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Los
relatos nunca contados de los hasidim

por David
Assaf
Dos temas se
entrelazan y cruzan los capítulos de este libro: uno de
ellos son todos esos individuos anómalos, aberrantes y
extraños que no siguieron el sendero "recto y estrecho"
de sus predecesores, optando por labrarse su propio
lugar, y el otro tema es la memoria literaria de "las
guerras", de esas batallas en las que aparentemente se
peleaban por las personas, los acontecimientos y los
fenómenos, entre diferentes, y a menudo opuestas,
tradiciones. También es posible para definir este
estudio como un intento de reseñar esa delicada fase en
la que los preservadores e intérpretes de la tradición
refunden las biografías no convencionales o cerradas de
los acontecimientos históricos, remodelándolas a su
antojo.
Muchos individuos prominentes y ordinarios, eruditos e
ignorantes, apasionados y a la espera, se encuentran aún
ante la torcida encrucijada de la memoria humana. Hasta
la fecha, las historias siempre dramáticas, a veces
trágicas, de los individuos (o grupos) atrapados en la
espesura de la familia, de la comunidad o de la
tradición, han sido débilmente iluminadas en los ya
amplios estudios sobre el hasidismo, como si fuera el
precio que deberían pagar por ser "otros". Todos los
protagonistas de este libro, ya sea aquellos que cayeron
decididamente en los márgenes de la sociedad o que se
encontraron entre ambos mundos, ni consiguieron la
tranquilidad, ni su realización en los marcos que el
mundo hasídico ultraortodoxo ofrecía (y sobre todo
imponía) a sus hijos. La inquietud que despertó "su
rareza" entre sus contemporáneos, también repercute en
los medios utilizados para dar forma a la memoria
colectiva y a la escritura de la historia interna. Una
combinación de realidad y ficción, estos medios se
descubren aquí a través de la corroboración y el
contrasta de muchas otras fuentes. Las categorías de
interpretación de las "polémicas" y de la "memoria
apologética" también son utilizadas, sirviendo para
identificar las reacciones defensivas y ofensivas que
por igual se desataron ante las construcciones
alternativas de la memoria. No solamente esas diferentes
tradiciones memoriales (incluidos también la de los
maskiles y aquellos surgidas de la investigación crítica
y académica) se relacionan entre ellas, sino que también
conversan entre sí, tanto abierta como encubiertamente.
Cada uno de estos capítulos que reflejan la crisis y el
malestar existente se presentan como una unidad
independiente. Los lectores de este libro podrían
justificadamente preguntarse por el vínculo entre la
caída desde la ventana de su casa del Vidente de Lublin
y la conversión, seis años más tarde, de Moshe, el
primogénito del primer rabino de Chabad; o sobre la
conexión entre la cruel persecución de los hasidim
Bratslav en la década de 1860 y la desgarradora
confesión de Yitshak Nahum Twersky a principios del
siglo XX? Mi respuesta es que comparten no sólo el
estatuto de ser unos hechos extraños, aberrantes o
desconcertantes, sino también el destino de aquellos
rechazados o colocados aparte, además de la ocultación
de estos acontecimientos y de su historia. Este libro
pretende revelar lo oculto, tanto para revelar lo que
realmente ocurrió y por qué, como para demostrar cómo la
verdad ha sido ocultada o enmascarada bajo una
interpretación alternativa.
Emergiendo a partir del examen por este libro de lo
aberrante hay otra característica que conecta algunos de
los capítulos: un único y definido grupo social que
puede denominarse los "vástagos de los rebbes hasídicos"
(y que se nombran en los círculos hasídicos como los
“benehem shel Kedoshim”, los hijos de los santos). Dov
Sadan fue el primero que observó este fenómeno en su
introducción a la colección de poemas de Jacob Friedman,
el hijo del tzaddik Shalom Yosef de Mielnica: "Esta
poesía surge desde la realidad y el simbolismo del mundo
hasídico y desde la tensión entre la fidelidad, y la
lucha, con el hasidismo. Este fenómeno se aplica a un
digno grupo de poetas, nietos y bisnietos de rebbes
hasídicos, quienes transmutaron el dominio de sus
antepasados sobre las almas en un cuestionamiento de la
propia fe, y en un predominio de la libertad artística
sobre los espíritus... Pero la cuestión de lo que
sucedió a esos nietos de los rebbes que dejaron el redil
es un asunto muy serio".
Sadan volvió a este tema en 1976: "Yo estaba sentado [en
una conferencia] en la sala del comedor del kibbutz
Merjavia mirando a la audiencia, cuyos orígenes
familiares conocía, y donde se incluían descendientes de
Elimelekh de Lyzhansk, de Levi Yitzhak de Berdichev, de
Hayyim de Chernovtsy, del Maguid de Zalozits, del "Santo
judío” y de Shlomo de Radomsk, entre otros… y si seguía
contando ese selecto grupo serían legión. Y me
preguntaba si la composición de todo este gran grupo, su
ramificada y bendecida ascendencia, sería accidental".
