|
“Retornados después de 500 años”
Marranos, conversos, cripto-judios, cristianos nuevos, “anusim”,
benei-anusim,……..retornados....
“Se os ordena a vosotros, familias todas de la casa de Israel, que,
si os dejáis bautizar y os postráis adorando al Dios de los
gentiles, lo mejor de la tierra comeréis, como yo hoy. Habitaréis en
el país y comerciaréis; pero si os negáis, desobedecéis y el nombre
de mi Dios no reconocéis y a mi Señor no servís, levantaos, salid de
entre mi pueblo, de las tierras de Sefarad y de Sevilla, Mallorca y
Cerdaña, que están bajo mi dominio. Que en el plazo de tres meses no
quede nadie que se llame con el nombre de Jacob en ningún estado de
mi reino”.
Selomoh Ibn Verga, LA VERA DE YEHUDA.
La llegada de los primeros judíos a España pudo producirse en la
época del rey Salomón o bien luego de la destrucción del segundo
Templo y la expulsión de los judíos de Tierra Santa.
Pero la inmigración organizada de éste pueblo se produce entre los
siglos II antes y después de la era cristiana.
Con la invasión árabe del siglo VIII, la vida de los judíos se vio
un poco más libre y éstos alcanzaron su mayor bienestar y nivel
cultural entre los siglos X y XI en esta España musulmana (califato)
llegando a ocupar ministerios en las monarquías musulmanas.
Córdoba y Lucena pasan a ser centros culturales y religiosos para el
judaísmo de todo el mundo con academias rabínicas.
Con la llegada de los almohades, más radicales en materia de
religión, la conversión de los judíos al Islam eras obligatoria lo
que produjo la huida en masa hacia la España cristiana, más al
norte.
En estas tierras cristianas, los judíos eran pertenencia del tesoro
real, lo que los ponía en una situación especial ya que se los
consideraba propiedad personal del monarca.
Con la reconquista de territorios musulmanes por parte de los
cristianos, muchos judíos llegaron a ocupar cargos altos en la vida
pública de España llegando a convertirse en los financieros del
reino.
A mediados del siglo XIII, a excepción de Granada, toda la península
Ibérica estaba en manos cristianas. Aragón y Castilla se convierten
en importantísimos centros del judaísmo, encontrándose allí grandes
rabinos, literatos, hombres de finanzas y de estado como los Ben
Sosán y Ben Sadoc. También Maimónides es de ésta época.
Ya a fines del siglo XIV, las relaciones jedeo-cristiana se hace
demasiado tirante gracias a la enemistad y radicalismo que muestran
los eclesiásticos y la propaganda antijudía deteriora la convivencia
para finalizar en tragedia.
Las juderías son asaltadas e incendiadas causando la muerte a muchos
judíos. Este ejemplo es seguido en muchas otras ciudades donde las
juderías son asaltadas y la matanza de los judíos es casi un deporte
del odio y la envidia, producto de una propaganda antijudía que se
utiliza como arma política en una guerra entre Pedro I y Enrique
Trastámara.
Según José Luis Lacave en su introducción al libro “Caminos de
Sefarad”, el “problema judío” pasó a ser el “problema converso”. A
mediados del siglo XV se descubre que gran parte de los judíos
conversos (marranos), sigue practicando el judaísmo secretamente.
Los reyes católicos vieron en estos “cristianos nuevos”
(conversos-marranos) un obstáculo para sus ideas de unidad del
Estado y había que buscar una solución. La nueva Inquisición
española tenía como misión perseguir, juzgar y condenar a aquellos
nuevos cristianos o marranos que practicaran el judaísmo impartiendo
castigos como la hoguera.
Es ésta Inquisición la que convence a los crédulos reyes españoles,
que no podían hacer de los marranos o nuevos cristianos, buenos
cristianos, mientras los judíos vivieran en España.
Estos reyes católico, con su corta visión y su inexperiencia como
estadistas, así como su necesidad de demostrar poderío o resolución
ante una fe católica y una iglesia que domina las mentes del pueblo
y amenaza a los creyentes con infiernos y excomuniones, decretan en
1492 la expulsión de todos los judíos del reino de España que no
quieran convertirse al cristianismo.
Portugal fue acogedor de esas masas de judíos que huían de las
hogueras de la Inquisición, pero de ahí también fueron expulsados.
