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1- Las rebeliones armadas en los ghettos y en los campos de concentración. 2- La lucha y el traslado de los judíos de las aldeas y de los ghettos a los bosques, para que se plieguen a la lucha de los guerrilleros-partizanos. 3- La ocultación de judíos individuales en escondites diversos, la salvación de grupos y la salvación de niños. La rebelión del ghetto de Varsovia fue un levantamiento popular judío contra el régimen y sirvió de ejemplo y bandera a las otras concentraciones judías en los ghettos y en los campamentos. Esta rebelión fue la primera resistencia armada en toda la Europa ocupada. Un factor de mucha importancia fue el sentimiento personal y la situación de los judíos. Los combatientes judíos no abrigaban ninguna esperanza de vencer ni de salvarse por medio del combate. La lucha que emprendieron era ante todo un acto de sublimidad humana y nacional. Los judíos desempeñaron un papel notable guerra de guerrillas y en los movimientos de resistencia clandestinos en algunos países de Europa, también cumplieron operaciones de salvación de niños y cruces de fronteras. Cabe destacar otro aspecto de la participación del pueblo judío todo en la lucha contra el nazismo, y es el hecho que miles de jóvenes judíos se hayan enrolado en los ejércitos aliados a fin de combatir al nazismo, destacándose entre ellos los jóvenes de Eretz Israel a través de su participación en el ejército británico.
Sin embargo
la lucha por la supervivencia, no se caracterizó
únicamente por la lucha armada, la insistencia
en la vida, en el mantenimiento de las
estructuras comunitarias, las escuelas, la vida
cultural y especialmente las instituciones de
ayuda mutua, el reparto de alimentos y de
medicinas, etc. Fueron una manifestación
constante de la resistencia judía frente al
enemigo. Ante el designio de exterminio por
parte de los nazis, el pueblo judío demostró su
ferviente y profundo deseo de VIVIR. En el proceso de organización de los movimientos clandestinos combatientes gravitaron, decisivamente los movimientos juveniles (especialmente los sionistas). Durante la Guerra y la conquista de Polonia, huyó la mayor parte de los dirigentes reconocidos en el plano comunitario y partidario e incluso en el de los movimientos juveniles. Sin embargo en estos surgió bien pronto la exigencia de renovar la actividad y consecuentemente, "la necesidad de que sus hombres retornen a fin de actuar en la clandestinidad dentro del territorio ocupado por los nazis”. Hay que prestar atención al hecho de que en aquel momento, el concepto de la acción clandestina no significaba acción armada, sino una actividad ilegal destinada a mantener la existencia de los marcos del movimiento y a estimular los ánimos. Así fue que retornaron a los territorios ocupados por los nazis en Polonia muchos de los dirigentes de los movimientos juveniles sionistas socialistas, entre ellos ltzjak ("Antek") Zuckerman y Tzivia Lubetkin del movimiento "Dror" y Mordejai Anielewicz del "Hashomer Hatzair". Los movimientos juveniles, impulsados por sus líderes, se asimilaron con relativa rapidez a la nueva situación y comenzaron a actuar en marcos clandestinos. La ideología como columna vertebral, el pathos social cultivado en la mayor parte de estos movimientos juveniles, el compañerismo y el entusiasmo: todos estos factores constituyeron elementos de peso en el mantenimiento y fortalecimiento de dichas agrupaciones.
Esta
recuperación de los movimientos juveniles
resaltaba en comparación con la parálisis que
hizo presa de los otros movimientos políticos y
comunitarios por la huída de sus dirigentes.
Partidos políticos judíos de gran influencia y
frondosa actividad en la vida previa a la
ocupación, como el "Bund", "Agudat Israel" y los
partidos sionistas, redujeron su actividad al
mínimo: los portavoces partidarios dejaron de
aparecer, los centros sociales se clausuraron y
casi no se realizaban asambleas (entre otros
motivos, por la prohibición de las autoridades).
En la etapa que antecedió a la aniquilación, los movimientos juveniles que operaban en la clandestinidad se ocupaban especialmente de actividades educativas y no de preparativos para una rebelión armada. Suponían que debían prepararse para el período que sobreviniese después de la liberación, porque entonces el pueblo judío requeriría de su joven generación, firme y entera en cuerpo y alma. La actividad clandestina en aquel entonces incluía, entre otros temas, los siguientes: - Organización de centros sociales clandestinos destinados a albergar círculos de estudio y talleres de literatura. - Organización de grupos para el trabajo agrícola, para la capacitación agrícola ("hajsharot") y "kibutzim" urbanos. Estos se ocupaban de trabajos fuera de Varsovia, suministrando alimento y bebida a los más famélicos. - Cuidado de la juventud abandonada en el ghetto y lucha contra actos de delincuencia y pillaje. - Publicación y difusión de prensa ilegal; en un primer momento para el uso interno de los movimientos y más adelante, para el público general. Los intentos esporádicos de preparación en el plano militar en esta época provenían más que nada de la sensación general de peligro que el nazismo despertaba en los judíos como en todo el mundo, y no de una expectativa previa a un operativo de liquidación física absoluta del pueblo judío. Los objetivos de los movimientos clandestinos y sus marcos internos cambiaron a fines de 1941 y comienzos de 1942, cuando llegaron las primeras noticias sobre el exterminio desde Vilna. Junto con las noticias llegaron los análisis que había efectuado en Vilna, entre otros, Abba Kovner a comienzos de 1942, cuya conclusión era que los alemanes se preparaban para la exterminación total de los judíos. Estas noticias causaron una honda impresión entre los dirigentes de la clandestinidad en Varsovia; ltzjak ("Antek") Zuckerman dijo respecto a aquellos días. "Todo el trabajo de