Siguiendo los pasos de Sadan, he tratado de determinar
si efectivamente es posible encontrar unas
características compartidas entre aquellos descendientes
de los rebbes "que dejaron el redil", particularmente
entre aquellos que anhelaban la poesía, el arte y la
belleza. ¿Todo se debió a una similitud fortuita, o fue
el resultado lógico de las tensiones generadas durante
la educación de los hijos de los rebbes hasídicos?
Una premisa principal de este libro es que esto no es
simplemente una casualidad. Sin embargo, sus múltiples
manifestaciones no son necesariamente un producto del
hasidismo o de su educación, sino principalmente el
fruto - dulce o amargo, según el punto de vista del
observador - de las diferentes tendencias en formación
en el mundo de los judíos europeos desde finales del
siglo XVIII hasta el Holocausto. Si existe una
experiencia común y elemental compartida por todos los
judíos en la Edad moderna es la tortuosa contradicción
entre los conservadores, guiados por la glorificación
del pasado y la preservación de la tradición, y los
innovadores, cuya visión de una sociedad judía futura se
apoya tanto en la nueva interpretación de la tradición
como en las propias fuerzas secularizadoras de la
modernidad.
Docenas de fuentes, libros y estudios describen esta
crisis, siempre tensa y presente. Este libro, sin
embargo, analiza su presencia en el lugar quizás menos
probable, y el aparentemente más protegido, en el modo
de vida hasídico, entre su rebbes y sus seguidores. Ya
de ninguna manera una secta marginal, el hasidismo
constituía un grupo poderoso y con un alto estatus a la
hora de su influencia masiva en la vida judía. Sin
embargo, incluso en el mundo supuestamente estable de
los tsadikim y de sus devotos, algunos de entre ellos se
encontraron atrapados sin cesar entre la tradición y la
crisis, entre lo viejo y lo nuevo, entre las fuerzas
conservadoras de la autoridad religiosa y familiar y las
fuerzas atractivas y destructivas de la vida moderna. Al
analizar estos inquietantes e incómodos episodios, los
capítulos de este libro intentan deconstruir esas
afirmaciones generalistas en componentes diferenciados.
El primer capítulo, "Las mentiras que me contó mi
profesor: La historia hasídica como campo de batalla”,
establece el trasfondo para este libro. Se plantea la
cuestión de cómo enfocan ciertos grupos ideológicamente
orientados ciertos episodios vergonzosos, y muestra
algunas de las estrategias historiográficas empleadas
para hacer frente a esos asuntos embarazosos dentro de
los diversos círculos ultra-ortodoxos, incluidos los
hasídicos.
El segundo capítulo, "¿Apóstata o santo? Tras las
huellas de Moshe, el hijo del Rabbi Shneur Zalman de
Lyady", es el más largo del libro. Está dedicado a la
reconstrucción y al examen de uno de los episodios más
desconcertantes en la historia hasídica, la supuesta
conversión al cristianismo en 1820 de Moshe, el amado
hijo del fundador del hasidismo Chabad, Shneur Zalman de
Lyady. La mayor parte del capítulo describe los
complicados caminos de la memoria y las diversas
interpretaciones de este episodio, y como fue
interpretado por los hasidim, maskilim, apóstatas e
historiadores, cada uno con su propio elenco de
interpretaciones polémicas y exegéticas.
El capítulo tercero, "Un acontecimiento, múltiples
interpretaciones: La caída del Vidente de Lublin”, trata
de las diferentes explicaciones conectadas a un extraño
suceso: la caída desde una ventana de su casa del famoso
tsadik Yaakov Yitzhak Horowitz, conocido como el Vidente
de Lublin, la cual le ocasionó finalmente la muerte
nueve meses después, en 1815. ¿Fue esa caída el
resultado de los esfuerzos místicos del Vidente para
acelerar el advenimiento del Mesías, como los hasidim
aseveran, o bien fue debida a un episodio de embriaguez,
como afirmaban los enemigos de los hasidim, los maskilim,
o quizás tal vez fue un intento fallido de suicidio?
En capítulo cuarto, "Dichosos los perseguidos: la
oposición al hasidismo Bratslav", examina la historia de
la lucha interna que se desarrolló en el hasidismo
contra un anómalo grupo: los hasidim Bratslav. Esta
lucha y estos ataques, que han acompañado la historia de
este singular grupo hasídico desde sus inicios hasta la
actualidad, asume dimensiones particularmente violentas
en la década de 1860. La decodificación de esta fuerte
antipatía nos enseña que el origen de esa visión
negativa de los Bratslavers radica en su negativa a
aceptar el liderazgo de otras autoridades hasídicas tras
el fallecimiento de su líder. En este capítulo también
se revela el modus operandi de los tsadikim en Ucrania y
los singulares patrones hasídicos de "toma y/o control"
de las comunidades judías para sus respectivos grupos.
