Richard Cumberland: la literatura al servicio de la Verdad

                                                           por Jorge Tachauer Sebök

 

Richard Cumberland fue un dramaturgo, escritor y crítico inglés, no-judío, nacido en Cambridge en 1732 y fallecido en en Turnbridge Wells en 1811. Fue educado en Bury St. Edmunds (Westminster) y en el Trinity College (Cambridge). Tanto su bisabuelo como su padre fueron Obispos anglicanos.  Se convirtió en secretario privado de Lord Halifax en 1750, y posteriormente ocupó varios cargos políticos y diplomáticos, dedicando su tiempo libre a escribir.

 El papel de Cumberland en el desarrollo de una actitud humanitaria hacia los judíos en siglo XIX en Inglaterra no fue apreciado ni captado hasta bastante tiempo después de su muerte. Su drama “The Jew” (“El Judío”,1794) y su opera cómica “The Jew of Mogador” (“El Judío de Mogador”,1808), marcaron una nueva era en la presentación del judío en la escena de habla inglesa.

 Cuando Cumberland comenzó a escribir la primera pieza que señalamos – y escribió 54-, el personaje judío era tradicionalmente presentado en forma despectiva y peyorativa. El carácter multifacético de Shylock era la excepción, debida quizás al genio de su creador. Los dramaturgos ingleses del período isabelino (Marlowe) y del siglo XVII (Rowley, Middleton, Marston, Beaumont y Fletcher) describían por lo general al judío como desagradable prestamista, aunque ya la obra conjunta de Beaumont y Fletcher “Custom of the Country” expresaba el poco habitual sentimiento de que los judíos eran hombres.

 El primer personaje judío de Cumberland – Nephtalí en “The Fashionable Lover”, (“El Amante Adecuado”, 1772) – estaba creado dentro de los cánones acostumbrados. Pero pronto el dramaturgo cambiaría su punto de vista, quizás debido a que, durante un viaje a España (1780) en que fue enviado junto al abate Hussey para negociar un tratado de paz separado con ese país, tuvo conocimiento del problema de los marranos. Su novela “Nicholas Pedrosa”, escrita poco después de su regreso, describe la vida de los judíos secretos en España.

 En 1785, mientras Cumberland editaba un semanario – “The Observer” -, creó un corresponsal imaginario llamado “Abraham Abrahams”, que escribía acerca de los judíos desde el punto de vista de estos. Cumberland posteriormente reconoció que el personaje de Sheva (personaje masculino) en “The Jew” fue diseñado según “Abraham Abrahams”.

{* NOTA: Esta obra está disponible, en inglés, en Internet}.

 Sheva es un prestamista que es llamado a ayudar a la nueva familia del hijo de un aristócrata, que se ha casado secretamente. Sheva está tan encantado con la recién casada que invierte 10.000 libras (una fortuna en esa época) en su nombre, como dote. Eventualmente se descubre que el padre de la muchacha había salvado a Sheva de la Inquisición en Cádiz y a un hermano de éste de una chusma londinense. Sheva dejó en su testamento toda su fortuna a la familia de la joven, porque él “paga sus deudas”. Sheva es un hombre de carácter solitario, humilde y profundo en su evaluación de la raza humana, y emotivo en sus palabras.

 “The Jew of Mogador”, por su parte, es una extravaganza oriental, en la que la generosidad del judío es puesta de manifiesto una vez más.

 Después de la puesta en escena de “The Jew”, comenzó una corriente de sentimientos pro-judíos, al punto de que numerosos poemas y baladas en ese sentido acerca de los judíos fueron impresas y se vendieron profusamente en las calles.

 Cumberland estudió largamente la Biblia. Escribió una versión de 50 de los Salmos, y también colaboró con sir James Bland Burges en una epopeya, “Exodiad” (“La Exodíada”, 1807).

 En su diario, nuestro autor se lamentaba que los judíos de su tiempo no apreciaron ni se dieron cabal cuenta de lo que él había hecho por ellos. Las generaciones posteriores, sin embargo, le hicieron debida y merecida justicia.

 

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