por Guido Maisuls
"¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la
vida es sueño, y los sueños, sueños son."
Pedro Calderón de la Barca
1600-1681. Dramaturgo y poeta español.
Cuando describimos las señales que nos envía la realidad, la
mayoría de las veces estas suelen ser tan abrumadoras y
atemorizantes como en las mejores películas de terror que
disfrutábamos en nuestras épocas jóvenes, sabiendo que eran solo
fantasías. Entonces surge la necesidad de actuar, de
movilizarnos, de hacer algo para que esto cambie, a pesar de que
nuestro granito de arena parezca insignificante ante las arenas
de los desiertos y de los mares.
Entre esta realidad que golpea violentamente nuestras puertas y
ese humilde granito de arena que podemos aportar, necesitamos
algo para ser protagonistas, aunque sea por un instante de
nuestra vida, para poder cambiar tantas cosas que no nos gustan,
que nos amenazan, que nos dañan; y ese algo, ese nexo es Soñar,
simplemente Soñar.
Que se desvanezcan en los vientos las motivaciones genocidas y
fundamentalistas de tiranos y falsos iluminados que quieren
hacernos desaparecer de los mapas o echarnos a los mares como en
los viejos tiempos y también la cobarde utilización de sus
instrumentos humanos: terroristas de todo pelaje, fanáticos
suicidas, pueblos sumidos en la ignorancia y en la alineación de
ideologías oscurantistas y medievales y pobres inocentes
marionetas engañadas por promesas de falsos paraísos.
Que nuestros hijos, los soldados de las Fuerzas de Defensa de
Israel se dediquen a Estudiar, a Trabajar, a Amar y a Construir
sus hogares, sus familias y su Futuro, que no tengan ya el deber
de luchar contra los terroristas que se explotan en los
autobuses y en los restaurantes para matar civiles inocentes,
contra los que tiran kazanim y katiushas donde sus blancos
preferidos son nuestros hogares y también contra regimenes y
dictadores indecentes cuyo gran sueño dorado es borrarnos de la
faz de la tierra o echarnos al Mediterráneo. Que una Paz justa,
humana, digna y verdadera reine en Nuestra Tierra y en todo el
Mundo.
Que podamos construir un Futuro de Justicia Social y de Igualdad
de Oportunidades. Una Economía al Servicio de la Gente. Un país
sin niños pobres, sin ancianos carentes, sin trabajadores
desocupados y con la Solidaridad hacia los necesitados como el
valor supremo. Una Sociedad donde la riqueza no se concentre en
pocas manos sino que se distribuya entre los que hacen el país
todos los días, con sus manos y con sus mentes. Que estas épocas
de Globalización no nos acostumbren a un Capitalismo salvaje,
donde solo adoremos al becerro de oro, a la deidad con pies de
barro que impera en el mundo: el Dinero.
Que todos los judíos que hoy habitan en el mundo, encuentren la
posibilidad de vivir y realizarse en una nuestra Tierra de
Israel, de hablar nuestra lengua Hebrea, de aportar a nuestra
Cultura, de construir cada día material y espiritualmente
nuestro hogar nacional, en un ambiente de solidaridad e igualdad
ante la diversidad de los colores de la piel, de los orígenes,
de las costumbres, de las mentalidades. Una Sociedad Pluralista
y Democrática, que nos incluya a todos, incluso a nuestros
Hermanos perdidos que ni siquiera saben que pertenecen a Nuestro
Pueblo.
Que logremos un País peculiar, que no sea igual que todos, donde
imperen nuestros ancestrales valores de Ética, Justicia y
Solidaridad , que sea un gran Faro que ilumine a toda la
Humanidad con su ejemplo, que sea el país que soñaron nuestros
Profetas, el país que imaginaron nuestros Padres fundadores, que
sea el País de los Judíos.
No basta con los sueños, no basta con mis sueños personales,
debemos juntar e integrar a todos nuestros sueños y aunarlos en
un gran Anhelo Colectivo, que nos conduzca a lograr nuestra gran
realización: Una Israel y un Mundo digno de ser vivido para
todas las Generaciones Futuras.
"Realmente soy un soñador práctico; mis sueños no son
bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños
en realidad."
Mahatma Gandhi