Los judíos de Salónica

Por David Mandel, "Mi Enfoque" #288

 

La presencia judía en Grecia se remonta a varios siglos antes de la Era Cristiana. El profeta Isaías (Isaías 66:19), en un capítulo escrito alrededor del año 540 A.E.C. menciona que judíos vivían en Grecia. Su contemporáneo, el profeta Joel, también menciona Grecia, (Joel 3:6). El apóstol Pablo, durante la segunda mitad del Siglo 1, visitó varias ciudades griegas, incluyendo Corinto y Salónica, donde predicó en las sinagogas. Esa antiquísima comunidad de judíos griegos mantuvo su identidad hasta que fue destruida por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

En el año 1492 los Reyes Católicos, Fernando e Isabel de España emitieron un edicto forzando a los judíos a convertirse al catolicismo o a emigrar. Alrededor de 50,000 aceptaron el bautizo y se quedaron en España. El resto, más de 250,000, salieron al exilio. Algunos fueron a Francia, Inglaterra y Holanda. Otros a Italia o al norte de África, pero la mayoría encontró refugio en el imperio otomano.

20,000 judíos se establecieron en Salónica, ciudad en el norte de Grecia, que, algunas décadas antes, había sido destruida por los turcos durante su conquista, y formaron comunidades separadas y autónomas que correspondían a sus pueblos de origen. El centro religioso y administrativo de cada comunidad era la sinagoga.

Con la llegada de los judíos la ciudad revivió y se convirtió en la segunda ciudad más importante del imperio, con gran actividad comercial y financiera. Los judíos introdujeron métodos, modernos para la época, a la industria textil, y convirtieron a Salónica en el más importante centro de dicha industria del imperio otomano.

 Las yeshivot que se establecieron convirtieron a Salónica  en el principal centro de estudios teológicos judíos de Europa, que mereció el título de "Madre de Israel" otorgado por el poeta judío italiano Samuel Usque. La fama de la ciudad atrajo inmigrantes judíos de Polonia, Italia, Hungría y del norte de África. Salónica se convirtió en la ciudad con la mayor población judía del mundo.

 En 1655 los judíos de Salónica afrontaron una grave crisis. Sabetai Zví, un hombre carismático nacido en Esmirna, vino a Salónica y se proclamó el Mesías, Rey de Israel y salvador del pueblo judío. La comunidad se dividió entre los que creían en él y los que lo consideraban un impostor charlatán El mensaje y las acciones de Zví alarmaron a las autoridades otomanas que, en 1666, lo arrestaron y le dieron la alternativa de morir o convertirse al Islam. Zví optó por convertirse, y 300 familias judías siguieron su ejemplo, formando una comunidad de conversos llamada "Donmeh".

 La conversión masiva de parte de la comunidad tuvo el efecto de unir e integrar a las diversas comunidades para poder apoyar y financiar sus instituciones culturales y de beneficencia. En 1680 las comunidades, independientes y autónomas hasta ese momento, se unieron y eligieron un Consejo gobernante, formado por tres rabinos y siete laicos.

 La comunidad continuó progresando y aumentando. En el siglo 19 Salónica tenía una población judía de más de 70,000 personas, equivalente a más de la mitad de la población total de la ciudad. Los judíos crearon modernas industrias, eran dueños de la mayoría de las empresas comerciales de la ciudad, y fundaron los primeros periódicos de Salónica. Mantenían instituciones de beneficencia y caridad, orfelinatos, asilo psiquiátrico, hospitales y hogar de ancianos.

 En 1908 el movimiento revolucionario "Jóvenes Turcos", basado en Salónica, derrocó al sultán. Nació una efervescencia política en la comunidad. Por un lado se crearon organizaciones sionistas. Por otro lado, los obreros judíos fundaron una federación socialista que fue la base y el núcleo del Partido Socialista Griego.

 En 1913 Salónica fue incorporado al estado griego, y los judíos recibieron completa igualdad. En 1917, el Primer Ministro de Grecia manifestó su apoyo a la creación de un hogar judío en Palestina, meses antes de la Declaración Balfour. Ese mismo año un incendio consumió gran parte de la ciudad, y 53,000 judíos perdieron sus hogares. A consecuencia de esa catástrofe, y debido también a incidentes antisemitas, muchos judíos de Salónica emigraron en 1931 a Palestina.

 Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Salónica tenía una población de 50,000 judíos. 13,000 de ellos, incluyendo más de 300 oficiales, sirvieron en el ejército griego que luchó contra las tropas de Italia y Alemania. Más de 500 murieron y 3,700 fueron heridos.

 Los nazis entraron a Salónica el 9 de abril de 1941. Pocos días después pasaron decretos anti-judíos. El 11 de julio de 1942, todos los hombres judíos, entre las edades de 18 a 45, fueron obligados a congregarse en una plaza principal donde fueron sometidos a humillaciones y registrados para realizar trabajos forzados. Al final de ese año los alemanes confiscaron todas las empresas judías y destruyeron el milenario cementerio judío. En 1943 46,000 judíos de Salónica (casi la totalidad de la población judía de la ciudad, exceptuando los que habían logrado escapar y unirse a los guerrilleros griegos) fueron transportados, apiñados en vagones de ganado, a Auschwitz. A diferencia de las poblaciones de los otros países europeos ocupados los griegos protestaron. El arzobispo Damaskinos fue el único clérigo de todas las religiones cristianas de Europa (incluyendo al Papa) que publicó un documento condenando el trato a los judíos, identificándolos como ciudadanos griegos con igualdad de derechos.

 Sólo 1,950 judíos salonicanos (el 4%) lograron sobrevivir Auschwitz. El 96% restante fue exterminado. Muchos de los sobrevivientes emigraron, algunos a los Estados Unidos, otros a Israel. Hoy sólo quedan en Salónica 1,200 judíos.

 Hace pocas semanas murió en Israel, a la edad de 86 años, Salamo Arouch, el boxeador judío campeón de los Balcanes, que sobrevivió Auschwitz peleando en más de 200 luchas de exhibición organizadas por las autoridades nazis del campo de exterminio. Después de la guerra conoció a Martha, una mujer de Salónica y emigró a Palestina en 1945. Su historia fue relatada en 1989, en la película "Triunfo del Espíritu", donde el actor William Deffoe hace el papel de Arouch.