educación que aspiraba a mantener la condición humana de la joven generación y despertar en ella el espíritu de combate, carecía de sentido en aquellos días, a menos que se levantase a su lado y gracias a esa tarea una fuerza judía armada de autodefensa." El desarrollo de los acontecimientos, provocó un cambio de actitudes y la decisión de crear una organización armada. Del estudio de la historia del ghetto de Varsovia se desprende que en el comienzo, los distintos movimientos se organizaron para la defensa sobre una base separada (el "Bund" fue el primero en establecer una "organización combatiente", si bien carente de armamentos, y los otros movimientos sólo comenzaron a tratar de conseguir armas). Pero las circunstancias, agravadas constantemente, obligaron a los distintos organismos a llegar a un acuerdo. Tres motivos llevaron a esta resolución: a) Todos sentían que la actividad conjunta facilitaría los intentos para conseguir armas. b) De Vilna llegaban noticias sobre el establecimiento de una organización unificada. c) Del campo de exterminio Chelmno, que comenzó a actuar en diciembre de 1941, llegaron en enero de 1942 las primeras noticias sobre el asesinato metódico y masivo que allí se llevaba a cabo. Durante el mes de febrero de 1942 se verificó un primer intento de crear una organización judía combatiente general. Los representantes de los diversos movimientos políticos y del movimiento juvenil "Hejalutz" se encontraron, pero por la oposición del "Bund" a organizarse sobre una base judía separada, el esfuerzo fracasó. Simultáneamente comenzaron negociaciones con el Partido Comunista Polaco (PPR). Finalmente se acordó la fundación de un "Bloque Anti -Fascista", en el que participaban los partidos y movimientos juveniles sionistas socialistas. Se recurrió a los comunistas porque en la organización clandestina nacional polaca (La Armia Krajowa - el "Frente Patriótico") había muy fuertes elementos antisemitas. Además existía la esperanza de que la adhesión con una fuerza exterior potente facilitaría la obtención de armas. El "Bloque Anti-Fascista" no registró verdaderos logros (o sea, acumulación de armas y entrenamiento de combatientes) y su principal importancia radica en haber conseguido la unificación de las filas. Dejó de existir en junio de 1942, aunque jamás fue desmantelado oficialmente.
El 28 de
julio de 1942, una semana después del comienzo
de la "gran acción" alemana, en el transcurso de
la cual fueron deportados la mayor parte de los
judíos de Varsovia a Treblinka, se creó la
"Organización Combatiente Judía". La OCJ fue
formada por los representantes de tres
movimientos "jalutzianos". "Dror", "Hashomer
Hatzair" y ''Akiba". Los fundadores sabían bien
que esta vez la misión era oposición por la
fuerza al operativo de deportación, que
constituía parte de un plan de asesinato amplio
y quizás total. Sin embargo carecían de todo
plan de acción claro para llevar a la práctica
la voluntad de presentar lucha armada. A fines
de octubre de 1942, la organización se amplió
con el ingreso de nuevas fuerzas políticas,
incluyendo al "Bund"; fuera de la OJC quedaron
únicamente los revisionistas (no existía un
movimiento religioso que bregase por la lucha
armada), quienes crearon su propia organización
de lucha, la Liga Militar Judía. Vilna fue conquistada por los alemanes en julio de 1941. Hasta fines del mismo año fue asesinado el 75 por ciento de los judíos que vivían en la ciudad, quedando menos de 20.000 personas. Los sobrevivientes gozaron de una relativa tranquilidad hasta la eliminación final del ghetto, en el verano de 1943. La organización clandestina en Vilna se inició al término de las acciones alemanas de 1941, cuando en el ghetto ya existía información sobre el destino de los deportados a Ponar y sobre los asesinatos cometidos por los alemanes en el resto de Lituania y Bielorusia. Los movimientos juveniles, aunque muchos de sus miembros habían muerto, lograron mantener un núcleo de activistas, en parte legales (gracias a sus permisos de trabajo) y en parte ilegales. No cabe duda de que fue el espíritu especial que cundía en las agrupaciones juveniles el principal móvil que posibilitó la continuación de su actividad, en tanto el resto de las organizaciones se derrumbaban. Había grandes dudas en torno al interrogante si los asesinatos eran una cuestión local (cabe recordar que Vilna fue uno de los primeros lugares en donde se practicaron más asesinatos). Acerca de aquél período (diciembre de 1941), dijo por ejemplo, Mordejai Tenenbaum – Tamaroff, el dirigente de "Dror'", que "todavía no sabíamos que aquél iba a ser el destino de todo el judaísmo polaco. Buscábamos el motivo de la actitud de las autoridades en su relación con los lituanos". En cambio, Abba Kovner sentía que "Ponar no constituye un episodio aislado... Se trata de un método total". La pregunta era si se podía huir a otro lugar, más tranquilo, o no había escapatoria y era necesario reaccionar con mano armada. Así fue como en la reunión de los miembros del "Hashomer Hatzair" en diciembre de 1941, en la que se trató del establecimiento de una organización combatiente, se discutieron los métodos que debían utilizarse. Mientras que Abba Kovner afirmaba que la rebelión y la defensa armada constituyen "la única salida, una salida de honor para nuestro pueblo", otro participante respondía que, en caso de que Kovner estuviese errado y el propósito de los alemanes no fuese el asesinato total y absoluto de los judíos, había que tener en cuenta la política alemana de la "responsabilidad colectiva" de todos los judíos del ghetto. En la noche del primero de enero de 1942 se llevó a cabo la primera reunión clandestina conjunta de los miembros de los movimientos "jalutzianos". En su transcurso, Abba Kovner leyó ante los presentes la siguiente proclama:
Primero de
Enero 1942, Ghetto de Vilna Fuente: Agencia Judía / Jafi.org
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