Luchadores sociales.

     Codiciosos empedernidos.

     Resentidos sociales.

     Robin Hood de la época.

     Protagonistas de la historia.

     Reivindicadores de su pueblo.

     Asesinos despiadados.

     Héroes.

     Antihéroes.

     Mercenarios a sueldo.

     Modelos para imitar.

     Modelos para rechazar.

     Inventos fantasiosos.

     Tú propones.

 

 

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ERNESTO CHE GUEVARA SHEINERMAN



Algunos ven en él a un asesino fanático, que tomaba la vida de las personas en el nombre de ideas cuestionables y erróneas. Otros lo consideran un héroe glorioso, defensor del débil y oprimido, el personaje romántico de generaciones enteras de jóvenes. Quién era él en realidad, este revolucionario americano ardiente, que alcanzó los picos de la autoridad en CUBA y fue muerto en tierra extranjera, el objeto de la dedicación de sus amigos y del odio a sus enemigos incluso después de la muerte?

Solamente cuarenta años después de la muerte de Ernesto Guevara, los materiales desclasificados de los archivos de los servicios de inteligencia de las superpotencias abrieron para nosotros el fondo verdadero de los acontecimientos improbables y trágicos, que marcaron la vida de Comandante. Los nuevos documentos descubrieron con claridad penetrante el sino dramático del héroe, que aprendió el secreto de su origen judío, vuelto a su gente y fe y muerto en la búsqueda para la salvación de la tierra y de la gente de Israel.
Probablemente, todo comenzó a finales de 1964. Posiblemente entonces la madre de Ernesto, detectando su muerte cercana (ella morirá en mayo de 1965) divulgó a su hijo la historia oculta de su vida.
Celia (la madre de Ernesto) nació en 1908 en el seno de una familia religiosa de Buenos Aires de emigrantes judíos de Rusia. La llamaron - Celia en memoria de  una tía muerta durante los pogroms en Rusia. Hasta la edad de dieciocho Celia Sheinerman creció en el ghetto cerrado y congestionado del emigrante, obteniendo la educación judía tradicional. Cuando alcanzo la edad de 18 años se alejo de su casa, su familia y la religión, cambiando su nombre judío y un año más tarde se caso con Ernesto Guevara Linch, natural de la Argentina. Un año más tarde ella dio a luz a Ernesto. Ni el Che ni sus cuatro hermanos y hermanas sospecharon nunca de sus raíces judías. Celia oculto siempre su origen judío, sin hablar de él incluso a su marido.

Sin embargo, no mucho antes de que muerte, ella confía su secreto a su hijo querido. El Che sacudido por la revelación aprende que, según la tradición judía, él es un judío y que en el viejo mundo él tiene parientes cercanos por línea materna. Celia sabía por sus padres que su hermano Samuel, dieciocho años mayor que ella, había permanecido en Rusia.

Como su hermana, él salió de la casa de sus padres, por razones sionistas rumbo a Palestina, después de rechazar ir a la Argentina. Es posible conjeturar la confusión causada por las revelaciones de su madre en el alma del Che. Nunca antes se había interesado por los judíos o de Israel, él comienza a estudiar todo lo que puede encontrar sobre su gente.

El estado judío, liberado del régimen colonial británico, que sabía protegerse contra los regímenes árabes ganó su simpatía en otras épocas, pero ahora él se siente que algo más fuerte que lo conecta con Israel. El 19 de febrero 1965, Ernesto Guevara llega a Egipto. En la República Árabe Unida, que incluía por entonces a Egipto y Siria, el Che permanecerá por una semana hasta el 24 de febrero. Y el 1ro, de marzo él reaparece en el valle del Nilo, restante en Egipto por casi dos semanas.

¿Pero dónde el ministro cubano ha pasado los días entre de febrero el 24 y de marcha la 1? La respuesta a esta pregunta se supo durante este año 2007, cuando algunos documentos de la CIA fueron desclasificados. El 25 de febrero 1965, de Guevara sale de Egipto para Chipre, y de allí llega a Israel, pisando por primera vez la tierra de sus antepasados. Guevara llega en Israel de incógnito, en  la tentativa casi vana de encontrar a la familia de su tío; y el milagro sucede: ¡él descubre que él tiene un primo de su misma edad! Sin embargo, el primo tampoco mantuvo el apellido familiar. Ernesto Che Guevara consigue ver en Tel Aviv a este primo, el comandante de la división de la sección del entrenamiento de combate del personal general, Ariel Sharon.
 

