Proyecto Shagriria: una original forma de presentar a Israel



Shagriria, un proyecto creado por el licenciado Uriel Aiskovich, tiene como objetivo principal formar jóvenes judíos, estudiantes secundarios y universitarios de Latinoamérica para que puedan desempeñarse como verdaderos embajadores de Israel en foros internacionales.


por Diego Schleifer

La idea es simple, la puesta en escena no tanto. El proyecto Shagriria forma jóvenes judíos para que sean embajadores de Israel y viajen por el mundo para defenderlo.

El programa, creado por el licenciado Uriel Aiskovich, cuenta con diferentes seminarios en los que se les enseña a los jóvenes Sionismo, Política Exterior israelí, Agenda Internacional contemporánea y se les explica sobre el conflicto árabe-israelí.

Además los alumnos reciben herramientas para que puedan explicar lo aprendido. Estas pueden ser seminarios sobre liderazgo, oratoria y didáctica.

Entre los jóvenes egresados de los seminarios se eligen a los que tienen las mejores condiciones para representar a Israel ante el mundo y estos participan de diferentes debates en Latinoamérica.

La primera misión fue en Ecuador en el año 2007 en el marco del Modelo Internacional de las Naciones Unidas de Quito, en donde 600 jóvenes de todo el continente representaron a países de todo el mundo. Allí, la delegación israelí fue elegida como la mejor del modelo, obteniendo sus integrantes menciones de honor en la comisión política, y la mejor política de Estado en la comisión ético-ambiental y en el consejo económico social.

Unos meses más tarde una nueva delegación participó en debates llevados a cabo en México en donde nuevamente la israelí recibió premios como la mejor delegación.

Durante 2008 partieron tres misiones más y tal vez la más interesante fue la que viajó hacia Bolivia en la cual cuatro egresados del proyecto explicaron y defendieron a Israel en un lugar en el cual la opinión pública y de gobierno es muy adversa. Además hubo delegaciones en Chile y nuevamente en México.

El proyecto se lleva a cabo en el centro judío Iona de la ciudad de Buenos Aires y cuenta con profesionales que dictan sus clases.

La importancia de esta iniciativa es gigante teniendo en cuenta la actual situación adversa para con el judaísmo y con el sionismo en Latinoamérica, que a la creciente influencia de Irán en la zona se le suma el olvido del sector por parte de Israel, que recién ahora parece haberse despertado.

Lástima que intente limpiar su imagen nada menos que enviando al canciller Avigdor Liberman, que no está claro todavía hasta que no finalicen las investigaciones en su contra si es apto para representar al Estado de Israel y mejorar su imagen.

De todas maneras, este proyecto demuestra que no todo está en las manos del Estado y que también con iniciativa propia se puede inclinar la balanza, volviendo a los libros y a la educación, educando a nuestros propios jóvenes para que cuando la ignorancia aprovechada por el antisemitismo toque la puerta puedan nuestros representantes mostrarles a aquellos que se esconden tras el dedo acusador un mundo de conocimientos y realidades que los hagan pensar de otra manera.


Fuente: Semana.co.il