Marruecos, Argelia, Francia, Italia, fueron algunos de los tantos
países que acogieron a estos judíos que se fueron estableciendo a
ambas orillas del Mediterráneo.
Estos sefaradíes mantendrían sus costumbres y una unidad entre sí,
gracias a una lengua común con raíces hispanas, hasta hoy día.
También la corona holandesa, vanguardista del movimiento reformista
del Catolicismo, promueve la idea de acoger a perseguidos religiosos
de Europa. Así los judíos portugueses llegan a Amsterdam, donde,
hasta hoy día, se puede ver en funciones, una de las sinagogas
levantadas por Cripto-Judíos o Marranos, más importantes de Europa.
La Sinagoga Portuguesa o Sonoge, contruída entre 1670/75,
perteneciente a la Comunidad Portuguesa Israelí (Portugees
Israelitische Gemeente o P.I.G.). De esta Comunidad Judía (o Joodse
Gemeente) sale para Recife (en aquel tiempo bajo el mandato
holandés) en Brasil, en 1642, el primer religioso judío de las
Américas, el rabino Isaac Aboab de Fonseca (1605-1693), quien fuera
enviado para ayudar a organizar y dirigir a la rápidamente creciente
comunidad judía del Nordeste brasilero, trabajando en la primer
sinagoga de las Américas levantada en esa ciudad.
Qué significa “marrano”. El término marrano puede tener sus raíces
en la palabra árabe “máhram” que quiere decir “cosa prohibida”. Con
esa palabra designaban al cerdo, ya que este animal era prohibido
tanto para musulmanes como para judíos. En España se usa esa palabra
para llamar así al cochinillo o cerdo joven. Para denigrar más al
judío, que, obligado a la conversión al cristianismo o a la muerte
en la hoguera optaba por la conversión, llamaban a éstos conversos,
nuevos cristianos o marranos.
Los marranos del Nordeste brasilero, hayan un significado
completamente diferente en la palabra. Encuentran la raíz en la
unión de las dos palabras hebreas: MAR (amargo) + ANU (nosotros). De
esta unión sale la palabra MARANU que significaría en Hebreo NUESTRA
AMARGURA.
Anusim es el término hebreo que se emplea para designar a los
marranos y quiere decir “forzados”. Benei-anusim significa hijos o
descendientes de aquellos forzados a la conversión o marranos.
Cripto-judío se les llama a quienes se adhieren en forma
confidencial o secreta al judaísmo mientras declaran públicamente
ser de otra fe, tener otra religión. El término criptojudío se
utiliza también para llamar a los descendientes de judíos que
todavía en secreto mantienen algunas costumbres judías, muchas veces
concientes de ello y muchas otras lo hacen inconcientemente, a
menudo sin saber por qué lo hacen, mientras se practican otras
religiones siendo el cristianismo la más común de ellas. Al cripto-judío
se le llamaba también judaizante por practicar el judaísmo
secretamente y mientras exteriormente mostraba ser cristiano.
No todos los nuevos cristianos o marranos y su descendencia eran
cripto-judíos. No todos judaizaban. No lo hacían ya sea por
convicción o por temor, ya que la vigilancia inquisitorial era
perpetua y muy estricta.
Corría el año 1972. El Gran Rabino Dr. Henrique Lemle, llama a la
colectividad judía a manifestarse celebrando una recordación de la "Shoa"
(Holocausto), en Río de Janeiro.
Joao de Medeiros se había acercado a tal manifestación de
sentimientos y dolor. Luego de los discursos, fueron apagadas las
luces y quedan seis antorchas encendidas simbolizando a los seis
millones de judíos muertos en los campos de concentración nazis.
Un chazan (cantante sinagogal), aparece vestido con ropa larga y
todo de negro y en su frente se podían distinguir letras hebreas.
Joao de Medeiros, impresionado por tal presentación, presta atención
a los acontecimientos. El Chazan canta sus melodías recordatorias y
Joao de Medeiros comienza a sentir un familiar gusto a judaísmo en
su boca. Su alma se estremece y siente en su cuerpo un escalofrío
que lo comienza a transportar a otros tiempos, a tiempos de
desgarres, de muertes, de persecución. A tiempos de campos de
concentración y de masacres de judíos en los hornos nazis.