Reenviado por W. S

 

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Carta a Laura Shlessinger

 

Laura Schlessinger es una conocida locutora de radio de los Estados Unidos que tiene un programa en el que da consejos en directo a los oyentes que llaman por teléfono.

Recientemente saltó la polémica (y más cuando se mezclan temas de religión y sexualidad, donde cada persona interpreta lo que dice Di-s y la Biblia de una manera distinta) cuando la presentadora atacó a los homosexuales.

Esta locutora ha dicho recientemente que la homosexualidad es una abominación, ya que así lo indica la Biblia en el Levítico, versículos 18:22, y por tanto no puede ser consentida bajo ninguna circunstancia.
 
Lo que a continuación transcribimos es una carta abierta dirigida a la Dra. Laura escrita por un residente en los Estados Unidos, que ha sido hecha pública en Internet.

 

Querida Dra. Laura:
Gracias por dedicar tantos esfuerzos a educar a la gente en la Ley de Di-s. Yo mismo he  aprendido muchísimo de su programa de radio e intento compartir mis conocimientos con todas las personas con las que me es posible.

Por ejemplo, cuando alguien intenta defender el estilo de vida homosexual me limito tan sólo a recordarle que el Levítico, en sus versículos 18:22, establece claramente que la homosexualidad es una  abominación. Está entendido! Punto Final.
De todas formas, necesito algún consejo adicional de su parte respecto a algunas otras leyes  bíblicas en concreto y cómo cumplirlas:

a) Me gustaría vender a mi hermana como esclava, tal y como indica el Éxodo, 21:7. En los tiempos que vivimos, ¿qué precio piensa que sería el más adecuado?
b) El Levítico 25:44, establece que puedo poseer esclavos, tanto varones como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas. Un amigo mío asegura que esto es aplicable a los mejicanos, pero no a los canadienses. ¿Me podría aclarar este punto? ¿Por qué no puedo poseer canadienses?.
c) Sé que no estoy autorizado a tener contacto con ninguna mujer mientras esté en su período de impureza menstrual (Levítico 5:19-24). El problema que se me plantea es el siguiente: ¿cómo puedo saber si lo están o no? He intentado preguntarlo, pero bastantes mujeres se sienten ofendidas.
d) Tengo un vecino que insiste en trabajar en el Sábado. El Éxodo 35:2, claramente establece que ha de recibir la pena de muerte. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría aclarar usted este tema de alguna manera?
e) En el Levítico 21:20, se establece que uno no puede acercarse al altar de Dios si tiene un defecto en la vista. He de confesar que necesito gafas para leer. ¿Mi agudeza visual tiene que ser del 100%? ¿Se puede relajar un poco esta condición?
f) La mayoría de mis amigos (varones) llevan el pelo arreglado y bien cortado, incluso en la zona de las sienes a pesar de que esto está expresamente prohibido por el Levítico 19:27. ¿Cómo han de morir?

g) Sé gracias al Levítico, 11:6-8, que tocar la piel de un cerdo muerto me convierte en impuro. Aún así, ¿puedo continuar jugando al fútbol si me pongo guantes?

h) Mi tío tiene una granja. Incumple lo que se dice en el Levítico 19:19, ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo, y también lo incumple su mujer, ya que lleva prendas hechas de dos tipos de tejido diferentes (algodón y poliéster). Él, además, se pasa el día maldiciendo y blasfemando. ¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento de reunir a todos los habitantes del pueblo para lapidarlos? (Levítico 24:10-16). ¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos? (Levítico 20:14).

Sé que usted ha estudiado estos asuntos con gran profundidad, así que confío plenamente en su ayuda.

Gracias de nuevo por recordarnos que la palabra de Dios es eterna e inmutable."

 

Reenviado por: Nelly Abodovsky

 

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EL PAPA Y EL RABINO

 

El Papa Juan Pablo II, en una solemne sala del Vaticano, recibe a una de las más altas autoridades religiosas del judaísmo, el gran Rabino del Estado de Israel, Meir Lau.
 

La formal entrevista se llevó a cabo en fraternal marco y quedó espacio para el relato anecdótico. 
 

