Primer Ministro palestino Salam Fayyad ha desafiado el futuro de Jerusalem

por Michael Freund

Hablando con peregrinos católicos, durante los festejos en Belén, el Primer Ministro juró que la capital reunida de Israel será nuevamente dividida dentro de 12 meses.“El próximo año”, dijo Fayyad, “podremos celebrar en la iglesia del Santo Sepulcro en el este de Jerusalem, la capital del estado palestino”.

Luego, queriendo reforzar la idea, agregó, “nuestro pueblo, junto a toda la humanidad, celebrará la creación de un estado palestino independiente con los límites de 1967, un estado cuya capital será Jerusalem”.

Es fácil desacreditar los comentarios de Fayyad como más de la misma retórica.
Después de todo, no es el primer líder en mirar de manera codiciosa la joya que representa la Judía Jerusalem. Por lo tanto, ¿por qué debemos tomar más seriamente su bravuconería que la de otros?

Sin embargo, luego de que la protesta internacional respecto a la capital ha sido clarificada, esta vez las cosas podrán ser diferentes.
Nunca la administración americana ha criticado tanto la construcción en Jerusalem, como esta última vez, ni la presión para imponer un congelamiento de la vida judía en la ciudad ha sido tan grande como ahora.
Claramente, las líneas de combate sobre Jerusalem y su futuro han sido marcadas, y lo último que podemos permitirnos es adoptar una posición de autocomplacencia.

Este es el momento de unirse a la lucha, de mantener a Jerusalem segura y bajo control israelí.
Para aquellos que desean conservar la Santa Ciudad, como yo deseo, unida y fuerte, aquí hay unas cosas simples y prácticas que pueden realizar para ayudar. Son lo que en el pasado llamé las “siete P” del activismo judío:

1. Apunte (Point) y haga click – la primer tarea que debe hacerse para cualquier guerra que se desea pelear. Debemos aprender sobre Jerusalem, tanto nosotros como nuestras comunidades, y son 3000 años de historia, para así poder silenciar a los críticos con hechos y argumentos. Internet provee una gran cantidad de recursos tales como OneJerusalem.org y el Jerusalem Center for Public Affairs (www.jcpa.org). Visite estos sitios y recomiéndeselos a sus amigos.

2. Publique sus opiniones – una vez que domine mejor los hechos, no dude en hablar a favor de Israel. Agarre su bolígrafo o su teclado y comience a escribir cartas a los editores de su periódico local, o comentarios o artículos on-line. Ayude a distribuir el mensaje de que una Jerusalem unida bajo una gobierno israelí tiene gran apoyo mundial, lo más lejos y abarcativamente posible.

3. Proteste utilizando los medios de comunicación – los principales medios de comunicación distorsionan al pasado de Jerusalem en forma sistemática y presentan interpretaciones incorrectas. Si ve un artículo en el cual figura que Jerusalem se encuentra “ocupada”, contacte al editor y dígale lo que piensa. Para recursos e ideas de cómo combatir a los medios de comunicación, ingrese a: – Honest Reporting y a – CAMERA

4. Provea ayuda – si puede proveer apoyo financiero, existen varias organizaciones que trabajan para expandir la presencia judía en todo Jerusalem, tales como Beit Orot, Ateret Cohanim, Jerusalem Capital Development Fund y la fundación City of David. Enviar dinero, incluso pequeñas sumas, es una forma tangible y significativa de fortalecer al gobierno de Israel en la Ciudad Sagrada.

5. Presione a los representantes – contacte a sus representantes locales y a los congresistas, y haga que su opinión sea oída. Impulse a los funcionarios electos a expresar públicamente su apoyo a que Jerusalem se mantenga unida y bajo control israelí.

6. Péguese una vuelta – si ama a Jerusalem, asegúrese de visitarla más frecuentemente. Caminar por sus calles, visitar los sitios e ingresar en la especial atmósfera subrayará su compromiso a reavivar su pasión por dicha extraordinaria ciudad.

7. Plegaria – en tiempos de angustia, el pueblo judío se ha tornado al creador como fuente de fuerza y apoyo. Todas las plegarias son oídas, por lo que no importa su nivel de observancia, considere incluir una plegaria por Jerusalem a su rezo cotidiano (o incluso no-cotidiano). Ahora más que nunca debemos apelar a la protección divina de Jerusalem, y pedirle a Hashem que no nos quite tan precioso regalo.
Los próximos meses pueden ser decisivos para determinar el futuro de la capital de Israel, la presión seguramente continuará para que el Estado Judío realice más concesiones.

No podemos y no debemos quedarnos con los brazos cruzados y ver cómo los eventos se desarrollan. Cada uno de nosotros puede hacer algo para asegurar que la ciudad de Jerusalem no sea nunca más dividida.

Por lo que deje de gritar a la televisión o de tirar el control remoto, y comience a traducir toda esta pasión en acción concreta.

Sea lo que sea, haga algo - ¡cualquier cosa! – para que Jerusalem no se nos escape.
 


Fuente: Shave Israel - Revista Raíces Nº 37