Siente que seis millones de judíos lo reclaman. Siente un sofocado
grito, el grito de la identificación, de la aceptación, el grito del
retorno.
Siente que más de seis millones lo reclaman. Joao de Medeiros
reconoce que ese sentimiento, ese reclamo, es más antiguo, mucho más
viejo que el que se recordaba en esos momentos.
Tan viejo como el mismo continente americano. Tan viejo, tan
olvidado y tan propio de él.
Totalmente convulsionado, rompe en un llanto de cinco siglos de
dolor y angustia, de ocultación y mentira. Rompe en el llanto
incontenible de la conversión forzada.
Imposibilitado de contener ese llanto, Joao de Medeiros siente que
suben desde sus pies, todas las raíces de su identidad pasada. Toda
una historia oculta, toda una historia ocultada a los demás.
Destierro, persecución, conversión forzada, cristianismo o muerte,
hogueras, desprecio, perdida de identidad, siglos de mentiras y
ocultismo, miedo y muchas otras palabras le vinieron a la mente como
sinónimo de una sola expresión: Inquisición.
Joao: “hay dos tipos de "anusim" (conversos forzados): los que saben
de su descendencia judía y los que descubren su descendencia judía.
Nosotros siempre fuimos concientes de nuestra descendencia judía. Mi
padre no permitió que fuera a la escuela pública porque allí se
enseñaba la religión cristiana, así que se estudiaba en la casa con
profesores particulares. Mi familia vivía como en los tiempos de la
Inquisición”.
Joao Fernandes Dias de Medeiros o Yojanan Ben Ab-Dia Yedidia (su
nombre en hebreo), nació en 1934 en Cajazeira, un pueblito de
Paraiba-Brasil.
En un pueblo donde la comunicación no estaba desarrollada, le
iglesia pasa a ser, en parte, la informante de los acontecimientos
nacionales y mundiales de interés. De ésta forma, la iglesia domina
las mentes y la vida de los habitantes, inculcándoles información de
acuerdo a sus intereses.
En estas condiciones, Joao no podía saber realmente y a ciencia
cierta, que ya en los años ' 70, el pueblo judío sobrevivía guerras
en medio de una población árabe y que tenía un estado ya formado y
oficial, reconocido mundialmente, en la misma tierra que describe el
Tanaj o Biblia como la tierra prometida. El Estado de Israel no sólo
existía y progresaba sino que escapaba continuamente a su
destrucción por medio de guerras desgastantes. La iglesia de Joao de
Medeiros, no reconocía a Israel como el pueblo de la Biblia sino que
predicaba a sus adeptos que este estado no era más que un país
levantado por un pueblo que usurpaba una historia bíblica, y nada
más.
Siendo Joao de Medeiros pastor de la iglesia Presbiteriana
(Protestante-Calvinista), rompe con ésta por no estar de acuerdo con
sus prédicas y política.
En los años 1972 al 1974, Joao estudia judaísmo como retornado, con
el Gran Rabino Dr. Henrique Lemle, en Río de Janeiro, quien ayuda a
Joao y su familia a retornar al judaísmo, por intermedio de los
estudios y procedimientos correspondientes (los mismos que se cursan
para una conversión).
El 24 de Diciembre de 2006, fue consagrado rabino por la
congregación de la comunidad judía de Natal perteneciente a la
sinagoga Braz Palatnik, siendo Joao Medeiros el primer rabino del
Brasil y quizás de América Latina, de origen marrano.
Esta sinagoga fue fundada en 1929 por el Sr. Palatnik y se cerró en
1965. En 1974, bajo la dirección y orientación de Joao Fernández
Días Medeiros, se reabren las puertas de la sinagoga acogiendo así a
todos aquellos Anusim y “judíos viejos” que tuvieran necesidad de
dirección espiritual judía. Hoy día, la comunidad cuenta con una
escuela judía fundada y dirigida por Joao Medeiros. Una “Yeshiva” o
escuela rabínica con un solo estudiante a rabino, donde el Rabino
Joao Medeiros y otros, dan las clases.
También existe un grupo de esta comunidad que se reúnen para llevar
a cabo lecturas cabalísticas para el estudio y enriquecimiento
espiritual de los participantes.
Retornados
Pero, quiénes son los retornados? Qué significa ser un retornado?