Entonces, el religioso judío narró al Sumo Pontífice un hecho acaecido hace largas décadas en una ciudad europea. Le contó que terminada la Segunda Guerra Mundial, una señora católica se dirigió al párroco de su pueblo, para hacerle una consulta. Ella tenía a su cuidado, desde los días de la guerra, a un pequeño niño judío que le habían encomendado pues sus padres habían sido enviados a un campo de concentración.  Los padres del niño, desaparecidos en el trágico infierno de la masacre nazi, habían previsto para él un futuro en la tierra de Israel.
La señora se encontraba ante una encrucijada y pedía al sacerdote católico un consejo.
El párroco tuvo una pronta y comprensiva respuesta: 'Se debe respetar la voluntad de los  padres'. El citado niño judío fue enviado al entonces naciente Estado de Israel, donde se criaría y educaría.
 

La anécdota resultó muy interesante para Karol Wojtyla, y pasó a ser más conmovedora aún, cuando el Gran Rabino le aclaró la identidad de aquellas personas:
'Usted, Eminencia, era ese párroco católico.  Y ese niño huérfano... era yo'.
 

 

Reenviado por Evelyn Zimerman

 

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LAS ALBÓNDIGAS

 
Había una vez una persona que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía radio, no leía los periódicos ni veía la televisión. Alquiló un trozo de
terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón:
"Compren deliciosas albóndigas calientes".
Y la gente se las compraba. Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para poder ocuparse de su negocio, y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.
Sin embargo, ocurrió algo muy importante; su hijo le dijo: "Viejo, ¿tú no escuchas la radio, ni lees los periódicos...?. Estamos sufriendo una grave crisis!. La situación es realmente mala; peor no podría estar!!".
El padre pensó: "Mi hijo estudia en la Universidad, lee los diarios, ve televisión y escucha la radio. Debe saber mejor que yo lo que está pasando..."
Compró entonces menos pan y menos carne. Sacó la valla anunciadora, dejo el alquiler del terreno con el fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más.
"Tenías razón hijo mío", le dijo al muchacho. "Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis".
 

MORALEJA
No sigamos hablando de crisis.
Hablemos sólo de hacer buenos negocios, buenos trabajos y buenas tareas.
Si nos programamos para fracasar, fracasaremos.
Si nos mentalizamos para ganar, ganaremos.
Es una simple elección personal.
 


Reenviado por Raúl Federic

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La piedra en el zapato

Paulina Gamus

 

Lunes, 19 de enero de 2009

www.analitica.com

 

La incursión del ejército israelí en Gaza con el objeto de liquidar (o al menos minimizar) los ataques con misiles del movimiento terrorista Hamas contra la población de Israel, ha causado la reacción hipócritamente humanitaria de la seudo izquierda europea, especialmente en España, un país en que el 46% de la población manifiesta rechazo a los judíos. En algunas capitales de Europa como Paris y Londres, grupos islamistas violentos han atacado sinagogas y centros comunitarios judíos y en otras como Oslo y Copenhague, el vandalismo de esos grupos radicales ha provocado cuantiosas pérdidas por incendio y destrucción de comercios y otros bienes. Como es natural, se han producido también protestas populares en los países musulmanes. Pero ningún gobierno europeo, ni siquiera el del oblicuo y mediocre Zapatero, ha llegado al extremo de expulsar al Embajador de Israel.

Y los gobiernos de países musulmanes con excepción del clon de Adolfo Hitler -Mahmud Ahmadinejad- han sido más que discretos en sus condenas a las acciones militares de Israel. En el fondo saltan en una pata porque Israel les hace el favor de acabar con Hamas. Todos viven aterrados por la amenaza de grupos integristas que adhieren el fanatismo de los terroristas palestinos.

Chávez es otra cosa, de él no puede esperarse que se comporte como un estadista porque jamás lo será, ni siquiera como un mandatario medianamente normal. Su personalidad es la del tipo que siempre quiere hacerse notar, es alguien que necesita ver su nombre cada día en los medios nacionales e internacionales y para ello debe tener una conducta anómica, es decir fuera de toda norma social o legal. Pero además, es un cínico redomado. ¿Puede creer alguien en los lamentos de utilería de Chávez por las muertes de civiles palestinos cuando en Venezuela hay 35 homicidios diarios y cada mes muere un promedio de 100 niños en actos violentos? Venezuela ha pasado a ser en la década de la revolución -que ya no sabemos si es bolivariana, socialista, castrista o islámica- el segundo país más violento de América latina (el primero es El Salvador) En estos diez años de la revolución bonita se produjeron 101.147 asesinatos en el país. En 2008 la cifra superó los 10.000 y de éstos 2.165 en Caracas.