El quinto capítulo, "La emoción del alma: El mundo de
Rabbí Akiva Shalom Chajes de Tulchin", está dedicado a
analizar la enigmática figura de Akiva Shalom Chajes de
Tulchin (1815-68), un orgulloso mitnaged que al parecer
se dedicó en su juventud a componer diatribas y burlas
contra los tsadikim, pero que al llegar a la madurez
cambió de bando y opinión, y se convirtió en un rabino
hasídico en la pequeña ciudad de Dubova. Su personalidad
multifacética y contradictoria ha sido objeto de un
tratamiento lleno de prejuicios según las diversas
fuentes, cada una en función de su propia agenda – desde
la obra del escritor Yosef Micha Berdyczewski a la
memoria hasídica familiar, tradicional y local -,
tratando de descifrar los secretos de Akiva y así
explicar su cambio de opinión. Aquí también se nos
muestra la naturaleza de algunas extrañas controversias
que dividieron a los diferentes grupos hasídicos en las
regiones del sur de la Zona de Asentamiento judío en
Rusia (Pale), en primer y en último lugar la
controversia kadavar [N.P.: El hermano del primer Rebbe
Skvere, David Twersky de Talne, ordenó a sus hasidim que
realizaran un cambio en el texto de la oración de
kedushá (la tercera sección de las recitaciones de la
Amidah). Los rebbes opuestos se opusieron a ese cambio.
Esto llevó a una ola de peleas entre grupos hasídicos,
incendios provocados y falsas acusaciones hechas ante la
policía rusa].
El sexto capítulo, "¿Cómo han cambiado los tiempos": El
mundo del Rabbi Menahem Nahum Friedman de Itscan",
describe el singular mundo de Menahem Nahum Friedman de
Itscan (1879-1933), y su producción literaria, dedicada
por completo a una mediación ingenua y armonicista entre
el mundo hasídico y la filosofía europea.
Esta actividad totalmente moderna dejo estupefacta a la
sociedad hasídica circundante, la cual encontró ese
extraño fenómeno difícil de digerir. En este capítulo se
analizan varios de sus inusuales tratados, así como su
problemática aceptación por la memoria hasídica, que
bien reaccionaba con una total indiferencia o por contra
ocultaba las polémicas que generaba con llamamientos a
deshacerse de sus libros.
El capítulo final, "La confesión de mi alma torturada y
afligida: El mundo del Rabbi Yitzhak Nahum Twersky de
Shpikov", se centra en una extraordinario documento, una
carta escrita en 1910 por Yitzhak Nahum Twersky de
Shpikov (1888-1942), el hijo de un eminente tsadik. Lo
que ocasionó dicha carta fue la inminente partida de su
autor desde su acomodada situación en su corte hasídica
de Ucrania hacia Galitzia, con el fin de casarse con su
futura esposa: la hija del famoso rabino de Belz. Con un
lenguaje sorprendentemente rico, este íntimo e histórico
documento nos da una idea de la situación psicológica y
de los complejos senderos emocionales por los que
transitaba su autor, además de la dualidad existencial
que experimentaba ante su vida en una corte hasídica, a
la que tanto odiaba y despreciaba. El capítulo analiza
los lazos sociales u familiares, y el contexto histórico
de este raro documento, y nos ofrece una traducción
completa de esta confesión íntima.
Existe también otra trágica, torturada e importante
figura cuya historia es muy reveladora, pero que no
tiene cabida en este libro dedicado a las crisis
internas y al descontento dentro de la historia del
hasidismo: Dov Ber (Bernyu) Friedman de Leova
(1820/21-76), el hijo del famoso tsadik Yisrael de
Ruzhin. En 1869, disgustado con sus seguidores, Bernyu
renunció a su trono hasídico, el primer rabino en
hacerlo. Secuestrado y llevado a la fuerza a la corte de
Sadigura por su hermano, fue rescatado por los maskilim
locales. Bernyu permaneció por un tiempo en las
cercanías de Chernovtsv, en la casa de un maskil
radical, donde profanó el sábado, comió alimentos no
kosher, y publicó una carta abierta a la comunidad judía
en la prensa local expresando su aversión al hasidismo y
anunciando su afinidad con la Haskalá.
Su impactante historia despertó un gran interés público,
pero terminó dolorosamente. Varias semanas después,
Bernyu regresó de nuevo a la corte de Sadigura, donde
permaneció en aislamiento hasta su muerte en 1876. Los
dramáticos giros y vueltas de la vida de este tsadik, el
hijo de otro tsadik, resonaron en la prensa de la época,
además de generar numerosos tratados polémicos y
satíricos del hasidismo de Sadigura – y donde se abrió
una caja de Pandora que incomodó a todas las ramas
hasídicas de Ruzhin -, además de provocar una violenta e
intensa disputa entre los mundos hasídicos y ortodoxos
de la década de 1870. La biografía de Bernyu y la
historia de la disputa entre Sandz-Sadigura merecen un
estudio por separado de un alcance que va mucho más allá
de este volumen. Esperemos que tengamos la oportunidad
de contar esta historia en el futuro.
Fuente:
Safed-Tzfat
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