Caesar Malta Sobrei, dice así: “Desde los años 60, está aconteciendo
un fenómeno curioso: el descubrimiento de lugares, en diversas
partes del mundo, donde viven judaizantes, cristianos concientes de
sus raíces judías y que buscan retornar a la religión de sus
antepasados”
(De su trabajo “Judíos nuevos” del nordeste brasilero: El eterno
retorno del reprimido)
Según el rabino Joao de Medeiros, el “retorno” es una obligación
para aquel que sea conciente que pertenece a la rama de “Bnei Anusim”,
pero sabe que no todos retornan. También considera que es un derecho
aunque no esté en la “Halacha” (leyes de vida judía). Considera que
la diferencia entre el judaísmo convencional y el judaísmo marrano
es solamente la rama histórica de donde parte cada uno.
La diferencia entre retornar y convertirse al judaísmo, es para
Chana Borges de Medeiros (44), hija menor del rabino Joao de
Medeiros, lo más difícil y al mismo tiempo lo más fácil de entender.
“Para los Bnei Anusim, aceptar la conversión es aceptar que no se
era parte del pueblo antes. Es aceptar que su pasado o la historia
de la familia no existieron. Que toda la persecución sufrida por sus
antepasados fue en vano... Otra diferencia es que los que pasan por
la conversión al judaísmo, su nombre hebraico lleva la terminación
“ben Abraham” para el hombre y “bat Sara” para la mujer. En el
retorno, el nombre no cambia...Retornar es volver a casa,
literalmente. Es salir de un estado de ignorancia, en el buen
sentido de la palabra. Es redescubrirse, es tener el derecho a
retornar a la propia historia y seguir por ella. Muchos de los que
descubren sus raíces judías, no intentan retornar. Para mí existe
una diferencia básica: quién tiene alma judía, no se encuentra
cómodo ni bien en ningún otro lugar fuera de su pueblo”
Para Joao de Medeiros, el dilema es muy simple. Primero, la Rabanut
(Rabinato) de Israel, no debe ni tiene que influir en el judaísmo de
la Diáspora. La Rabanut de Israel es sólo para Israel y cada país
fuera de Israel tiene su Rabanut con sus leyes y a ella deberán
atenerse. Así, cuando el rabinato brasilero le cerró las puertas en
la cara negándole toda ayuda por no considerarlo judío, Joao de
Medeiros se apartó de éste afirmando que no necesitaba de ningún
rabinato ni tiranía ortodoxa para ser lo que se siente, un judío y
llevar una vida como tal.
Chana de Medeiros: “Este pensamiento de independencia no es novedoso
ni original. Ya los marranos que tuvieron dificultad de ser
reconocidos en Antwerpen y Hanburgo y hasta mismo en Bordó, Francia,
fueron a Amsterdam y ahí resolvieron instalarse independientemente
de ser reconocidos o no por el rabinato de la época. Como no se
sentían muy cómodos, resolvieron tener sus propios rabinos, su
propia sinagoga (Snoga de Amsterdam) y hasta su propia Yeshiva
(escuela rabínica de donde sale da Fonceca)”
Segundo, él no necesita convertirse al judaísmo para ser judío y
practicarlo. La conversión la practican los “no judíos” o sea los
“goim” o gentiles.
Joao de Medeiros es un “bnei anusim” o hijo (descendiente) de anusim
(convertido forzado). Por sus venas corre sangra jacobina. El no
tiene porque convertirse. El, como todos los anusim, tiene sólo que
regresar.
Chana de Medeiros:"Este pensamiento de independencia no es novedoso
ni original. Ya los marranos tuvieron dificultad de ser reconocidos
en Antwerpen en Hanburgo y hasta mismo en Bordó, Francia. En
Amsterdam los judíos portugueses resolvieron instalarse
independientemente de ser reconocidos o no por el rabinato de la
época".
Os judeus saíram de Recife para Amsterdam, por volta de 1654, entre
eles o rabino Isaac Aboab da Fonseca, que é quem quase 20 anos
depois vai lançar a idéia de construir a esnoga e se torna o rabino
chefe da comunidade sefardita de Amsterdam. Aqui em Recife ele tinha
sido o primeiro rabino das Américas, como rabino da Zur Israel.
Jaime Halegua.
Holanda.
FUENTE: GUIDO MAISULS/CARTASDESDEISRAEL
|