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Israel:
La Señal más Importante

por Dr.
David R. Reagan
David Ben
Gurión de pie debajo de un retrato de Teodoro Herzl
mientras lee la Declaración de Independencia de Israel,
el 14 de mayo de 1948.
Israel es la piedra angular de la profecía bíblica del
tiempo del fin. Existen muchas profecías acerca de
Israel en los tiempos del fin, pero ciertamente la más
importante es la de Mateo 24:32-34 que declara que la
nación de Israel sería reestablecida en los tiempos del
fin y que la generación que fuera testigo de ese evento
será testigo del regreso del Señor.
Este evento trascendental se llevó a cabo el 14 de mayo
de 1948 en la ciudad de Tel Aviv. El escenario fue un
cuarto en el antiguo hogar del primer alcalde de Tel
Aviv, Meir Dizengoff. El cuarto sólo tenía capacidad
como para 100 personas. Cuando David Ben Gurión se puso
de pie para leer la Declaración de Independencia, sólo
había un fotógrafo presente. No hubo cobertura de la
radio o la televisión. No había corresponsales
internacionales. Para el mundo, era un evento sin
ninguna importancia en particular. Pero desde una
perspectiva bíblica, era el evento más importante del
Siglo XX.
Tenía 10 años de edad en esa época, así que ni siquiera
me di cuenta del evento. Pero muchos años después,
cuando tuve la oportunidad de ir a Israel por primera
vez, uno de los lugares que más quería ver era el Salón
de la Independencia en Tel Aviv. Puede imaginar mi
decepción cuando descubrí que los grupos de turistas
rara vez pasan algún tiempo en Tel Aviv y que el sitio
no estaba incluido en nuestro itinerario.
Pero cuando empecé a llevar grupos a Israel, resolví ese
problema insistiendo que pasáramos al menos un día
completo en Tel Aviv y que visitáramos el Salón de la
Independencia. Nunca olvidaré la primera vez cuando
entré al cuarto mismo donde la profecía bíblica se había
cumplido. Fui embargado por la emoción.
Años después, en 1987, cuando grabamos nuestro primer
programa de video en Israel, pedí permiso para estar de
pie donde Ben Gurión lo estuvo. Se me había dicho con
antelación que esto nunca era permitido, pero que a mí
se me permitía hacerlo. Así pues, estuve de pie ahí,
bajo el retrato de Theodore Herlz y leí la Declaración
para la cámara. Fue una experiencia emocionante y alabo
a Dios por la oportunidad.
Fuente: En
defensa de la fe
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