La medida de la sinceridad de Chávez cuando rompe con Israel por la "masacre" contra el pueblo palestino en Gaza, la ofrece su indiferencia absoluta ante la criminalidad en el país que él gobierna manu militari. En su discurso de casi ocho horas para informar a la nación sus logros prodigiosos en 2008, no hubo una sola palabra de consuelo para las familias de esos miles de asesinados ni de esperanza para quienes vivimos aterrados ante la posibilidad de ser las próximas víctimas.

Pero hay mucho más que cinismo en el tratamiento que Chávez y sus mandaderos le dan al Estado de Israel; hay prejuicios antisemitas acompañados de una alarmante ignorancia. Oír al canciller Maduro decir en el acto pro palestino musulmán (jamás para los palestinos cristianos) que Cristo fue palestino y judío y que cristianos, judíos y musulmanes vivieron siempre en armonía, es una muestra de esa ignorancia. Jesús de Nazaret fue un judío que nació y murió, como judío, en Palestina y si Maduro hurga un poco en sus orígenes, sabrá que su apellido viene de judíos españoles y portugueses arrojados de sus patrias ancestrales por la Inquisición católica. Huyeron a Holanda donde establecieron sus hogares, emigraron luego a Curazao y de allí a Venezuela.

En cuanto a la relación judío musulmana, es cierto que las comunidades judías pudieron vivir relativamente tranquilas, algunas durante centurias, en países de religión mahometana. Pero siempre como súbditos de segunda clase, privados de los pocos derechos que los sátrapas de turno concedían a sus correligionarios.

Cuando grupos de judíos comenzaron a emigrar a Palestina a fines del siglo XIX y comienzos del XX, huyendo de los pogroms en Rusia y Polonia, las relaciones con los musulmanes marcharon más o menos bien hasta que el imperio británico obtuvo el mandato sobre ese territorio en 1917. Su método para impedir que se consolidara la aspiración sionista de un estado judío en Palestina, fue atizar el odio entre ambas comunidades. En 1929 y 1931 ese odio provocó la matanza de decenas de judíos palestinos en Hebrón y Jerusalén, perpetradas por palestinos musulmanes. Desde entonces los judíos nacidos en Palestina y quienes emigraron antes del Holocausto y como sobrevivientes del mismo, han soportado las siguientes guerras provocadas por el mundo árabe que no acepta su existencia: la de independencia de Israel en 1948; la campaña del Sinaí en 1956, la de los Seis Días en junio de 1967, la guerra de desgaste que emprendió el tirano egipcio Nasser con la ayuda de la URSS, entre 1968 y 1972, oportunidad en la que Israel ocupó la Franja de Gaza. El "desgaste" incluyó secuestros de aviones y otros actos terroristas como la matanza de los atletas israelíes en las Olimpiadas de Munich. La guerra de Yom Kipur en 1973, la emprendida contra los terroristas de Hezbolá en el Líbano en 1982, la guerra del Golfo en 1992 cuando más de cuarenta misiles Scud lanzados desde el Irak de Sadam Hussein, cayeron sobre Tel Aviv. La segunda Intifada entre 2000 y 2005 con actos terroristas que dejaron centenares de civiles israelíes muertos y mutilados. La segunda guerra contra Hezbolá en 2006 y ahora esta contra Hamas iniciada en diciembre 2008. Israel, un país con escasamente seis millones de habitantes (más de un millón son árabes israelíes) ha perdido 20.093 soldados en esas guerras.

Es mentira, es una hipocresía monumental que las muertes de civiles palestinos conmuevan a la seudo izquierda europea, ni siquiera a los mismos musulmanes. Solo en la guerra de diez años entre Irak e Irán murió más de un millón de personas y eso no les importó. Y no hemos contabilizado cuántos niños, mujeres y ancianos, civiles todos, han sido asesinados en Irak y en otros países musulmanes por los actos terroristas entre shiítas y sunitas. El silencio y la indiferencia son la norma generalizada. Pero Israel es otra cosa, es la piedra en el zapato del jamás borrado antisemitismo europeo. Los mismos que antes y durante la era nazi gritaban "judíos a Palestina", ahora gritan "judíos fuera de Palestina". En el caso de Chávez no es solo antisemitismo sino además su inclinación natural a asociarse con la escoria del mundo: FARC, ETA, Hamas, Hezbolá, Ahmadinejad, Mugabe y varios etcéteras.

 

Reenviado por Silvia Selowsky

 

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