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Refugiados en Medio Oriente

por Zvi Gabay
La peor tragedia humana, generada – hace 62 años - por el
estallido del conflicto árabe-israelí fue, sin lugar a dudas, el
millón y medio de refugiados. La desdicha tiene dos aspectos: la
de los refugiados palestinos, el “nakba”, y la sucedida a los
judíos en tierras árabes, que los llevó a convertirse en
refugiados en Israel y en otros países.
Mientras que, el tema de los refugiados palestinos, estuvo desde
entonces, en Israel, en el centro del discurso público (la
cuestión del “derecho al retorno”), solo hace poco, - el 22 de
febrero de este año- el tema de los refugiados judíos recibió,
en Israel, reconocimiento con la promulgación de la ley “para
preservar los derechos de compensación para los refugiados
judíos en los países árabes e Irán”. La ley establece que, la
compensación para los refugiados judíos, debe ser incluida
dentro de las negociaciones de paz en Medio Oriente.
La cuestión de los refugiados judíos de los países árabes fue
llevada al discurso público en Israel. El Gobierno prefirió no
colocarlo en la agenda a pesar del hecho que, en 1957, el Alto
Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados reconoció a
esos judíos como refugiados, según la Carta de Naciones Unidas.
Ahora, por primera vez, luego de años de total negligencia por
parte de los gobiernos y la prensa, los derechos de los judíos
llegados a Israel, antes y después del establecimiento del
Estado, sin un centavo y huyendo de la persecución, humillación
y asesinato están legislados en el corpus legal israelí.
A pesar que, la magnitud de la tragedia humana de judíos en
países árabes fue mayor que la del “nakba” (856.000 judíos
dejaron los países árabes, comparado con los 650.000 palestinos
que se fueron de Israel), de modo intencional fue ignorado. La
Asamblea General de Naciones Unidas aprobó más de 160
resoluciones y declaraciones en apoyo a los refugiados
palestinos e, incluso, estableció una agencia de ayuda especial
(UNRWA) que los apoya, pero que no ha admitió ni una sola
resolución destinada a los judíos provenientes de países árabes.
Ese enfoque parcial no llevó a la reconciliación y exacerbó el
conflicto israelí-palestino.
Es probable que, la razón, provenga del hecho que, los judíos,
llegados de países árabes se rehabilitaron a sí mismos en Israel
y, sus duras condiciones de vida en los campos de tránsito,
desaparecieron. Por el contrario, los gobiernos árabes
preservaron, con cuidado, la miseria de los refugiados y no les
permitieron rehabilitarse debido a la ideología que considera
que, hacerlo, beneficiará a Israel.
Todas las resoluciones de Naciones Unidas y los billones de
dólares otorgados a los refugiados por la comunidad
internacional no les mejoraron su destino ya que continúan
viviendo en condiciones vergonzosas. Por tanto, llego el tiempo
para la Autoridad Palestina y los gobiernos de países árabes de
reconocer la actual realidad política y no entretenerse con la
posibilidad de volver atrás el reloj en la historia de Medio
Oriente.
El reloj no volverá atrás, así como tampoco lo hará en otras
regiones del mundo, en las que las enormes tragedias humanas
produjeron masas de refugiados. La Autoridad Palestina y los
países árabes harían bien en dejar de difundir el slogan de
“derecho al retorno” e instalar falsas ilusiones en los
corazones de los palestinos.
En el marco de las negociaciones, Israel debe presentar una
visión abarcadora de los refugiados en Medio Oriente y enfatizar
el hecho que, no solo los árabes, sufrieron el conflicto de la
región sino que, los judíos, también lo padecieron. Otros países
que ayudaron, directa o indirectamente, para preservar el
problema de los palestinos refugiados deben colaborar en su
permanente acuerdo con sus presentes ubicaciones, basadas en el
proceso de establecimiento de refugiados judíos en Israel
provenientes de países árabes.
Existen destellos de reconocimiento en el mundo para la cuestión
de los refugiados judíos de países árabes, tal como se manifestó
en la propuesta del ex Presidente Bill Clinton (2000); propuesta
que fue apoyada por el Congreso de EEUU en la Resolución 185,
aprobada por unanimidad en abril de 2008, mediante la cual se
establecería un fondo internacional para compensar tanto a los
refugiados palestinos como a los refugiados judíos en sus
actuales ubicaciones.
Presumiblemente, el establecimiento de un fondo ganará el apoyo
de las entidades internacionales. Es, además, vital que, los
países árabes e Israel, participen. Un proceso de cambio ocurre,
en los últimos años, en el mundo árabe, en particular entre los
intelectuales, sobre la tragedia de los judíos que vivían en
países árabes.
El problema de los refugiados en Medio Oriente debe ser resuelto
de manera total. La solución para el problema de los refugiados
palestinos debe ser implementada en conjunto con hacer justicia
para los judíos en tierras árabes. El reconocimiento de los
derechos de los judíos, provenientes de países árabes, es vital
para dar solución a la tragedia humana ocurrida en Medio
Oriente.
Fuente: Ha´aretz - Oficina de Prensa Embajada
de Israel en Chile
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